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ENTRE LO ABSURDO E IRREAL: Un futuro diferente

Lo absurdo sigue apoderándose de  nuestro hermano pueblo haitiano. Cada día vemos con mayor tristeza la situación tan compleja que ahora vive el país caribeño. Miles de muertos, caos, destrucción general y un número impresionante de damnificados.

La religión principal de Haití es católica, pero no es desconocido para ninguno que este pueblo es constante seguidor de vudú, una mezcla de hechicería y magia negra, por lo que muchos paracientíficos exponen que el invocar a espíritus malignos ha hecho que la isla atraiga la pobreza, desastres, ignorancia, violencia y destrucción… se ha llegado a comentar que este terremoto es una consecuencia del cobro de un “pacto con el diablo” que se llevó a cabo para lograr su independencia de Francia. ¿Historias?, ¿leyendas? Cada quien sabrá de que árbol se cobija.

Desde mi muy particular punto de vista la pobreza que hasta hoy impera en el país es debido al hombre, y a su obsesión desenfrenada por la riqueza. Recordemos que hasta el siglo XVIII por ejemplo, Haití abastecía el 75% de la azúcar mundial.

Hoy podemos observar desde el aire que Haití es un país totalmente deforestado (en un 98%), el agua ya escasea, lo que ha complicado el crecimiento de este lugar.

Antes del terremoto, el 80% de la población haitiana era pobre, además con una esperanza de vida de 50 años, muy por debajo de la media de Latinoamérica. Más de la mitad de los haitianos no saben leer ni escribir, apenas 3 de cada 10 tenían acceso a la seguridad social; cerca del 6% de la población adulta contaba con el mortal virus del SIDA, setecientas mujeres murieron por cada 100 mil nacimientos, lo que equivale a alrededor de 230 mil niños huérfanos. Uno de cada tres muertes eran a consecuencia de hechos violentos, y la mitad de las mujeres han sido violadas. La alimentación de los haitianos se logra gracias a la importación de alimentos, ya que la producción local únicamente abastece al 40% de los habitantes. El 60% de los recursos se logran a donaciones de 40 países. En Puerto Príncipe no existe un parque de diversiones para los niños, el comercio lo manejan los extranjeros, y las empresas e industrias se cuentan con la mano. No existe sistema de acueducto ni alcantarillado.

La lista pudiera seguir, pero lo que se mantiene y crece es una corrupción galopante. Algún político extranjero que vive en Puerto Príncipe comentó: “El gobierno haitiano únicamente se mueve en la medida en que existan contraprestaciones económicas”.

Este es el panorama de la Haití de hace unos días,  lo más preocupante es que este terremoto profundiza aún más los dolores de una población sumida en la pobreza, la ignorancia y la desgracia. De allí lo complejo de su reconstrucción. Hoy Latinoamérica y el mundo entero tenemos un compromiso con una tierra olvidada por muchos años y que en cada grito de dolor nos recuerda esta responsabilidad. Quizás la ignorancia y la avaricia (de algunos pocos) los tenga sumidos en la pobreza absoluta, de allí la importancia de que su reconstrucción no sea únicamente de muros, calles y edificios. Hoy este profundo dolor que vive el pueblo haitiano quizás sea la grandiosa oportunidad del mundo entero para buscar una luz entre todos, que genere el camino hacia un futuro diferente que antes del terremoto ni se vislumbraba.

DESPUÉS DEL DOLOR… Una oportunidad de cambio.

El terremoto sufrido hace unos días por nuestro hermano pueblo de Haití nos pone a la luz pública el atraso que vive este país gracias a la constante inestabilidad y a la violencia política que lo han llevado al último peldaño en el Índice de Desarrollo Humano en América Latina.

Lo sufrido por Haití invita a los líderes mundiales a trabajar por este pueblo no sólo durante la etapa crítica actual, sino también en un futuro corto, en la búsqueda de una mejora en las condiciones sociales de un pueblo que se ha mantenido fuera de los objetivos de ayuda mundial. Lo peor que pudiera pasarle a los haitianos es que una vez superada la emergencia creada por este fenómeno natural, Haití pasara al anonimato que siempre ha tenido ante los ojos de los principales países del mundo.

Varios líderes mundiales se han proclamado por una ayuda estructurada que siembre las bases de un país diferente. El presidente de Estados Unidos se ha comprometido con la reconstrucción de Puerto Príncipe y ha enviado entre muchas otras cosas, el apoyo de 10.000 soldados que inicien la cruzada por la reconstrucción de esta nación.

