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Necesitamos un CAMBIO en el Sistema Educativo

El sistema educativo mexicano hoy más que nunca se encuentra en “tela de juicio” pues los resultados obtenidos en los exámenes internacionales nos ubican como un país con deficientes resultados académicos y con graves problemas de desigualdad.

Para la OCDE (organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) la medición de la calidad educativa de los países miembros es sumamente importante, ya que quienes pertenecen a este organismo son las principales economías del planeta y su crecimiento definitivamente dependerá de equilibrar y alinear la economía con la educación.

México vive principalmente del petróleo, las remesas que nos envían los connacionales sobre todo de Estados Unidos, el turismo y el sector automotriz, pero lo preocupante es que las carreras más demandadas por los aspirantes a ingresar a las universidades son derecho, administración y contabilidad.

Yo me pregunto: ¿Dónde están los ingenieros en turismo, en petróleo o los diseñadores automotrices?

Definitivamente es muy importante lograr alinear la vocación económica de México con nuestra educación.

Necesitamos fortalecer el sistema educativo desde temprana edad a fin de generar que los niños establezcan sus planes de vida basándonos en sus capacidades y habilidades, pero conociendo los requerimientos del país.

En Alemania por ejemplo, cada año el gobierno sabe cuántos arquitectos, médicos, ingenieros, entre otros, necesita el país para su desarrollo, por lo que las universidades ofertan los lugares académicos tomando en cuenta los requerimientos nacionales. Ahí está la diferencia. Y si a la vocación le sumamos la calidad, seguramente mejoraríamos sustancialmente los resultados y la desigualdad que vive nuestro México en la actualidad.

Para Finlandia, el país con los mejores resultados académicos en los últimos años, la educación debe centrase en la persona y no en el conocimiento. Ellos se enfocan en que los niños sepan trabajar en equipo, sean leales, honestos, puntuales, proactivos, decididos; sepan tomar decisiones y resolver problemas… ya que para un ser humano fortalecido el conocimiento es una consecuencia. Si un niño no es el mejor en matemáticas, pero es bueno en biología y sabe trabajar en equipo, seguramente se levantará de su silla, buscará a un compañero y le dirá: Tú eres bueno en matemáticas, yo en bilogía, trabajemos juntos.

Así funciona el mundo, con habilidades sociales, con trabajo asociativo y no en la individualidad que muchas veces es el enfoque de los sistemas educativos.

El problema es que el sistema educativo mexicano está centrado en el conocimiento, pues si hablamos del sistema público, los maestros obligan a los buenos resultados a los niños, ya que de ellos dependen sus compensaciones y si hablamos del sistema educativo privado, los buenos resultados llevan a que los colegios exhiban lonas al exterior de sus instalaciones presumiendo sus logros… ¿Y esto hace exitoso a un niño? Por supuesto que NO. Esto no asegura nada, es más, ya sabemos que este enfoque lleva a los niños a un aprendizaje memorístico que no les abre el panorama para un buen desarrollo en sus vidas.

Para nadie es un mito que vamos mal en educación en México y tenemos dos caminos; el primero, no hacer nada y dejar que todo siga y fluya. El segundo, el de exigir a nuestras autoridades y empresarios que juntos construyamos el sistema que México requiere para ser exitoso y poder competir en igualdad de condiciones con los países que son nuestra competencia, y así lograr el equilibrio económico y las oportunidades que hoy no tenemos.

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NUESTRA OBLIGACIÓN EN LOS COMICIOS

Estamos a pocos días de un nuevo proceso de votaciones para elegir a los diputados que nos representarán a nivel nacional, y nuestra obligación y responsabilidad, es la de ejercer nuestro voto para expresarnos como ciudadanía.

Es cierto que hemos estado inmersos en un proceso largo de desprestigio de nuestras autoridades, sobre todo en las redes sociales que han servido para conocer de inmediato lo que pasa, pero también se han vuelto en medios de mentiras y reproches, que han generado una desconfianza generalizada de la sociedad. Es cierto que muchas de nuestras autoridades se han equivocado, y mucho. La corrupción en México es el principal problema que tenemos y nos lleva a alejarnos del desarrollo sostenido y a una mayor igualdad entre los habitantes.

