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LA ESENCIA DE LA EMPRESA MAS GRANDE DEL PLANETA

En un mundo cada vez más competido, la guerra por sobresalir y en algunos casos, sobrevivir, es una lucha constante que nos empuja a olvidarnos de lo que es verdaderamente esencial para nuestras vidas.

Exceso de trabajo, estrés, presiones, entre otros, son las constantes de este nuevo mundo que nos obliga a enfrentarlo, olvidando en muchos casos, a la célula base de nuestra vida: la familia.

Las consecuencias son inmediatas; separaciones de matrimonios (más de 70.000 por año en México), hijos guiados exclusivamente por las encargadas del servicio doméstico, los amigos, y en el mejor de los casos, por los colegios. La verdad es que la unión familiar cada día está más propensa a la ruptura, debido a diferentes aspectos que cotidianamente tenemos que soportar.

La herramienta más importante para un futuro familiar más prometedor es la escogencia de la pareja. Para mí, el matrimonio es la principal empresa que conformamos en la vida; donde la pareja es el socio principal y los hijos los dividendos.

Para que esta empresa prospere y no fracase en los primeros años de vida (como ocurre con el 80% de las empresas comerciales de México), esta escogencia debe implicar el conocimiento completo de la persona que elegimos. Amar significa darlo todo sin esperar nada a cambio, así que el amor de pareja debe entregar, aceptando al otro como es, con tolerancia, pero sobre todo, con la capacidad de apoyo y esfuerzo que construya, cada quien aportando su rol, sin perder su propia individualidad, la cual es clave para la realización de cada uno de los socios.

Los dividendos de la empresa son los hijos; aquellos retoños fruto del amor máximo de la pareja. Esos hijos deberán ser guiados con los valores que los formen como personas íntegras, aportando y sumándose a la sociedad que les haya tocado habitar.

Esos dividendos crecerán y adquirirán mayor valor en la medida en que nuestro esfuerzo los ayude a ser mejores seres humanos. Hombres que vean en nuestra actual sociedad la oportunidad de aportar, por medio de su trabajo, una mejor convivencia social que contribuya al desarrollo equitativo del mundo que hemos tenido que habitar.

Las estadísticas nos indican que ser dueño de una empresa en México, pareciera un reto exclusivo de hombres iluminados… pero la empresa de la vida inicia con la unión de dos seres humanos que son  mitad, y que en determinado momento de su existencia se encuentran para completar un todo; un todo que en la máxima unión de amor, construya un futuro de convivencia, que aporte los enormes dividendos, los hijos, y que conjuntamente resuelvan el problema tan complejo en el que estamos metidos desde que nacemos; un problema que algunos terminan muriendo sin resolver, o que muchos otros creen solucionar en los más lujosos centros comerciales, y tristemente se les escapa de las bolsas de las finas tiendas: el encuentro de la FELICIDAD. Término que pareciera sencillo, pero que engloba la búsqueda de todos los que habitamos en este planeta, y que lastimosamente se escapa fácilmente de nosotros, por la constante búsqueda de lo importante, pero no de lo esencial.

LAS TRES HABILIDADES BÁSICAS…

“En la mayoría de los países no interesa educar al pueblo, porque cuando aprende a leer se interesa por los problemas y pide cuentas; los analfabetos no dicen nada”

Plácido Domingo

Cada día nuestro país se enfrenta a un mundo más globalizado. Artículos, tecnología, e ideas, entre otros, son recibidos de todo el mundo gracias a políticas de apertura económica, y al rápido acceso a los sistemas de comunicación como el Internet.

Este intercambio mundial se realiza diariamente con una velocidad quizás imperceptible por nosotros, quienes terminamos por darnos cuenta cuando vemos en los supermercados esta gran invasión de productos internacionales.

Un aspecto que si nos debe llenar de preocupación es que cada vez la competencia mundial la percibimos más cerca. En un principio eran únicamente productos, hoy debemos también competir con profesionistas, como sucedió con una multinacional en Guadalajara que abrió 5 plazas para ingenieros industriales y luego de entrevistar a mas 50 candidatos escogió a 5 ingenieros chinos.

