Author Archives: jcmesa

UN BUEN EJEMPLO

Cada día es más común observar problemas de pérdida de valores en nuestro país. Y es que situaciones como la extrema pobreza, el dinero fácil, la desunión familiar, y la falta de diálogo entre otros, son acelerantes de este proceso que nos puede generar graves complicaciones como país.

Hoy México se encuentra sumido, entre  muchos otros, en dos problemas complejos; uno es el relacionado con la crisis mundial que vivimos, la cual nos puede llevar a la pérdida masiva de empleos, situación que a se ve como una posible realidad, y el otro, una situación de violencia generalizada que ya es parte de nuestro diario acontecer.

Las soluciones en ambos temas requieren de un trabajo exhaustivo que seguramente obligará al análisis de ejemplos vividos por otros países, como referente en el camino que deberemos llevar como nación.

En cuanto a la gente, que es quien hace el país, el camino para este año, y en general el camino como respuesta lógica a la existencia humana, deberá ser el de la solidaridad. Hoy más que nunca el país necesita de hombres y mujeres solidarias que sean capaces de ver el dolor y la necesidad del otro. México más que nunca necesita de personas que sean capaces de transmitir apoyo, gente capaz de inculcar en su seno familiar la fuerza para entender que si bien el mundo hoy es muy injusto,  en nosotros está el camino para aportar y mejorar la existencia de los tantos (más de 70 millones de pobres, por ejemplo) que hoy nos piden apoyo.

El día de hoy la Universidad Cuauhtémoc inaugura su Clínica Escuela de Odontología, un espacio moderno ubicado al oriente de nuestra ciudad (casi 250 mil personas de escasos recursos viven en esta zona) que alberga a alrededor de 200 estudiantes de Odontología una carrera con un enorme compromiso social. Y es que desde hace varios años se ha trabajado arduamente en esta institución, por inculcar a sus estudiantes, que si bien la profesión es el modo de vida, también es el medio que tenemos para entregar a los demás algo de nosotros mismos, en un esquema de práctica (aprendizaje) – apoyo (solución de problemas), el cual ya ha rendido sus frutos dejando satisfechos a más de mil pacientes que se han estado atendiendo cada mes en esta clínica que antes se ubicaba en el centro de la ciudad, y que gracias a un trabajo conjunto con la anterior Presidencia Municipal de Aguascalientes, hoy se consolida como un espacio de apoyo a una grupo muy vulnerable de nuestra ciudad capital.

Ejemplos como este son importantes pinceladas para la búsqueda de ese camino que requiere nuestro Estado y nuestro propio México. Lo importante es que como sociedad entendamos que la solución a gran parte de nuestros problemas está en nosotros mismos. Lo importante es que entendamos que no todas nuestras acciones deben ser recompensadas como objetos materiales. Debemos entender que también una sonrisa después de una labor bien hecha es la mejor recompensa al trabajo que aunque duro, es el camino que tenemos para lograr ese Aguascalientes que muchos nos merecemos.

MI AMIGA LUCÍA

Hace algunos días tuve la fortuna de recibir en mi trabajo a una gran amiga que no veía desde hacía varios años.

La Doctora Lucía es una exitosa profesionista que durante sus últimos 25 años se ha dedicado a obtener resultados académicos y profesionales gracias al esfuerzo en varias universidades de renombre mundial, donde tiene la oportunidad de desarrollar su intelecto además de aportar en investigaciones médicas que le han mejorado la vida a muchos pacientes terminales.

Lucía, una mujer envidiable, inteligente, segura de si misma y con una belleza cautivadora, llegó a mí, con una historia que me hizo reflexionar sobre los objetivos que nos planteamos cada día.

Esta interesante mujer que se acerca a los 50, tuvo a su único hijo Mateo a los 25 años, producto de una relación acelerada pero duradera; una relación que según dice, es la base de su éxito profesional.

Muy triste en mi oficina me comentó que el viernes anterior sus amigos en Estados Unidos le habían organizado una elegante fiesta en un conocido hotel de Chicago, donde le celebraron los 25 años de su exitosa carrera profesional en pro de la investigación médica.