Es cierto que cada día conocemos un nuevo proceso de corrupción o de tráfico de influencias. Una corrupción que duele y desgasta. Una corrupción que enoja y aleja a la sociedad de su principal deber ante la elección en un proceso electoral.

Pero la única manera que tenemos de expresarnos democráticamente es por medio del voto. No todos los partidos son malos o buenos y los candidatos son malos o buenos. Los partidos los forman personas y como todo en la vida, hay unas buenas y otras malas. Es falso que todo político es malo y ladrón. Si así fuera, México estaría muy lejos de ser el país que hoy es, una de las 15 economías más grandes del mundo. Por supuesto que si el total de los políticos fueran honestos, quizás ya seríamos un país de primer mundo, pero como sociedad el optar por el silencio es el peor camino que tenemos frente a la construcción del México que soñamos.

Hoy tenemos dos obligaciones: La primera, la de escuchar y analizar a cada uno de los candidatos y sus propuestas. Debemos ser capaces de “leer entre líneas” sus intereses y estrategias, para así decidir por las IDEAS más allá de los partidos. Debemos “madurar” democráticamente para entender que los partidos son plataformas, pero no debemos casarnos con uno solo, pues las ideas y las personas son las que nos podrían llevar al México que soñamos.

La segunda obligación es la de formar a nuestros hijos con las bases del México que deseamos. Si queremos un México sin corrupción, enseña a tus hijos que cada decisión tiene una consecuencia, así que la próxima vez que un policía de tránsito te infraccione, no le des dinero, acepta tu error y enseña… ¿Qué México queremos? El México que construyamos.

Si formamos a nuestros hijos con los valores de la honestidad, el respeto, el compromiso, el trabajo en equipo y la responsabilidad, quizás en algunos años podamos soñar con un México diferente; con personas nuevas capaces de pensar en el común y no en sus propios beneficios.

Para estas nuevas elecciones, salgamos a votar… es nuestra obligación y responsabilidad. Si no nos convence ningún candidato, ninguna propuesta, expresemos nuestra inconformidad con el voto en blanco; pero no nos permitamos que las “maquinarias políticas” sean las que decidan por el futuro de nuestro Estado, de nuestro México.

No podemos perder la esperanza en las personas. No podemos perder la esperanza en nosotros, en nuestro México.

Vayamos a votar y llevemos a nuestros hijos, buscando entrenarlos en el ejercicio democrático serio que es el único que nos llevará a poder opinar y a soñar con la construcción del México donde todos queremos vivir.

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ALERTA ROJA: NOS QUEDAMOS SIN AGUA…

Hace unos días este periódico dio a conocer una estremecedora noticia donde se informaba que según estudios de la Comisión Nacional del Agua en 15 años Aguascalientes se quedaría sin agua potable, asegurando que cada mes el municipio capital consume 113 millones de litros de agua lo que equivale a 156 litros por persona al día.

La noticia se difundió en algunos medios digitales y algunos “parroquianos” expresaron su enojo sobre los malos servicios de la concesionaria que administra  el líquido … y hasta allí.

Increíble. Nos están diciendo que nos quedan 15 años de agua y nadie hicimos nada… ¿qué demonios nos pasa?

Luego salieron otras autoridades que aseguraban que quizás no eran 15, sino 30 o 50… ¿y eso es un paliativo?

Aguascalientes se ha convertido en uno de los estados con mayor futuro económico y calidad de vida. Somos punta de lanza en casi todos los programas importantes, pero nos hemos olvidado del agua, el principal motor de un ser humano, así que el sentir que en tan poco tiempo nos quedaremos sin el vital líquido, nos debería llenar de preocupación y acción inmediata.

Es claro, una ciudad con problemas de agua debe replantear su crecimiento y normativa urbana, además de generar leyes que transformen el uso y reúso del agua.