Hoy mas que nunca hay que apostar por la competitividad de nuestra población, la cual debemos conseguir por encima de los problemas que nos presenta nuestro sistema educativo obsoleto y costoso.

Desde mi punto de vista debemos contar con tres tipos de habilidades competitivas, a las cuáles denominaría “básicas”. Por un lado está la capacidad de leer y escribir. Hoy en México el analfabetismo es del 9%, con la salvedad de que algunos no quieren dejar de ser analfabetos por no perder sus raíces. Lo preocupante es que en países inclusive menos desarrollados que el nuestro, como Costa Rica, Chile, Uruguay o Argentina, ya tienen este porcentaje por debajo del 5%.

La segunda habilidad que debemos tener para este proceso de competitividad mundial es el conocimiento computacional. Según los análisis del gobierno, el 18.4% de nuestra población cuenta con una computadora en su casa, y el 8.5% tiene acceso a Internet. Si bien estos porcentajes han crecido, siguen muy bajos en la comparativa mundial, donde encontramos a países como Dinamarca donde casi el 80% de las familias cuentan con una computadora y un 72% poseen acceso a Internet.

La tercera habilidad competitiva es el manejo de la conocida “lengua universal de los negocios”, el inglés. Según una encuesta de Mitofsky alrededor del 9% de los mexicanos hablan inglés, situación adversa aún siendo vecinos de Estados Unidos.

La verdad es que tenemos mucho por hacer en este camino hacia la competitividad internacional que nos augure un futuro más prometedor. Por lo pronto será obligación de todos capacitarnos para enfrentar, por lo menos de manera individual, estas “habilidades básicas” que nos ayuden en la apertura de las puertas que necesitamos para enfrentar un mundo cada vez más agresivo a la hora de medir nuestras capacidades.

SISTEMA EDUCATIVO. Lejos de lo que necesitamos.

Para Denisse Dresser, México es un país de empleados y no de emprendedores. México, país petróleo dependiente, se ha dedicado por décadas a gastarse el dinero que genera este recurso, despilfarrándolo en “sus lujos”, olvidándose de la capacitación de su gente, haciéndola floja y amañada…

Estas y otras muchas ideas fueron expuestas directamente y sin rodeos por la periodista en un foro de COPARMEX en Ciudad Juárez.

El petróleo para México genera alrededor de 100.000 millones de dólares por año, dinero que es invertido en diferentes aspectos que requiere el país para su “supuesto desarrollo”.

Por lo pronto hoy tenemos un país con un sistema educativo estático y obsoleto, más preocupado por satisfacer a su sindicato, antes que lograr los estándares que requerimos para poder competir a nivel mundial. Cada que nos enfrentamos a los resultados educativos internacionales nos encontramos con un México que ocupa los últimos lugares, situación que parece aún sin importancia en las agendas de nuestros gobernantes.

Recordemos que de los casi 15 millones de niños que inician la secundaria cada año, menos del 2% culminan una licenciatura, y quienes la terminan se enfrentan en muchos casos al desempleo por la mala escogencia del área de la formación, ya que mientras en México seguimos estudiando las carreras tradicionales (derecho, contabilidad y administración, entre otras), en la mayoría de los países asiáticos importantes, más del 70% de sus universitarios se encuentran estudiando una ingeniería, lo que claramente nos presenta el futuro inmediato de México con respecto a estos países.

Aún seguimos estancados por un miedo sin fundamento al aprendizaje de las matemáticas, lo que hoy nos presenta una estadística alarmante donde 6 de cada 10 niños salen de la secundaria sin los conocimientos en esta área básica.

Nuestra Orientación Vocacional es otro aspecto aún por desarrollar, ya que esta se ha convertido en un espacio de venta de la oferta educativa de las instituciones de educación superior, cuando esta orientación debiera venir como un planteamiento de lo que México espera como país y de su vocación en la competencia mundial.