Algunos Presidentes Latinoamericanos como Felipe Calderón o Álvaro Uribe de Colombia han propuesto que quienes decidan apoyar se les asigne una obra en específico a fin de utilizar las habilidades que ciertos países tienen en el desarrollo de infraestructura. Y es que la verdad hay mucho que realizar. Según Naciones Unidas, el terremoto además de las incontables muertes también dejó sin vivienda a más de 300.000 personas, destruyó hospitales, sedes administrativas, escuelas, infraestructura portuaria, y hasta la casa presidencial.

Otro líder mundial que se ha proclamado es Nicolas Sarkozy quien a nombre de Francia pidió la condonación de 78 millones de dólares que Haití tiene con el Club de París, luego de que el país galo haya borrado la suya.

La Unión Europea se reunió en un esquema propositivo de trabajo a corto y mediano plazo que busque la pronta reconstrucción del país insular, tomando en consideración que antes del terremoto el 70% de la población de Haití vivía por debajo de la línea de miseria, y con este evento perderá hasta más de  15 puntos porcentuales de su bajísimo Producto Interno Bruto, según lo presentado por el Banco Mundial.

Al final de cuentas seamos líderes mundiales o no, tenemos un compromiso con este pueblo del continente que hoy sufre por la devastación y la desesperanza. Hoy más que nunca nos debemos solidarizar, costumbre de nuestro gran pueblo mexicano, con las víctimas. Es momento de ablandar nuestro corazón y apoyar desde nuestras posibilidades a los haitianos que hoy parecen sin rumbo y dependientes únicamente de la buena voluntad de las naciones y sus habitantes.

Nuestro compromiso con el país más pobre de América Latina debe ser de entrega total y de apoyo para que de manera digna no solo salgan de este devastador problema, sino que se logren sentar las bases de una nación diferente con mejores oportunidades para sus habitantes.

AL PASITO, DESPACITO

Debido a una de mis grandes pasiones, el fútbol, he tenido que acompañar mis pasos con muletas durante dos semanas. Si bien mi ligamento aún sobrevive después de lo aparatoso de mi lesión, el dolor constante de mi rodilla y lo incómodo que resulta el no poder caminar sin los apoyos, han hecho que mi vida sea un poco más complicada en estos últimos quince días, aunque mi esperanza es que en dos semanas y respetando mi rehabilitación, podré integrarme a mis actividades normales, eso sí, olvidando por completo mis emocionantes partidos entorno al “astro fugitivo de gajos”.

Parecerá extraño que escriba sobre asuntos tan personales, pero no quise desaprovechar esta oportunidad para externar mi asombro, molestia, enojo, incomodidad, extrañeza y desconcierto por la manera como gran parte de la Tierra de la Gente Buena trata a las personas con capacidades diferentes, dentro de los que por mi actual estado, hoy me incluyo.

Sufrí empujones en las cajas de una importante tienda de cadena, me han golpeado las muletas cuando me siento en una silla a descansar, veo como personas “cerradas de la mente” ocupan los lugares de estacionamiento para personas con discapacidades, sin tener ninguna situación especial, he tenido que esperar largo tiempo para pasar las calles internas de un centro comercial, porque los tiempos actuales no nos permiten dar un tiempo al otro, y menos al lento de las muletas que nos va a quitar 15 segundos vitales…

Hoy me he dado cuenta de que nuestros edificios no han sido diseñados para ser incluyentes con los que se tienen que mover en sillas de ruedas o con muletas, y peor aún, sus habitantes ni se inmutan ante los problemas que estas personas tienen para sortear las escaleras o los pasillos incómodos.

Hoy definitivamente quiero hacer un llamado a la gente de nuestra ciudad. No puede ser que en nuestra individualidad olvidemos la ayuda, la generosidad y la entrega a quienes nos rodean. No olvidemos que los seres humanos estamos hechos para socializar, y esto lo hacemos mejor cuando es en bien del que necesita un apoyo.

Aguascalientes y al país entero pasamos por un crisis bastante compleja en lo económico, en seguridad, no acrecentemos nuestros problemas olvidando los valores fundamentales del ser humano; debemos inculcar a nuestros hijos la compasión, la bondad y la ayuda desinteresada. Hoy más que nunca nuestra sociedad debe trabajar en estructurar sus valores a fin de fortalecernos como comunidad, ya que solo así venceremos cualquier obstáculo.