Por ejemplo, el crecimiento de una ciudad con carencia de agua debe ser vertical y no horizontal como sucede ahora. Nos tenemos que acostumbrar a vivir en altura (edificios), y a re densificar sectores de la ciudad, ya que en transporte es donde más agua se pierde (casi el 60% de lo extraído), por lo que crecer en forma horizontal implica más número de pozos y más tramos de transporte.

Actualmente reciclamos cierta cantidad de agua, pero la usamos en riego de camellones, allí está el error. Debemos lograr que nuestras plantas de tratamiento reciclen el agua para que sea consumida de nuevo, inyectándola a la red de agua potable.

Nuestras casas deben tener la obligación de usar sanitarios ahorradores (con sanciones drásticas a quien no los use), duchas ahorradoras de agua. Debemos cambiar nuestros “hermosos” jardines de pasto al uso de ornamento local que no requiera de riego.

Nuestra familia es la clave. Nuestros hijos deben crecer entendiendo que el principal problema del estado es el agua, para que desde niños piensen en como solucionar el desastre que nosotros realizamos, desperdiciando el vital líquido.

 Nuestras autoridades deberán entender que ciudades sin agua deben escoger su vocación pues todos sabemos que para producir un litro de leche se necesitan más de 450 litros de agua, por lo que seguir teniendo ganado en Aguascalientes es un tema que deberíamos estudiar con detenimiento.

Y lo más importante y “doloroso”, subir el precio del agua, subirlo mucho, pues lastimosamente solo lo que nos cuesta, cuidamos…

Cada quien su parte, cada uno sumado a un plan desarrollado con seriedad y enfocado a alargar la vida de nuestro gran estado.

Lo peor ya nos está pasando, y es que el final de nuestro vital líquido tenga una fecha cercana… pero como diría un buen amigo: “no hay nada tan malo que no pueda ser peor”,  por lo más delicado del tema es que ante semejante noticia no pase nada, nadie haga nada, y nadie diga casi nada.

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Violencia en los niños: con más consecuencias de lo que imaginamos.

Hace algunos días, recordaba cuando era niño: los permisos para salir a jugar a la calle, eran pan comido. La tranquilidad con la que nuestros padres nos permitían salir al parque a andar en bici, a patinar es ahora de gran añoranza. Es un hecho que nos dábamos cuenta de conflictos bélicos y religiosos, de personas que hacían daño, pero no como ahora   dado a la exposición permanente y directa a las noticias.

Los tiempos han cambiado… y mucho.

Lamentablemente vivimos en un mundo en donde la violencia está a la orden del día: guerras sin sentido, delincuencia como parte del día a día, narcotráfico que genera gran miedo, secuestros, agresiones de todo tipo, etc.

A través de los medios de comunicación y las redes sociales, nos percatamos de lo que es capaz el hombre de hacer en contra de sus semejantes, y es preocupante ver cómo ese tipo de información se vuelve en ocasiones, una costumbre el escucharla… acciones crudas que sí nos duelen pero ya tal vez no nos asombra como antes.

Nosotros los adultos, comprendemos que estos hechos que dañan y marcan a nuestra sociedad, son   producto de la intolerancia, de la discriminación, de ideologías y creencias, de la frialdad e indiferencia, de la avaricia, exceso de poder, de la falta de caridad humana, de la desintegración familiar…

Como adultos, entendemos un poco más las razones ilógicas tal vez de lo anterior, pero… ¿Cómo perciben tanta violencia, tanta maldad nuestros niños?

No estoy hablando de los niños que tristemente viven en carne propia esta problemática, sino de todos los que la ven o escuchan a su alrededor. Estos niños no entienden y no dimensionan cómo es que alguien quiera hacerle daño a otra persona… es algo que simplemente no cabe en su mente y no pueden entender.

Es por ello que se vuelve de suma importancia que hagamos hasta lo imposible por contrarrestar los efectos de la violencia, pues puede provocar daños de enorme gravedad y repercutir de manera negativa en el niño.

Creer que en el mundo de los adultos   hacer daño es normal y adoptar como modelo la injusticia, el abuso, la mentira, el maltrato etc., no creo que sea lo que deseamos para nuestros niños en quienes recae el futuro.