Definitivamente nuestro país cuenta con los recursos económicos suficientes para contar con un sistema educativo eficiente. Cada año se invierte cerca del 5.5% del PIB en educación, y aunque seguimos un poco lejos de algunos países desarrollados como Dinamarca o Noruega que invierten el 8.1% y el 7.6% respectivamente, no estamos tan lejos del promedio de las regiones desarrolladas que está en el 5.8%.

El problema está en que estos recursos no se invierten eficientemente quedándose en la mayoría en las manos de una burocracia que conjuntamente con un sindicato abusivo, absorben la mayoría de los recursos, dejando sin posibilidades a los verdaderos problemas torales de nuestra educación.

Por lo pronto seguimos lejos del ideal educativo que esperamos para convertir a México en el país que queremos… por lo pronto sólo el 10% de los hijos de un obrero tendrá la oportunidad de ser profesionistas… mientras tanto, nuestra autoridad sigue enfrascada en otros “proyectos”, cuando todos sabemos que la única manera de competir mundialmente, es por medio de una educación de calidad, misma que sigue lejos de nuestros esquemas educativos.

¿Y CUÁL ES NUESTRA APORTACIÓN?

Nuestra ciudad sigue teniendo algunos problemas ambientales que nos deben causar bastante preocupación. El agua por ejemplo, es uno de ellos. Para algunos investigadores, Aguascalientes está entre las 10 ciudades del mundo donde este tema ya no tiene solución; y es que cada año está un metro más profundo el vital líquido, lo que nos genera mucha incertidumbre en cuanto al abastecimiento futuro.

Otro tema que es interesante de observar, es que por la posición geográfica de nuestra capital, con relación al hueco que existe en la capa de ozono, los rayos del sol inciden con mayor fuerza en ciertas épocas del año, ocasionándonos una mayor posibilidad de presentar cáncer de piel, para quien no toma las medidas adecuadas.

Nuestro clima no es extremoso, pero últimamente hemos tenido algunos veranos fuertes que en algunos años han presentado temperaturas que normalmente no acostumbrábamos; pero aún no hemos tomado las medidas que nos ayuden a disminuir este calor intenso; además presentamos un mayor gasto energético que se genera por la utilización de aires acondicionados, que no sólo consumen energía, sino que por los gases que requieren para su funcionamiento, aumentan la destrucción alarmante de la capa de ozono que nos protege de la inclemencia solar.

Chicago por ejemplo, es una ciudad que está trabajando arduamente en este tema. Con una política seria de tapizar de jardín sus azoteas, ha logrado que en los fuertes veranos que acostumbran, se baje en el interior de los edificios casi 10 grados centígrados, lo que además de mitigar el calor, es una excelente aportación a la disminución en el uso de los aires acondicionados.

Algunos países también se han sumado a este tipo de proyectos. Holanda, con su elegante aeropuerto Schiphol, Canadá con su interesante biblioteca Pública en Vancouver, y Francia, son algunos buenos ejemplos de este compromiso con un planeta que para muchos ya está en el quirófano.

Alemania, es un ejemplo para estudiar con detenimiento. Desde hace medio siglo inició con el proyecto de las terrazas verdes, y ya cuenta con más de trece millones de metros cuadrados de terrazas con jardines, que además de funcionar como aislante en los edificios, se aprovecha como espacio de esparcimiento y descanso de los oficinistas.

Tokio también se sumó al proyecto de terrazas verdes. Desde el 2001 todos los edificios de más de mil metros cuadrados, debe cubrir de vegetación por lo menos el 20% de sus terrazas y cubiertas.

En fin, en el mundo son muchos los ejemplos que podemos asumir como guía para nuestras propias acciones.

Desde ya debemos trabajar en propuestas que nos ayuden a comprometernos con una cultura ambiental que nos alargue la vida del lugar donde vivimos.

No es un camino fácil. Para importantes ambientalistas, el daño ya está consumado, y los pañitos de agua tibia que actualmente llevamos a cabo, sólo nos darán un tiempo más hacia lo que es inevitable. Ellos consideran que las medidas que reviertan el problema son demasiado drásticas y por lo tanto inaceptables para nuestro mercado capitalista.