Hoy mi tranquilidad es que en 15 días volveré a mis actividades sin los apoyos, pero mi preocupación es con ese porcentaje de personas que tienen problemas permanentes para caminar quienes tendrán que soportar por siempre a una sociedad excluyente, personas que en su individualidad se olvidan del otro y sus necesidades.

Por lo pronto yo me comprometo a estar más atento con las personas con capacidades diferentes. Desde hoy buscaré ser más sensible a quienes tienen que soportar su avance con la ayuda de aparatos. Seré menos individual y más comprensivo, esperaré conscientemente a quien lentamente pase la calle… a partir de hoy buscaré ser un tanto diferente, y ¿usted lo hará?

GUERRA: Lo Inconcebible. HUGO CHÁVEZ: El Incoherente

La verdad es que las situaciones bélicas en el mundo nos deben llenar de profunda preocupación.

Hoy cuando por fin veíamos una luz de esperanza con un Estados Unidos guiado por un Presidente pacifista que desea cambiarle la “cara dura” a la potencia mundial, nos encontramos con situaciones que cambian el panorama global.

Hoy cuando celebramos 20 años de una Alemania sin divisiones, de nuevo la irracionalidad invade y calienta los ánimos contando con los primeros cañonazos de las dos Coreas en una confrontación que a lo lejos no terminamos de entender; aunque más preocupante por la cercanía del problema, son las constantes amenazas del Presidente venezolano Hugo Chávez incitando a su población y al ejército a una posible guerra con su vecino Colombia.

Y es que de los 50 mil millones de dólares que Latinoamérica invierte cada año en armamento, el 70 por ciento está siendo adquirido por Venezuela, un país que ha optado por el descrédito y las ofensas para sostener la popularidad de un Presidente que en sus “locuras y persecuciones” que dice sufrir por parte de los Estados Unidos, ha terminado por creerse la reencarnación de Simón Bolívar ¿qué tal?

Hoy el Presidente sudamericano se encuentra haciendo alianzas estratégicas con Rusia, Irán, Siria y Libia, a quienes instiga a participar en una eventual confrontación bélica, por lo que es inminente que la ONU se pronuncie con acciones contundentes y de rechazo frente a estas provocaciones de Venezuela.

Luego de las constantes amenazas de guerra contra Colombia, el Presidente colombiano ha tomado la decisión de buscar apoyo en la comunidad internacional, específicamente ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, y la OEA, a fin buscar un camino que ayude en la compleja situación que en la frontera entre ambos países ya es inmanejable.

Hoy cuando vivimos en una Latinoamérica sumida en la pobreza, aunado a que para algunos especialistas en el 2020 tendremos el 80% de la población pobre, parece increíble que un hombre como el Presidente venezolano busque un conflicto armado para justificar los problemas internos de su país y la pérdida de popularidad que lo tiene loco. Parece increíble que con los problemas que hoy atravesamos como sociedad un hombre como este arremeta contra el gobierno colombiano y, frente a sus milicias bolivarianas y los militares, quiera encender un falso nacionalismo y los convoque a prepararse para los peor, manteniendo su constante paranoia de ser atacado por los Estados Unidos. Tal parece que su necesidad de fondo es expandir su mal llamado Socialismo del Siglo XXI, que más se parece al caduco modelo soviético del Siglo XX.

La realidad es que las dudas quedan sobre la mesa, más cuando nuestro pueblo latinoamericano se revuelca en la pobreza y la ignorancia, una pobreza que no se podrá solucionar si nuestros mandatarios están más preocupados por demostrar su inconcebible orgullo antes que su intensión de buscar un camino de equilibrio real que saque a la región del aberrante subdesarrollo en el que nos encontramos orillados.

FALSAS PROMESAS: Una costumbre cada vez más común

Ya nada parece frenar la desesperanza que sufre un pueblo mexicano cada vez mas agobiado por las situaciones que diariamente afronta. La inseguridad, la pobreza (ya el país acumula cerca de 70 millones de pobres), la violencia, la influenza, y ahora la aceptación del Senado de un nuevo aumento a los impuestos que días anteriores habían sido aprobados por los “novatos” Diputados.