En el núcleo familiar, es indispensable tener un estrecho acercamiento y comunicación con ellos,   sin mentir sobre el entorno existente pues debemos de despertar su manera de defenderse.   Hacerlo sentir amado, escuchado, generar siempre confianza en sí mismo, hacerlo seguro, es fundamental.

El apoyo de la sociedad, de las escuelas es de gran ayuda… juntos se crea un lazo fuerte para que el niño sepa que lo normal es estar bien… el ser tratado con respeto, cariño y cordialidad. Niños seguros, niños que no permitan que les hagan daño ni que ellos hagan daño.

¿Qué tal si equilibramos tanta información sobre la violencia que se vive en el mundo?

¿Qué tal si acercamos a nuestros pequeños a lugares donde alimenten su cultura, donde incrementen su apreciación al arte?

¿Y si de manera frecuente los llevamos a lugares donde se diviertan sanamente y en familia?

¿Y si les compartimos buenas noticias como caso de niños sobresalientes, madres ejemplares, súper papás, maestros increíbles, deportistas, científicos, músicos exitosos, etc.

En nuestras manos está el brindar herramientas que le permitan crecer más sanos, más seguros, más inteligentes, con más valores. Alejemos lo más posible a los niños de la violencia.

Sólo serán niños una vez, y lo que vivan durante su infancia será determinante para su futuro… y para el nuestro.

 

M.D.A. JUAN CAMILO MESA JARAMILLO

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El maestro: cuando la verdadera vocación es un gran ejemplo.

Largo es el camino de la enseñanza por medio de teorías; breve y eficaz por medio de ejemplos.

-Séneca-

A lo largo de nuestras vidas, hemos conocido a maestros que nos brindaron su cariño a la par de enseñarnos y formarnos en lo que ahora somos: tal vez médicos, abogados, arquitectos, periodistas, ingenieros, músicos, odontólogos, etc. y que gracias a ellos supimos con las herramientas que se nos brindaron, enfrentarnos al difícil medio laboral.

Transmitir conocimientos, desarrollar habilidades, compartir experiencias; enseñar a niños, adolescentes y jóvenes a leer, escribir, sumar, restar, física, química, literatura, historia etc. es parte de la vida diaria de un profesor.

Todos esos años de formación, de arduo trabajo que se transforma en experiencia, trascienden cuando se imparte conocimiento en el aula, dándole ese estilo especial e irrepetible que cada docente tiene.

Lo anterior es de gran valor, de gran reconocimiento, pero una verdadera vocación es cuando el maestro va más allá de eso y logra ser ejemplo para sus alumnos no sólo siendo un profesor que enseña, sino un maestro del cual se aprende.

Una guía, una persona que escucha, que entiende, que sabe detectar alguna problemática y que otorga un buen consejo a tiempo, que fomenta y practica valores universales que promuevan una sociedad justa, unida, pacífica.

Así es cuando el maestro se convierte en un ser entrañable e inolvidable. Aquel que merece toda nuestra admiración por jugar un papel fundamental en nuestras vidas y en las vidas de nuestros hijos. Una persona que sabe de responsabilidad, de entrega, de profesionalismo, pero sobre todo, de amor y respeto por el ser humano. Una persona que se preocupa y ocupa en los demás.

Es un hecho: el maestro tiene siempre amor por su profesión y una constante necesidad por continuar desarrollando sus habilidades y conocimientos para compartir con sus alumnos lo mejor de sí, a   través de información fresca y relevante, elevando así la optimización del proceso enseñanza aprendizaje.

Educar siempre tiene un gran sentido y se ha convertido en un aspecto fundamental para el desarrollo de las naciones, logrando ciudadanos más comprometidos con su País y con sus individuos; el maestro es instrumento vital y su vocación de servicio hacia los demás transforma de manera positiva a nuestro entorno.

Es por ello que deseo aprovechar este espacio, para reconocer y aplaudir nuevamente la loable tarea de nuestros maestros, por su pasión en la enseñanza, porque su trabajo es generador de ideas y porque su amor por su profesión impacta para bien.