Después de recibir varios reconocimientos, felicitaciones y admiraciones de todos los 300 asistentes, notó que su hijo Mateo se mantenía parco ante tanta celebración.

Mateo, un joven bien portado, serio e inteligente, fue formado en le seno de esta familia de intelectuales quienes le inculcaron los valores que todo padre espera entregar a sus hijos, como armas para enfrentar un mundo cada vez mas complejo.

Durante la fiesta Mateo se mostraba serio y nada entusiasmado. Después de varias copas Lucia decide sacar a bailar a quien considera el tesoro de su vida. Mateo acepta la pieza y su madre dulcemente le externa su extrañeza por no haber recibido su felicitación, después de que todos los presentes se desvivieron por alabar estos 25 anos de grandes esfuerzos.

Mateo, con la seguridad que lo caracteriza, suspiró profundamente y de inmediato miró a su madre a los ojos diciéndole: ¿Qué quieres que celebre?, si desde hace 25 años te perdí…

Lucía no se cansó de decirme que tuviera cuidado con lo que deseaba en la vida y la manera como lo conseguiría. Siempre pensó que aportando sus conocimientos lograría dar al mundo un granito de arena, y hoy se daba cuenta de que no logró dar lo que necesitaba el tesoro más grande de su vida.

Muchas veces nos olvidamos de nuestro entorno inmediato pensando que lo tenemos seguro. La pareja, los hijos, los padres, los amigos, son nuestra fuerza diaria. Una fuerza que nos obliga un equilibrio en nuestra historia para saberla aprovechar, disfrutar, pero sobre todo, abonar.

El trabajo es tan necesario como el disfrute, pero lastimosamente muchas veces terminamos únicamente viviendo para trabajar, olvidando que nuestra existencia debe estar enmarcada en un equilibrio que nos permita dar lo mejor de sí como respuesta al balance físico y mental en el que vivimos.

Frase:                                                                               Autor Anónimo

El secreto del éxito radica en saber qué debemos mantener cerca de nosotros y de qué debemos alejarnos”.

UN DOBLE TRABAJO. La tarea para este año.

Normalmente el inicio de un nuevo año es el momento para realizar planeaciones que nos ayuden a mejorar aspectos de nuestra vide personal y profesional.

Este nuevo año ha llegado enmarcado de varios aspectos que nos han estado preocupando de manera importante. Por un lado, nuestro planeta sigue inmerso en una crisis económica compleja que aún sigue siendo un dolor de cabeza para las principales economías del mundo, crisis que nuestro México ha resentido de manera considerable.

Por otro lado, hoy nuestro país se encuentra inmerso en una situación de inseguridad latente que ya nos ha llevado a que el mundo nos compare actualmente con las peores épocas vividas por Colombia en los noventas.

Si bien el panorama parece desalentador, nosotros, los ciudadanos de bien, somos los que debemos estructurar una planeación que nos ayude, y ayude al país, a buscar la salida de estos complejos procesos.

Como personas integrantes de una familia y una sociedad, tenemos la obligación de seguir el camino de lucha que aporte en la construcción de nuestro entorno inmediato y también el externo. Por un lado nuestra planeación financiera para este año deberá ser diferente. Es muy importante que logremos equilibrar nuestros ingresos y egresos buscando nunca gastar más de lo que recibimos, haciendo un esfuerzo, que en algunos casos será una tarea titánica, por ahorrar un porcentaje, asís sea mínimo, de lo que percibimos. Debemos ser capaces de priorizar nuestros gastos, eliminar suntuosidades, establecer estrategias de pago que podamos cumplir, además debemos evitar en lo posible, contraer deudas con bancos o prestamistas.