Muy pronto iniciaremos con un aumento al IVA (Impuesto al valor Agregado) de un 15% a un 16%, y un ISR (impuesto Sobre la Renta) del 28 al 30 %. También se ratificaron los incrementos aprobados a los impuestos, entre estos del 3% a las telecomunicaciones a excepción del Internet, al alcohol, tabaco, juegos y sorteos.

Si bien los legisladores liberaron del pago del Impuesto Sobre la Renta (ISR) a los empleados que perciban ingresos hasta los $12.300.oo, aprobaron elevar del 2% al 3% el Impuesto a Depósitos en Efectivo (IDE) que se cobraba a depósitos bancarios de $25.000.oo, cifra que se disminuyó a $15.000.oo.

Esta Ley de Ingresos pretende recaudar en el 2010 la cantidad de 3,17 billones de pesos y en los próximos días la Cámara de Diputados deberá aprobar el presupuesto de gasto del siguiente año y definir en qué áreas se gastará esta cantidad.

Hoy la verdad es que a quienes vivimos el día a día nos queda un profundo sinsabor al no entender las decisiones de un Presidente que en Campaña (donde todos tienen las actitudes) prometió el no incremento a los Impuestos, unos Diputados que recién electos por su pueblo decidieron apretar más las situaciones intrafamiliares, y unos Senadores que por unos días se mostraron muy valientes y preocupados por la reforma, pero que al final de la historia doblaron fácilmente las manos para terminar aceptando lo que hoy ya es una realidad.

Mientras que países como Alemania bajaron radicalmente los impuestos para fomentar el crecimiento económico, hoy México opta por sangrar más a un pueblo que ya casi no confía en sus gobernantes que prometen y prometen, pero rápidamente olvidan. ¿Dónde quedaron las promesas del Secretario de Hacienda y del propio Presidente de crear estímulos en los Impuestos para recuperar lo que el país perdió por el tema de la Influenza AH1 N1? ¿Dónde quedaron las promesas del Presidente del Empleo? Hoy la realidad es que los empresarios de México se encuentran separados de un Gobierno al que le califican sus medidas como “mal concebidas, mal fundadas, y retroactivas…”

La verdad es que las cosas no pintan bien para un país que pasa por un muy mal momento. La realidad es que el ciudadano común y corriente esperaba un recorte serio al “exagerado gasto del Gobierno”, y no un aumento en los cobros a los contribuyentes cautivos que son los que al final de  cuentas terminarán pagando los paltos rotos.

México hoy más que nunca necesita de un rumbo que le estructure el camino que hoy no tenemos. Es cierto que el país necesita de una profunda reforma fiscal (es urgente para el desarrollo del país), pero México no se merece y más aún, no puede soportar  las “ocurrencias” de los Gobernantes que ante la necesidad de recursos inventan caminos que terminan por complicar más el panorama que ya es bastante sombrío.

EL TURISMO: Un camino necesario para México

La realidad es que el panorama económico del país es realmente preocupante. Por un lado el petróleo (primer ingreso nacional), se ve cada vez más amenazado por la falta de infraestructura y modernización, las caídas en los precios mundiales y los cambios cada vez más notorios de las principales economías hacia energías alternativas.

El segundo rubro de ingresos para el país, las remesas de mexicanos en el extranjero, también sufren preocupantes variaciones debido a las caídas económicas de las potencias, y es que para muchos analistas económicos, parece  increíble que en pleno siglo XXI y con el potencial del país, nuestro México aún dependa de este rubro para sostener a miles de familias.

En el tercer lugar de ingresos tenemos al turismo, y allí la verdad las cosas no se encuentran nada bien. Hoy se estima que las pérdidas del turismo en el mundo serán este año de 2.000 MDD, además de que para la Organización Mundial del Turismo la caída del flujo internacional del turismo en este año será del 6%, la peor desde la Segunda Guerra Mundial.

Si bien las cosas no pintan nada bien para los ingresos de México y quizás por esto se decida por un desatinado plan fiscal que en medio de la crisis pareciera un suicidio, de todos modos la alternativa de apostar por el turismo es el camino que el país tiene para desarrollar y crecer su economía. Sería interesante estudiar experiencias como la de España, quienes con un plan serio y decidido lograron obtener del turismo el 80% de sus ingresos.

México hoy tiene la oportunidad de crear un programa que incluya al turismo como un tema de prioridad nacional; el gobierno no debería escatimar los recursos que este rubro requiere para su despegue, simplemente recordemos que desde hace tres décadas este tema fue una prioridad y se construyó Cancún… hoy ya debiéramos estar pensando en proyectos de esta magnitud.