Su labor siempre dejará una huella imborrable.

Hoy más que nunca, nuestro mundo requiere de estos maestros, pilares para la educación y quienes a través de su exigencia, comprensión, regaños, supervisión, compromiso, entrega y paciencia, hacen del proceso enseñanza toda una hermosa aventura.

¡Gracias!

EL CIDE, UN SOLDADO MÁS EN LA LUCHA CONTRA LAS DROGAS

Para todas las familias existe el temor y el riesgo de que un hijo sea presa de alguna adicción a las drogas legales o ilegales, y estos “fantasmas” se hacen mas latentes iniciando la Feria Nacional de San Marcos.

La realidad es que con o sin feria, la juventud mexicana está consumiendo mucho más alcohol y drogas, que en épocas anteriores.

Según un estudio de la Unidad de Investigación Epidemiológica del IMSS, 9 de cada 10 jóvenes de 12 a 18 años de edad en Aguascalientes, son consumidores habituales de alcohol, y 4 de cada 10, ya presentan síntomas clínicos de alcoholismo.

En Aguascalientes existe un organismo denominado Consejo Interuniversitario Contra las Adicciones (CICA), que lleva 15 años buscando apoyar, alertar y disminuir el consumo de drogas lícitas e ilícitas, entre los estudiantes universitarios de la entidad.

Este organismo, que hoy tengo el honor de presidir, ha detectado que 7 de cada 10 jóvenes universitarios en Aguascalientes han probado drogas en su vida, sin que quiera esto decir que son adictos, pero de estos, 9 de cada 10 lo hicieron porque su amigos les dijeron que lo hicieran.

Como podemos observar el tema es bastante complejo, y lo peor de todo, es que los padres de familia se encuentran demasiado lejos de las amenazas y realidad de sus hijos, con respecto al tema.

El plan de trabajo del CICA en el estado incluye 3 líneas claras de acción, una es la difusión entre la sociedad de la existencia de este organismo, otra es la capacitación docente en detección de consumo de jóvenes, y la tercera está centrada en la medición de consumo de drogas lícitas e ilícitas entre los jóvenes universitarios.

Para este trabajo, desde hace algunos días el CICA cuenta con el apoyo de una gran institución, el CIDE (Centro de Investigación y Docencia Económica), quien de la mano del Doctor Alejandro Madrazo y su equipo, han mostrado gran interés en sumarse a los esfuerzos que el CICA viene realizando por varios años en la lucha contra este complejo flagelo.

Con todo su equipo de investigadores de gran renombre mundial, el CIDE se suma a los trabajos para el análisis de las estrategias de prevención que durante mucho tiempo el CICA ha venido desarrollando, además de ayudar en la creación de las mediciones para detectar el consumo de drogas lícitas e ilícitas entre los jóvenes universitarios.

Este es un tema complejo y delicado que debemos asumir como un problema de salud pública; además debemos entender que los padres de familia son los principales responsables de la prevención de sus hijos ante este problema.

El gran reto que hoy tenemos es precisamente convencer a las familias de su responsabilidad en la prevención como principal herramienta de defensa ante el problema, pues una familia desinformada, definitivamente estará más vulnerable.

La juventud es el gran tesoro de una sociedad, por lo que el trabajo conjunto será la mejor manera de construir una sociedad sana que sea consciente de sus errores pero con la habilidad de entender las consecuencias de sus decisiones; solo así podremos formar jóvenes capaces de alejarse conscientemente de las drogas.

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UNA NUEVA FERIA Y LOS PADRES A SUFRIR…

Llega la feria nacional de San Marcos y unos brincan de felicidad y otros sufren el jolgorio…

Cuando inicia la feria, es recurrente que muchos periodistas se acerquen para conocer mi postura sobre el consumo de drogas licitas e ilícitas durante la verbena, y las complejas repercusiones en nuestra juventud.

La principal preocupación de los amigos de  los medios de comunicación es lo referente a la hora de cierre de los antros y bares, que para este año se amplió considerablemente.