En cuanto a la situación de seguridad nacional, nuestra tarea como ciudadanos constructores de sociedad, debe estar encaminada a convertirnos en elementos suspicaces que utilicen la denuncia como arma para combatir el cáncer de la violencia que ahora nos asota. Debemos ser capaces de eliminar la indiferencia ante la duda; debemos dejar a un lado la idea trillada de que todas las autoridades son corruptas. México hoy nos necesita más que nunca; necesita de ciudadanos que aporten en su entorno inmediato trabajando más que nunca ante la crisis, con mente positiva, con la creatividad que nos caracteriza y que siempre nos ha hecho grandes. Pero también nuestro México necesita de ciudadanos que confíen en sus instituciones, que aporten y ayuden en un proceso que será complejo, pero del cual, como siempre, saldremos victoriosos.

Para este 2009, la tarea será difícil pero nunca diferente a lo que estamos acostumbrados a hacer. La mayor diferencia en nuestro trabajo será la de ser más solidarios. Debemos ser gente capaz de apoyar a quienes nos rodean. Debemos ser capaces de estructurar nuestra célula familiar para que construya positivamente su entorno inmediato trabajando por encima de la crisis y la inseguridad que nos afecta.

Por que sumando es como avanzamos y trabajando unidos es como lograremos alcanzar el México que la mayoría nos merecemos.

UN GRAN PROYECTO, Exige una Sociedad Facilitadora

Cada día el mundo en el que vivimos nos obliga a ser más competitivos a fin de no acrecentar nuestro atraso con respecto al primer mundo. Si bien nuestro México es quizás el país más avanzado de Latinoamérica, aún seguimos con escandalosas estadísticas de pobreza que nos llenan de asombro y preocupación, ya que según nuestras autoridades hoy tenemos casi setenta millones de pobres.

Ante este panorama, cualquier esfuerzo por estructurar un avance hacia el desarrollo debe ser bienvenido, ya que solamente trabajando arduamente en conjunto sociedad y autoridades, iremos construyendo el país en el que todos anhelamos vivir.

Hoy en nuestra ciudad se inicia el diálogo para construir una infraestructura vial que mejore las condiciones actuales y hacia el futuro, en cuanto a la movilidad de los que habitamos en la capital.

Este ambicioso proyecto no es únicamente un conjunto de puentes que nos harán más rápidos y eficientes nuestros traslados, sino que gracias a la continuidad en las velocidades de los carros, también aportará en el ahorro del tan costoso combustible.

En nuestro Aguascalientes, cada año el crecimiento de su población es del 1.25%, pero el crecimiento del parque vehicular es del 7% anual, lo que a futuro se convertirá en un grave problema de movilidad en nuestra capital.

Después de tener la oportunidad de conocer este proyecto, encontramos que la idea es resolver varios problemas en forma paralela. Por un lado se buscará agilizar el segundo anillo de circunvalación, convirtiéndolo en una eficiente arteria que distribuya hacia los diferentes puntos de nuestra ciudad. Por otro lado existen proyectos paralelos a este, los cuáles buscan inculcar en nuestra población el uso constante de las bicicletas, por lo que ya se planean varias ciclo rutas que hagan más fácil y seguro el camino de las personas que opten por este ecológico medio de transporte. En tercer lugar, también se plantea la instalación de diferentes recorridos peatonales que se conviertan en áreas de caminata, descanso y recreo de los peatones.

Si bien este es un gran proyecto de nuestras autoridades municipales, de nosotros dependerá el ofrecer el apoyo a este tipo de iniciativas que están encaminadas a estructurar en nuestra ciudad, las condiciones que nos exige la competitividad no sólo nacional, sino también internacional.

Nuestro Aguascalientes es grande por su gente, pero definitivamente las buenas ideas trabajadas de manera conjunta entre ciudadanía y autoridades, serán el camino para consolidar los grandes proyectos que nuestra ciudad necesita para enfrentar un mundo que cada día nos exige ser más eficientes y por consiguiente mejores.

HOY MÉXICO NOS PIDE REVALORAR SU VOCACIÓN

Desde hace algún tiempo hemos estado preocupados por los ingresos de nuestro país. En primer lugar el precio del petróleo se sigue cotizando muy por debajo del precio esperado por nuestras autoridades para la elaboración del presupuesto del año venidero.

En segundo lugar, muchos de nuestros compatriotas vuelven a su tierra luego del cierre de incontables plazas laborales en nuestro vecino del norte. Y es que muchos mexicanos han decidido regresar a su país luego de la actual recesión de este gigante que como país ha iniciado un replanteamiento de sus políticas económicas.