Para este año se estima que en el turismo converjan alrededor de 300.000 empresas en el país, por lo que sería importante promover un esquema de apoyos y financiamientos que incluya no sólo a las grandes empresas, sino también a las micro, pequeñas y medianas.

Hoy el sector turístico mexicano prevé una pérdida al cierre del 2009 de alrededor de 800 MDP, por lo que las políticas gubernamentales deberán tomar en cuenta estas cifras para estructurar caminos de reactivación y apoyo que mitiguen los efectos.

En definitiva, México tiene en el turismo un diamante en bruto que si es reconocido y pulido podría soportar el crecimiento que el país necesita para alcanzar los estándares que pretendemos todos.

Ojalá que las viejas costumbres no opaquen esta gran oportunidad, esperemos que nuestros gobernantes entiendan que ya es tiempo de buscar otras alternativas al petróleo que si bien nos ha mantenido a través de la historia, su declive ya inició, y su final se ve cada vez más cercano.

EL ACTUAL ESTEREOTIPO DE ÉXITO: Un monstruo duro de combatir

La realidad que hoy vivimos nos obliga a quienes somos padres de familia a trabajar con esmero en la formación de nuestros hijos.

Nuestra realidad requiere de un cambio urgente de giro que nos ayude a alargar la vida de un planeta que cada día se ve más amenazado, no únicamente por los “cambios climáticos”, sino por la preocupante inversión de valores de nuestra sociedad.

Nuestros hijos hoy son el presente y futuro de un planeta que para muchos ya se encuentra al borde del abismo, por lo que de nuestro trabajo dependerá la aportación para revertir lo que hoy parece imposible.

Existen muchas afectaciones para los jóvenes, pero una que nos gana cada día la batalla es la de los medios de comunicación, que si bien cumplen un papel importantísimo en el manejo de la información, también se han convertido en una gran amenaza para la estabilidad, no sólo de nuestra juventud, sino también de nosotros mismos.

Cada que prendemos la televisión, vemos una revista  o ingresamos al internet, o a cualquier otro medio de comunicación encontramos que el mensaje generalizado para nuestros jóvenes, es que el camino para obtener “éxito” (sería muy interesante que cada quien pudiéramos definir éxito…) es ser rico, guapo y muy delgado… basta con que abramos una revista o veamos cualquier programa de televisión para entender la complejidad de esta situación que está obligando a nuestros hijos a optar por caminos rápidos y peligrosos en la búsqueda de este estereotipo que la sociedad les obliga.

¿Quieres ser rico? Distribuye droga, abusa del otro, róbalo… en fin, consíguelo como puedas.

¿Quieres ser guapo? Es muy fácil, las cirugías se encuentran a la orden del día… y recuerda: “No hay mujeres feas. Hay esposos pobres… ¿qué tal?

¿Quieres ser delgado? Hoy tenemos, según datos de Aguascalientes, un 50% de jóvenes universitarios que han tenido problemas de bulimia, anorexia u ortorexia…

Como podemos ver. el trabajo en la educación de nuestros jóvenes deberá ser más comprometido, buscando explicar cada acción que tenemos que vivir como sociedad. Ya basta de esos padres mediocres que pretenden dejar el futuro de sus hijos en manos únicamente de los colegios y universidades. Cada quien somos responsables de la formación de los hijos, pero entendiendo que primero debemos estructurar el conocimiento que nos permita trabajar con ellos.

Hoy más que nunca es nuestra obligación asistir a las escuelas para padres, conocer de las drogas y sus repercusiones, fomentar los valores, la tolerancia, el entendimiento,  y el apoyo a los demás.

Nuestra sociedad nos exige ser diferentes y por lo tanto el trabajo de su construcción deberá ser más arduo, buscando  garantizar el cambio que necesitamos para alargar la vida de un planeta que ya no nos soporta más.

DE SUEÑOS Y ALGO MAS…

La verdad es que en los últimos tiempos no nos han salido bien las cosas en nuestro trabajo como seres humanos. Cada día se nos han estado acumulando una gran cantidad de anti valores que terminan por convertirse en elementos de destrucción de los entornos que cada persona tenemos (el inmediato que se refiere a la familia, y el exterior que es la naturaleza y el resto de la humanidad). También nuestra distribución de recursos deja mucho que desear,  ya que hemos terminado por segregar a muchos como muy poco o casi nada, para dejar el todo en manos de unos cuantos.