Mi respuesta ha sido por muchos años la misma, y es que no importa la hora de cierre, incluso podrían estar abiertos 24 horas, pues si hay alguna prohibición, los jóvenes buscarán otros estados, otras ciudades, para encontrar la diversión que ellos decidan asumir.

Lo verdaderamente importante es el compromiso que debiera tener la familia como guía de un joven. Si una familia decide que la hora de llegada de sus hijos a la casa es a las doce, una o dos de la mañana, esta postura debe ser cumplida y respetada, pues una familia que se desobliga de su responsabilidad como guía, deja la puerta abierta para que los jóvenes sean guiados por sus “amigos” y conocidos, con las posibles consecuencias que esto les pueda ocasionar.

 

La familia moderna tiene la obligación de sentar las bases de seguridad, información, control y toma de decisiones adecuadas en sus hijos, para que ellos asuman sus posturas y decisiones con la capacidad de medir las consecuencias de sus actos.

Es imposible que un padre de familia esté con su hijo 24 horas en todos los lugares, así que la única herramienta que ellos tendrán para defenderse y tomar decisiones que eviten consumos de drogas y excesos, será la buena o mala cimentación que sus padres les desarrollaron.

 

La realidad es que el consumo de drogas y alcohol en Aguascalientes y México entero, ha incrementado considerablemente; eso lo sabemos y sufrimos, así que la responsabilidad de los padres es un factor fundamental en la prevención de hábitos de consumo.

 

Según el Consejo Interuniversitario Contra las Adicciones, organismo que presido, 8 de cada 10 jóvenes universitarios en Aguascalientes tienen un consumo habitual de alcohol, esto quiere decir que consumen de una a dos copas, de una o dos veces por semana.

También conocemos que 7 de cada 10 jóvenes universitarios han probado drogas en su vida (sin que esto quiera decir que sean adictos), y que 9 de cada 10 de estos que han probado, lo han realizado debido a que sus “amigos” les dijeron que lo hicieran.

El tema es complejo, pero no es un tema de la feria nacional de San Marcos.

Las drogas, el alcohol, los excesos son problemáticas de una sociedad enferma que no encuentra satisfacción en lo sencillo o busca simplemente evadir sus problemas en el refugio de las adicciones.

Ojalá los padres de familia entendamos la gran responsabilidad que tenemos con nuestros hijos, pues solo nosotros podremos ayudarles a templar el carácter para que tengan las habilidades para sortear esos momentos complejos cuando no podamos estar con ellos.

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SOBRE LA MERCANTILIZACIÓN DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR

Según un estudio del Canadian Scholarship Trust Plan, en el 2030 los profesionales vivirán una transformación propia de un mundo conectado a la red. Las personas vivirán en un ambiente totalmente diferente al de hoy, por lo que los sistemas educativos en el mundo tendrán que adaptarse a fin de formar a los profesionales necesarios. Según el estudio, para el 2030 necesitaremos de las siguientes profesiones: Expertos en Nostalgia, Telecirujano, Experto en Recuperación de la naturaleza, Diseñador Especializado en Basura, Expertos en Simplicidad, Asesor en Salud, Terapeuta para el Final de la Vida, Diseñador de Nuevas Habilidades en Videojuegos, Consejero de Robots, y Remixer de Medios.

Como podemos observar, la transformación de nuestro planeta nos obligará a la formación de especialidades muy diferentes a las que hoy tenemos para nuestros estudiantes, por lo que el reto será enorme, y mucho más para países como el nuestros donde la educación superior se ha convertido en un “mar de dudas” en cuanto a la calidad y efectividad de sus educandos, lo que nos ha llevado a una pérdida de competitividad con los principales países del mundo.