México es un país envidiado a nivel mundial por la cantidad de recursos con los que cuenta. Dos océanos, playas de ensueño, más de 10.000 puntos arqueológicos, paisajes cautivadores y ciudades inigualables.

Hoy nuestro México requiere de un replanteamiento de sus ingresos buscando un futuro más seguro.

El turismo es el tercer ingreso del país, pero definitivamente seguimos muy limitados en este rubro, del que muchos países han vivido, haciéndolo su “Industria Nacional”.

Después de este panorama, es increíble ver como en nuestro México siguen ocurriendo situaciones como la vivida en el municipio de San José de Gracia con respecto a la infraestructura que se ha instalado alrededor de la presa, que hoy por hoy, es la vida de este municipio.

Definitivamente no comprendo como le cuesta tanto a nuestra autoridades llevar a cabo estrategias conjuntas que construyan caminos hacia objetivos conjuntos.

Es increíble que nuestros pocos sitios de esparcimiento se vean limitados por políticas erróneas o decisiones unilaterales que terminan por afectar a las familias, que en este caso, viven de la derrama económica que deja este espacio de diversión de los hidrocálidos.

Definitivamente seguimos ciegos ante un futuro que nos exige ser mejores y por consiguiente más competitivos. Los ingresos por el petróleo y las remesas están hoy más que nunca amenazados como sustento de un país que por muchos años se acostumbró a vivir a expensas de estos dos ingresos.

Ahora es tiempo de reaccionar y trabajar para definir nuestras fortalezas a fin de establecer un camino que fomente nuestra vocación y nos ayude a alcanzar los objetivos que nos conduzcan al México en el que todos hemos querido vivir; un México de oportunidades, un México que nos enseñe el camino hacia la construcción de empresas que aseguren mejores niveles de vida. Un México que en definitiva se acerque al tan anhelado desarrollo.

ACATANDO Y RESPETANDO, SUMAREMOS COMO SOCIEDAD

Desde hace algunos días hemos visto como se han incrementado los retenes en la ciudad donde en una muy buena coordinación la policía municipal trabaja con personal de salud, en la búsqueda de conductores irresponsables en estado de ebriedad.

El alcoholímetro, un tema satanizado por mucho tiempo, es ahora un elemento común aplicado por las autoridades en estratégicos puntos de nuestra capital.

En estos operativos hemos visto diferentes reacciones. Por un lado están los que se quejan amargamente por el detenimiento en su ruta, olvidando que nuestra aportación a la sociedad es un granito de arena para ayudar en la sanción de los irresponsables que para mí, son definitivamente “asesinos en potencia”. Por otro lado se encuentran los borrachines que en actos suicidas deciden conducir su vehículos en condiciones deplorables, poniendo en riesgo la vida de los conciudadanos.

Mientras tanto, nuestra ciudad sigue estando en los primeros lugares nacionales en número de accidentes a causa de conductores que manejan en estado de ebriedad. También hoy nuestros jóvenes son consumidores habituales de este “vicio permitido”, que en los resultados de las encuestas aplicadas por el Consejo Interuniversitario Contra las Adicciones se encontró que 8 de cada 10 jóvenes de Aguascalientes tienen un consumo habitual de alcohol (ingesta de una o dos veces por semana), y que de estos consumidores, el 48% eran jovencitas.

Después de conocer esta información, todavía no comprendo como pueden existir personas que se molesten con estas medidas tomadas por nuestras autoridades, quienes únicamente buscan nuestra seguridad y la de nuestras familias.

Yo considero que la ciudad no la hacen únicamente nuestros gobernantes. La ciudad la construimos todos los que la vivimos cada día, por lo que nuestra responsabilidad está en trabajar arduamente en su construcción, buscando que nuestra aportación sea la de trabajar apoyando a los líderes que nos gobiernen en la consecución de metas que nos ubiquen en el estado en el que deseamos vivir.