Dentro de nuestra labor como educadores (cada quien somos partícipes de la formación de nuestros entornos) tenemos la obligación de promover los valores como medio de aportación a un mundo que cada día se vislumbra menos alentador.

Hoy quiero utilizar estas líneas para expresar ideas de ciertos valores que requerimos en nuestro diario acontecer, buscando que su aplicación nos aporte en la construcción como seres sociales y en la trascendencia dentro de planeta que habitamos.

Queremos tener, pero siempre será más importante: Ser. Ser un hombre que entienda su existencia como la posibilidad de entrega, buscando el bien general antes que el personal; dando todo de sí, pero un sí de bienestar puesto al servicio de sus entornos.

La responsabilidad será siempre el compromiso con lo que se diga y hace. Nuestro mundo ideal será aquel construido por seres humanos que pongan su empeño en trabajar de buena fe y con intensiones altruistas. Quizás nos equivoquemos, pero ojalá que nuestras intensiones nunca se dirijan a la búsqueda de logros individuales que aplasten y dañen a los demás, acumulando privilegios y poder, simplemente para dominar.

Tolerancia. ¡Que difícil es entenderla, y como nos hace falta¡ La tolerancia es el valor de aceptar al otro con sus ideas y creencias, dándole la oportunidad de destacarse y aportar en la construcción de la realidad. Quizás algún día logremos entender que las comunidades más maduras son aquellas heterogéneas, que saben oír al que tiene otra opinión, si lo dice con fundamento; las que comparten el poder y logran construirse de su diversidad.

La solidaridad es mirar al que nos rodea, entenderlo, meterse por un instante en su realidad y su dolor, o su alegría también. Ser solidario es entender que somos responsables de nuestros entornos y desde allí tenemos la obligación de contribuir en el crecimiento compartido y equilibrado de la sociedad. “Solidaridad es la incapacidad de estar bien, si quienes están a mi lado no lo están. Solidaridad es convencernos de que somos ángeles de una sola ala y tenemos que abrazarnos para poder volar”.

Hoy más que nunca nuestro México necesita de seres humanos diferentes. Hoy más que nunca nuestra realidad nos obliga a trabajar no sólo para nosotros, sino para nuestro alrededor; nuestra responsabilidad nos exige buscar el camino donde el éxito no se mida por las cosas materiales, sino por lo que cada uno aportemos a los demás.

UN NOBEL QUE PUEDE CAMBIAR LA HISTORIA

Cada día nos preocupa más el mundo en que vivimos. Guerras, pobreza, enfermedades, catástrofes, etc., etc.

Tal parece que los seres humanos estamos alejados del camino que el planeta requiere para su conservación; hoy podemos aceptar que no hemos hecho bien nuestro trabajo y las consecuencias día a día duelen mas.

Si bien desde un punto de vista pesimista para muchos la situación no tiene reversa, yo la verdad considero que si logramos trabajar arduamente en nuestros jóvenes podremos inculcarles una diferencia que aporte en el cambio radical que hoy con urgencia necesitamos.

La semana anterior recibimos con satisfacción, pero ante todo con esperanza, el anuncio de que el Instituto Nobel de Noruega entregara el premio Nobel de la Paz al presidente de Estados Unidos, Barack Obama por sus “esfuerzos extraordinarios por reforzar la diplomacia internacional y la cooperación entre los pueblos”.

Y la verdad, tienen razón, porque Obama representa la esperanza de un mundo diferente, más pacífico. El presidente estadounidense prometió el cierre de la prisión de Guantánamo ubicada en la isla de Cuba, propuso la búsqueda urgente de un mundo sin armas nucleares, ofreció la apertura de un diálogo al mundo musulmán y se comprometió a trabajar arduamente en el logro de la paz de Oriente Medio.

Algo que pareciera imposible en  nuestra dura realidad: La Paz y el Entendimiento hoy son promovidas por el presidente del país más importante del mundo, lo que nos debiera comprometer hacia la construcción conjunta de un camino diferente.

Como lo merece un premio de esta magnitud, varios líderes internacionales felicitaron al presidente de Estados Unidos, uno de ellos, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, alabando los esfuerzos de Obama en favor de un “mundo más justo, equilibrado y pacífico”; inclusive el ex presidente cubano Fidel Castro describió el hecho como una “medida positiva” para el mundo actual.