Por lo pronto considero que no debemos ser complacientes, de nosotros dependerá que  nuestros hijos emprendan el camino que nosotros no hemos sido capaces de asumir hacia el cambio cultural que nos evite la destrucción que hemos causado a costa de nuestro “supuesto desarrollo”.

PAPÁ. ¿Y yo que culpa?

Cada día son más comunes los divorcios en nuestra sociedad. Matrimonios al vapor, infidelidad, hastío, inmadurez, inseguridad, inexperiencia, entre muchos otros, son los pretextos que se exhiben para convencer a las autoridades terrenales y espirituales, de la decisión que finaliza el compromiso adquirido.

Los datos son fríos, en México cada año se llevan a cabo alrededor de 600.000 matrimonios, y una cifra cercana a los 70.000 divorcios.

Durante la separación de una pareja, son muchos los inconvenientes que se presentan, problemas con el patrimonio, enfrentamientos entre las dos familias, chismes, dudas, pero ante todo, un profundo dolor de los hijos concebidos en el mismo.

Los niños, producto del amor de la pareja, terminan por convertirse en el centro crucial del problema, ya que las afectaciones generadas por un mal manejo en la separación, ocasionan profundos y complejos traumas que terminan por afectar el futuro del muchacho.

Yo personalmente considero que el tema de la separación de una pareja donde existan hijos, debe manejarse con profunda naturalidad, pero con un grado de madurez que le permita al niño entender que es parte del problema, pero no la causa.

Es verdad, cuando una situación de pareja llega a grados de profunda incompatibilidad, donde el respeto por la unión pasa a un segundo plano para dar paso a la grosería, que afecta directamente a quienes están alrededor, en este caso, los hijos, definitivamente es mejor optar por una separación que permita la estabilidad de quienes sufren por nuestra culpa.

Yo realmente no soy un promotor de los divorcios; considero que el compromiso que se hace se debe respetar, dando lo mejor de sí para cumplirlo y llevarlo a buen término; pero definitivamente una relación de pareja que afecte a un tercero, que generalmente es un hijo, en un grado que le cause problemas psicológicos, la lógica nos indica que lo más razonable es que esta relación termine a fin de que el niño tenga un espacio adecuado que le evite los constantes problemas que ha tenido que soportar.

El amor es el motor de la unión de las parejas. Considero que los matices de este, nos desubican hacia el camino de creer que estamos enamorados, pero en medio de nuestro propio descubrimiento de este sentimiento, aparecen los frutos de esta relación, nuevas vidas que dependen de la estabilidad de la pareja que lo consevio, así que es mucho mas honesto optar por un distanciamiento cuando el motor de una relación son otros elementos diferentes a ese amor que une y aguanta todo.

Los hijos son nuestro reflejo. Nosotros somos quienes cimentamos su futuro y mas delicado aún, su personalidad, así que de la madurez de nuestra relación de pareja dependerá el éxito de un joven en cuanto a su estabilidad emocional.

En definitiva, no nos engañemos tratando de soportar lo insoportable, por miedo a afectar a nuestros hijos. Yo personalmente me encuentro convencido de que un hijo no será más o menos exitoso si proviene de una pareja estable o inestable. Lo que si marcará dolorosamente su existencia, es pertenecer a una familia donde sus padres no los una el respeto, y ante todo el amor.

LA TV Y EL INTERNET. ¿Amigos o enemigos?

En los temas educativos definitivamente se rompen géneros. Diferentes teorías son plasmadas por los catedráticos y pedagogos en el camino que oriente al joven hacia una formación que le permita enfrentarse al mundo complejo y global en que vivimos.

Por un lado los conductistas; por otro los constructivistas, y así diferentes corrientes de enseñanza que finalmente buscan un objetivo único: el aprendizaje.