Para nadie es un mito que México no vive su mejor momento en cuanto a su sistema educativo. Por un lado la educación básica ha salido muy mal librada en los exámenes internacionales, principalmente en PISA, donde llevamos más de una década ocupando el último lugar entre los miembros de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), y por el otro, una educación superior que se ha mercantilizado de manera vulgar en todos los estados de la república. Una mercantilización que quizás ha impactado hasta nuestra máxima casa de estudios, la UNAM, pues de ser la mejor universidad de Latinoamérica por décadas, hoy cede este honroso lugar a la Universidad de Sao Pablo y a la Universidad Católica de Chile, pasando nuestro UNAM al lugar número 7, según rankings internacionales.

Lo triste de esta historia es que pareciera que al gobierno no le preocupa este gran retroceso y pérdida de competitividad, pues antes de presionar a las universidades para mejorar sus estándares, las autoridades educativas siguen autorizando la apertura de nuevas pseudo-universidades (por no usar el término: patito) privadas, que invaden las ciudades con programas mediocres a muy bajo costo engañando al estudiantado y a una sociedad que es la que termina sufriendo la incorporación al mercado de profesionistas mal preparados que no logran encajar en un sistema económico, que cada vez nos exige mayor adaptación, creatividad, y conocimiento; habilidades que las pseudo-universidades no otorgan a sus estudiantes.

Es una pena esta mercantilización de la educación superior. Es lamentable ver que cada mes se abra una nueva universidad es un local que antes funcionaba como hotel, oficinas, bodega, tienda y hasta en talleres…

Es cierto, nuestras autoridades tienen gran culpa en esta “catástrofe educativa”, pero nosotros la sociedad, también la tenemos, pues apostar por formar a nuestros hijos en este tipo de instituciones simplemente por un tema económico, es ser parte del juego macabro de destrucción de un país que lo que más necesita es que su gente se forme de la mejor manera para estar a altura de los países con los que tenemos que competir diariamente.

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LA EDUCACIÓN EN FINLANDIA, UN BUEN PARÁMETRO DE ANÁLISIS PARA MÉXICO

Hace unos días fue entrevistado el decano de la facultad de educación de la Universidad de Helsinki Jari Lavonen, durante un simposio educativo en Europa, y expresó algunas de las claves que han llevado a Finlandia a contar con el sistema educativo más exitoso de los últimos tiempos.

Los niños en Finlandia son los que comienzan más tarde la escuela (a los 7 años), los que menos horas de clases tienen, y a los que se les encargan menos tareas en casa… aún así son los mejores del mundo en las pruebas internacionales.

Para el decano Lavonen, el éxito radica en varios aspectos:

Maestros: Los docentes deben ser personas con experiencia en el manejo de gente joven, que sepan escuchar; que sean personas motivadas hacia la construcción del conocimiento. También deben saber trabajar duro, estudiar mucho, y sobre todo, que sean personas con capacidad de comunicación e interacción.

Cultura de Educación: Finlandia es un país que ha forjado una cultura educativa desde el siglo XIV. Esta cultura selecciona los buenos maestros y los sigue formando por toda la vida. Según el decano, la sociedad debe respetar y valorar al maestro, y Finlandia lo hace, su sociedad lo hace (no hay supervisión docente en ningún nivel educativo). El maestro tienen su libertad y su responsabilidad. Al final la educación en un Valor Nacional.

No Centrase en la Medición: Si bien el informe PISA es un buen parámetro, Finlandia no se centra en ello. El sistema educativo de Finlandia está centrado en la persona (trabajo en equipo, ética, responsabilidad, compromiso, puntualidad, lealtad, tenacidad, etc.) y confían que el conocimiento es una consecuencia de un ser humano fortalecido.

Los Niños Deben Jugar: Para el sistema educativo de Finlandia la educación no debe iniciar antes de los 7 años. Los niños deben jugar, disfrutar la vida y luego vendrá la instrucción formal.

Análisis Constante del Sistema Educativo: Según informes del gobierno de este país, los niños de primaria leen un libro por semana, pero ahora la discusión e investigación educativa (que es constante y a la que le invierten cerca de la mitad de los recursos) se centra en como introducir la tecnología al aula de clase y como motivar a los niños a que lean más.