Pero como siempre hay alguien que desea llamar la atención, y en el caso del presidente venezolano Hugo Chávez, ya se le hizo costumbre, el mandatario criticó fuertemente el premio entregado a Barak Obama, argumentando que este no ha hecho nada y que es demasiado galardón por 9 meses a cargo de Estados Unidos.

De nuevo Hugo Chávez Frías nos muestra su frustración y enojo por las acciones emprendidas en la construcción de un mundo diferente, comprensible, y pacífico. Tal parece que a este falso líder latinoamericano le cuesta trabajo entender que el único camino que el planeta hoy tiene para un cambio radical, es la paz por medio de un diálogo conciliatorio (Venezuela es el país latinoamericano que más ha invertido en armas y soldados en los últimos 5 años).

Hoy podríamos estar viviendo la transformación de un planeta que por muchos años ha vivido ante la incertidumbre de una nueva guerra mundial; considero que el comité del premio creado por Alfred Nobel no se equivocó al entregar este galardón a quien desde su llegada a la casa blanca ha trabajado en cambiar la cara de un país que siempre eludió el diálogo y la conciliación ante la búsqueda de sus intereses.

2010: URGE UN CAMBIO EN EL PARADIGMA POLÍTICO

El siguiente año tendremos las elecciones más importantes para nuestro Estado y desde ya los aspirantes están trabajando arduamente por convencer a los que quizás se conviertan en sus futuros votantes.

La realidad es que el país entero atraviesa una dolorosa crisis en varios aspectos, lo  que nos ha llevado a que en la actualidad alrededor del 7% de las personas en edad laboral no cuenten con un empleo que les ayude a mantener sus obligaciones. Si bien los analistas económicos hoy hablan del final de la crisis y de que lo peor ya pasó, la realidad es que en los hogares se sufre por que los recursos no alcanzan, y en otros se llora por no contar ni siquiera con un trabajo que ofrezca alguna esperanza.

Otro tema complejo es el relacionado con la seguridad. Para muchos especialistas internacionales hoy México ya se encuentra en la lista de los países más peligrosos del mundo; y es que la violencia en México ha llegado a niveles tan complejos que ya la cotidianidad de los problemas nos ha llevado a aceptar y a convivir con la dura realidad.

El siguiente año tendremos la oportunidad de elegir a quienes regirán los destinos de los municipios del estado y al estado mismo. En el 2010 tendremos la gran oportunidad de proclamarnos por quienes consideremos puedan estructurar el camino de trabajo conjunto con los demás estados y municipios de México, buscando la línea que el país necesita para salir de tan complicado panorama.

Si bien en México las “Maquinarias Políticas” siguen teniendo una importante fuerza en las diferentes votaciones, ya es tiempo de que los ciudadanos entendamos la responsabilidad que tenemos de analizar a profundidad las estrategias de los candidatos a fin de cambiar el actual paradigma de votar por un partido, buscando mas bien proclamarnos por los candidatos que consideremos se acerquen a la solución de los problemas que cada quien vivimos en nuestra ciudad. En definitiva, ya es tiempo de madurar nuestra democracia, votando mas bien por las ideas, que por un color que se “lleve en el corazón”.

No siempre los candidatos de uno u otro partido son buenos o malos, u honestos, o corruptos. Los partidos se integran de personas, y no siempre las dirigencias de estos escogen a los candidatos adecuados, por lo que ya es tiempo de que el electorado se proclame por quienes muestren las mejores aptitudes y actitudes (que en campaña casi todos las tienen… el problema es después) para desarrollar el trabajo que México necesita para cambiar su actual realidad.

México es mágico, México es grande, y por lo mismo se merece gobernantes acordes al potencial que tiene su gente. La realidad es que el país debiera presentar otras condiciones de desarrollo y estabilidad, por lo que en nosotros está la oportunidad de escoger a quienes puedan buscar estos objetivos. Ya basta de la apatía hacia la política. Ya basta de dejar las votaciones a cierto grupo de la población.

Hoy más que nunca nos debemos proclamar por un México diferente, por un México que crea en su gente, que entienda su potencial. Hoy más que nunca el país necesita de un electorado serio y analítico que vea en el siguiente año la posibilidad de nombrar a quienes se requieren para alcanzar el Aguascalientes y el México de primer mundo que nos merecemos.