El tema del alcoholismo y en general, el de las adicciones, siguen siendo puntos pendientes en nuestra agenda como sociedad hidrocálida, que requieren, primero de nuestra aceptación como padecimiento, para luego generar líneas de acción como sociedad hacia la búsqueda de una estrategia que disminuya el consumo y nos ayude a contar con una sociedad mas sana.

Hoy debemos sumarnos a esta medida municipal de la “Cero Tolerancia”. Hoy debemos ser partícipes y facilitadotes de este tipo de acciones que nos ayudan a tener una ciudad más segura para nosotros mismos.  Hoy debemos entender que el alcoholímetro, el uso del cinturón de seguridad, la prohibición de conducir hablando por el teléfono celular, entre otros, son acciones que debemos acatar y respetar en el entendido de que una mejor sociedad se construye respetando la integridad de quienes pudieran ser víctimas de nuestra irresponsabilidad.

LA ESENCIA DE NUESTRA HERENCIA

Cada día el entorno de nuestros jóvenes se vuelve más complicado. Violencia, adicciones, divorcios, materialismo, además de unos medios de comunicación que día a día los bombardean con información superficial sobre los cánones de belleza, y estatus que deben tener para ser exitosos.

Todo este cúmulo de problemas hacen que nuestros jóvenes vivan en un estado de indefensión ante lo que pasa a su alrededor, lo que complica enormemente su toma de decisiones diaria.

Ante tal situación las bases con que formemos a  nuestros muchachos serán las armas que tendrán para enfrentar un mundo cada vez mas complicado y agresivo.

En muchos casos los inexpertos padres optan por encerrar a sus hijos limitándoles en lo posible el contacto con el exterior, lo que definitivamente contradice nuestra lógica de seres humanos hechos para la socialización, por lo que nuestra seguridad como guías deberá soportarse en la capacidad que hayamos tenido como padres para estructurar el carácter de nuestros hijos que será la columna vertebral de su propia historia.

Definitivamente estoy seguro de que estamos en este mundo para resolver problemas que nos lleven a avanzar espiritualmente. Considero que estamos en un proceso de desarrollo y crecimiento que sólo se logra estando en paz con lo que nos rodea, llámese Gente o Naturaleza.

Este sencillo pensamiento encierra una filosofía que considero definitiva a la hora de formar nuestra personalidad y la de nuestros retoños.

Nuestro mundo definitivamente se encuentra “patas pa´ arriba”. Hoy nuestro planeta llora y se retuerce ante un abuso que en dos siglos ha terminado por ponernos al borde del no-retorno. Contaminación inmanejable, tala indiscriminada de árboles, escasez de recursos, extinción de animales…

Por otro lado seguimos enfrascados en una violencia creciente, y en costosísimas guerras sin sentido que terminan siendo insultantes ante la creciente pobreza mundial.

Estar en paz y armonía con nuestro entorno, llámese gente o naturaleza, será el inicio de nuestra aporte a la estructuración de los hijos que son presente, y que dependiendo de nuestra guía, serán los constructores del futuro que anhelamos.

Debemos ser capaces de inculcar en ellos la capacidad de decidir hacia el camino que los construya y les construya su entorno. Debemos ser capaces de inculcarles el valor de asumir los problemas enfrentándolos con responsabilidad y teniendo la capacidad de resolverlos de la mejor manera posible. También debemos ser capaces de ayudarlos para que no pierdan el poder de asombro ante la cotidianeidad. Debemos ser capaces de inculcarles que en cada atardecer, que en cada indigente, que en nuestros problemas personales, que en cada instante de nuestro diario acontecer, tendremos la posibilidad de aportar un granito de arena para que nuestro entorno y por consiguiente nuestro mundo, sea mejor.

Y ANTE EL FUTURO, ¿Qué vamos a hacer?

La crisis económica mundial sigue siendo el tema recurrente en los medios de comunicación del mundo. Europa, Asia y América siguen con fluctuaciones en sus Bolsas, lo que genera una profunda incertidumbre sobre la reacción económica para el año venidero.

Por otro lado, México sigue esperando a que el precio del petróleo se estabilice a fin de determinar con cuantos recursos se contarán en el 2009 para subsanar los gastos del país.