Desde mi particular punto de vista el éxito de este sistema educativo radica en no centrar los objetivos en el conocimiento, sino en la persona fortalecida. Allí radica la gran diferencia con nuestro país, ya que para México los resultados son la meta obligada, pues para los colegios privados las pruebas positivas son una manera de promoverse y vanagloriarse ante la sociedad (así en la vida real los niños no aseguren el éxito con un 10…); y para las escuelas públicas, los buenos resultados son el camino para un mejor salario.

En fin, mucho que aprender y mucho que mejorar en nuestro sistema educativo. Lo que sí queda claro es que el cambio radical al sistema educativo lo debemos llevar a cabo de INMEDIATO pues el “letargo” en que estamos nos ha llevado a alejarnos peligrosamente del ideal de formación que requerimos para que nuestros jóvenes puedan competir con los estudiantes y profesionistas de este mundo cada vez más globalizado y complejo.

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OJALÁ QUE LLUEVA… O MEJOR QUE NO.

Que increíble, sufrimos por el agua y “no queremos que siga lloviendo”.

Y es que la mayoría de los pronósticos de especialistas nos presentan un panorama complejo para México y por supuesto para Aguascalientes en el tema del vital líquido, pues según los estudios en nuestro estado hace 30 años existían una buena cantidad de ojos de agua, hace 15 años excavábamos pozos a 70 metros de profundidad, y hoy perforamos pozos de hasta los 550 metros de profundidad.

La realidad es que el principal problema de nuestro estado a largo plazo será el agua, eso no es un mito, lo preocupante es que en la actualidad aún no hemos iniciado con las medidas drásticas que nos ayuden a alargar la vida de nuestro manto acuífero.

 

Por otro lado está el cambio climático. Ese incremento de la temperatura del planeta que nos está llevando a inviernos más fuertes y veranos más cruentos, y a la trasformación radical de la vida de muchas especies y a la desaparición de otras.

Debido a este cambio, considero yo, es que en Aguascalientes hemos vivido importantes  alteraciones en nuestros tradicionales periodos de invierno, verano y lluvias, como lo experimentado a inicios del mes de marzo de este año donde los ciudadanos percibimos como el evento con más cantidad de agua en la historia reciente de nuestro estado.

Ese evento nos presentó un Aguascalientes que no está preparado para las lluvias constantes. Prácticamente todas las vías presentaron inundaciones por falta de colectores pluviales y pendientes adecuadas, además de que se destruyeron los pavimentos en ciertas áreas, como el municipio de Jesús María, donde muchas calles quedaron prácticamente inutilizables.

 

Sin ser especialista, creo que el cambio climático nos llevará a transformaciones importantes en todas las regiones del mundo, pues en las zonas donde hoy llueve mucho, quizás lleguen a ser inhabitables, pues las inundaciones constantes terminarán por alejar a los habitantes.

 

Por otro lado, y dentro de mis predicciones positivas con la relativa ignorancia del desconocimiento científico, está que las áreas semidesérticas en la actualidad (Aguascalientes, por ejemplo), gozarán de la cantidad de lluvias que le permitirán cambiar su fisionomía y sus condiciones para convertirse en lugares mucho más frescos, con ríos y quebradas con constante fluido de agua y con una fisionomía verde, como la que hoy podemos disfrutar en las planicies del estado de México por ejemplo.

Dentro de un panorama ideal como este, el agua no será el problema, pero sí, el manejo de la misma, pues si con 4 días de lluvias constantes la ciudad se nos “desarmó”, no me imagino que pasaría con periodos largos de lluvias como hoy ocurre en ciertas zonas del planeta.

 

El cambio climático es una realidad. Una realidad que quizás los actuales adultos no suframos, pero lo que sí es seguro, es que nuestros hijos recibirán las consecuencias de lo que hicimos y dejamos de hacer nosotros.

Ojalá comencemos a pensar a futuro, con estudios reales y no con mis predicciones positivas. Aguascalientes es grande, enorme, pero su “gran problema” es el agua y si no hacemos nada por ella, seguramente estaremos condenados a desaparecer si se nos acaba, o a sufrir una ciudad destruida e inundada, si nos cambia el panorama ambiental.

 

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