Y es que si hacemos un análisis económico de nuestro país encontramos que nos debe llenar de preocupación el futuro, si consideramos que para los expertos, en el 2010 la producción máxima del petróleo comenzará su declive, por lo que se prevé que en no mas de 100 años se agoten por completo las reservar del “oro negro”, no sin antes pasar por enfrentamientos en la búsqueda y obtención del poco combustible que quede.

En segundo lugar, nos damos cuenta de que la gran potencia de América, Estados Unidos, está sumida en una crisis de magnitudes alarmantes, lo que muy seguramente obligará a miles de compatriotas que viven en este país a regresar a sus hogares en México, con las consecuencias de desempleo que esto nos ocasionaría.

Como vemos, los dos principales ingresos de nuestro país (el petróleo y las remesas) se ven directamente afectados por un futuro que nos obliga a tomar medidas inmediatas que nos ayuden a fortalecer otras áreas para que nuestro México genere las oportunidades que requerimos.

El tercer ingreso de nuestro país es el turismo. Si bien contamos con más de 10.000 puntos arqueológicos, playas inigualables, y paisajes cautivadores, aún seguimos relegando este aspecto que para muchos países como España, por ejemplo, implica el 80% de su economía.

Quizás el turismo sea el camino que México necesita para olvidar las actuales dependencias al petróleo y a las remesas, pero habrá que trabajar en políticas públicas diferentes que generen estructuras hacia una mayor captación de visitantes, además de fortalecer los presupuestos que realcen los sitios históricos y de diversión que en muchos casos hoy se encuentra abandonados o en manos de personal poco capacitado.

En fin, el mundo ya nos vislumbra, con tiempo, un futuro que nos alerta a cambiar los giros de los ingresos que necesitamos. No esperemos a que los problemas ya no tengan solución para estructurar las políticas y estrategias del país para ser competitivos y dejar a un lado los problemas que hoy son parte del día a día.

México lo tiene todo, dos océanos, todos los climas, riqueza, historia, su gente…

En definitiva, el camino es no seguir siendo el asombro de los países desarrollados que no entienden como con nuestra riqueza, seguimos aún en el subdesarrollo.

LA ACTUAL CRISIS ECONÓMICA: Un fantasma que nos asusta

Cada día es más común escuchar sobre los problemas económicos del planeta. Caídas de las bolsas de valores, incremento en los precios de los artículos, además de una pérdida considerable de nuestra moneda con respecto al dólar.

Muchos mandatarios latinoamericanos consideraban que sus economías estarían al margen de tan delicada situación. México, país líder de Latinoamérica, confiaba en su blindaje, y otros más como Brasil, Venezuela y Argentina, consideraban que difícilmente los problemas afectarían a sus países, situación que dio un cambio radical en el último mes, donde hemos visto como nuestras vulnerables economías, han sido parte de las grandes caídas globales.

En un principio, la crisis nos remonta a las que ya hemos soportado en nuestro país, lo que definitivamente nos llena de temor ante la posibilidad de revivir los “dolores económicos” del pasado. Pérdida de viviendas, encarecimiento de los créditos, incremento desmedido de los artículos de la canasta básica, en fin, fantasmas que pudieran volver a la realidad.

Definitivamente para quienes no somos directamente participantes de la macroeconomía del país la situación en muy clara, y se define en puntos muy básicos para enfrentar esta preocupante crisis:

  1. Nuestra responsabilidad es no entrar en pánico, sumando esfuerzos por alentar a los otros con la premisa de que el camino más rápido para salir de los problemas es trabajar con mayor ímpetu y conjuntamente, dejando a un lado, el pesimismo y la desesperanza.
  2. Debemos cuidar nuestro empleo.
  3. Debemos reducir gastos que no sean prioritarios.
  4. Debemos evitar gastos suntuosos e innecesarios.
  5. Debemos evitar, en lo posible, contraer deudas.

Definitivamente un punto que personalmente considero a nuestro favor, es que las caídas son prácticamente globales (Europa, Asia, América), lo que nos lleva a pensar que los recursos económicos siguen presentes, y que falta encontrar el camino que conjuntamente equilibre las principales economías. Y es que el hecho de que en los últimos años un mayor número de empresas latinoamericanas importantes cotizaran en la Bolsa de Valores estadounidense, nos llenó de orgullo, pero también hoy, nos hace víctimas directas de la caída económica del vecino del norte.

Antes de llorar y preocuparnos, debemos entender que las crisis también son oportunidades para los audaces, dicen algunos empresarios mexicanos; también debemos recordar que nuestro México está acostumbrado al trabajo y al esfuerzo, así que un declive más, no opacará nuestra lucha diaria por conseguir los objetivos que nos trazamos. Pero también es momento de pedir a nuestras autoridades cabeza fría en la toma de decisiones, olvidando el partidismo y las divisiones, legislando hacia las reformas de los diferentes aspectos que México requiere para crecer y buscar el tan anhelado desarrollo.

NUESTRO PLANETA AL BORDE DEL COLAPSO

Nuestro planeta atraviesa una crisis preocupante que nos augura un futuro no muy alentador. Guerras ideológicas, hambrunas, desigualdades vergonzosas, crecimiento de la pobreza, enfermedades, alzas constantes de los combustibles, cambios drásticos en los climas, violencia extrema, racismo, caídas de las bolsas de valores, etc., etc.

Hoy nuestro mundo comienza a pasar factura por la despreocupación que en los últimos dos siglos principalmente, hemos tenido con la naturaleza que todo nos ha entregado.

Y es que si miramos algunos datos que hoy son parte de nuestra realidad, podemos entender el por que nuestro planeta esté al borde de un colapso, y el de sus habitantes.

En la actualidad talamos alrededor de 15 millones de hectáreas cada año, de las cuáles 6 millones se vuelven desierto. En nuestra América Latina acabamos con 22 hectáreas de bosques por minuto, casi todas en el amazonas (pulmón del mundo). Entre enero y diciembre de este año, estaremos enviando a nuestra atmósfera alrededor de 11.000 toneladas de gases y humos tóxicos, situación que nos genera gravísimos problemas de todo tipo, con el agravante de que cada día es más común el nacimiento de niños con plomo en la sangre, con las consecuencias que esto acarrea.

En nuestra ciudad, con los problemas tan delicados que tenemos con el agua, y estamos en los primeros lugares a nivel nacional de consumo de agua por habitante.

En definitiva, nuestro planeta está en un estado de indefensión con respecto a sus habitantes que día a día exprimen sin control sus recursos, en busca de la riqueza de unos pocos, y del sostenimiento de las superpotencias, a costa de cualquier precio.

Algunos ecologistas ya han desahuciado a nuestro planeta. Jaques Costeau, por ejemplo, antes de morir comentaba que la primera medida que el mundo debería tomar para pensar en un cambio que evitara la catástrofe, era desaparecer los vehículos por completo, media que seguramente nunca tomaríamos.

Hoy se habla que ante la escasez del petróleo, podrían ser los biocombustibles, cuyas bases son el etanol y los aceites vegetales derivados del maíz y la caña de azúcar, quienes podrían resolver la situación que ya se avecina. El problema más delicado, es que su uso nos generaría una disminución considerable de las reservas de los países productores de estos alimentos, debido a que la elaboración de esos biocombustibles requerirían de materias primas que antes se utilizaban para satisfacer el consumo humano, y por que millones de hectáreas de tierras fértiles serían utilizadas para obtener este material carburante, lo que con el tiempo generaría una segura escasez de víveres, con sus consecuentes hambrunas, las que ya son una realidad en varias zonas del planeta.

En conclusión, los datos nos presentan un futuro poco halagador, por lo que desde ya es una obligación de todos los que integramos el mundo, el trabajar en una cultura de ahorro y prevención (reciclaje, ahorro de agua y consumibles, racionalización de recursos, entre otros), que nos ayude a alargar la vida del planeta azul, el cual estará a la espera de que nuestros hijos sean capaces de revertir el daño que para muchos ya es irreparable.