Yo personalmente considero que cada teoría tiene su validez y su momento. En algunos casos la guía directa con el alumno funciona, y en otros, la discusión seria, va construyendo el conocimiento… en fin, cada momento, dependiendo del alumno, y de las condiciones en que se presente el proceso enseñanza-aprendizaje.

Desde hace algún tiempo hemos visto como cierto grupo de maestros se han estado oponiendo a los nuevos sistemas de comunicación e información, como por ejemplo el Internet, satanizando su utilidad con el argumento de que esta herramienta absorbe al estudiante demasiado, entregando mucha información, pero con muy poca profundidad.

Por otro lado, algunos padres de familia y también algunos maestros, ven en la televisión un enemigo educativo que aleja a los jóvenes de la socialización tan necesaria para el crecimiento, simplemente caracterizándola como un aparato de contenido poco productivo para la enseñanza de los estudiantes.

No nos hagamos tontos, nuestra actual sociedad es completamente visual. La mercadotecnia es quizá la “ciencia de moda”. Hoy todo se nos vende por los ojos. La belleza, el amor, la riqueza, entro otros, son conceptos que prácticamente se relacionan en exclusiva con el sentido de la vista, olvidando por completo que la belleza de una rosa, también está en su textura, y el amor, es algo que no se come con nada, que depende de unas “maripositas” que nunca vemos, pero revolotean en nuestras entrañas cada vez que lo sentimos…

Si comprendemos la naturaleza visual de nuestra sociedad, debemos entender que la televisión y el Internet son parte fundamental de nuestro diario acontecer, y oponernos a ellos, definitivamente nos seguirá alejando de la formación que necesitan nuestros educandos.

Lo que verdaderamente necesitamos, es comprender el gran potencial que tenemos en estas dos herramientas de aprendizaje, y en lo que realmente debemos trabajar, es en la capacitación que se requiere para su utilización y aprovechamiento.

La gran mayoría de nuestros maestros son de una generación muy diferente a la de nuestros jóvenes; así que los actuales instructores tienen un gran compromiso hacia su propia capacitación que les ayude a entender las posibilidades de aportación que tienen estos dos “monstruos”, que cada vez más personas tienen en casa, a fin de que con ellos se aporte en la construcción del conocimiento que el educando requiere para enfrentar su cotidianeidad.

En definitiva, nada es totalmente malo o totalmente bueno. De nosotros dependerá que el uso de estas herramientas instruya al joven, hacia el provecho que poseen; lo que si es vergonzoso de aceptar, es que satanicemos su uso por nuestra gran ignorancia o por nuestra incapacidad de aceptar el momento en que hemos tenido que vivir.

MÁS EMPRESAS. Un tema de cultura y no sólo de programas.

Desde hace algún tiempo, menos del que yo desearía, se ha venido hablando en nuestro país sobre la necesidad de crear más empresas de diferente índole.

Y es que en el tema emprendedor todavía estamos en pañales… muy pocas empresas nuevas cada año, y peor aún, muy pocas sobreviven a los dos años de fuego iniciales.

Ya algunas Universidades han iniciado con el trabajo serio en este tema, alentando a sus estudiantes por el “camino inhóspito” de convertirse en su propio jefe y generar algunos empleos, que tanta falta le hacen al país.

Desde mi particular punto de vista considero vital y urgente que no sólo las Universidades ingresen en este camino de hacer de sus estudiantes generadores de empleo. Considero que desde ya, el Sistema Educativo Nacional tiene una tarea pendiente en cuanto a la conformación de planes de estudio que enfoquen al estudiante hacia las habilidades financieras que les permitirán en un futuro, si no construir su propia empresa, por lo menos administrar sus ingresos. Y es que si revisamos los planes de estudio actuales del nivel medio superior por ejemplo (en los diferentes subsistemas), encontramos que es prácticamente nulo el enfoque financiero, cuando vemos que algunos países europeos ya incluyen esta instrucción no sólo en la preparatoria, sino inclusive en la secundaria.

Según los eruditos de la creatividad, cualquier edad es posible para el desarrollo creativo, pero mientras más temprana sea su instrucción, seguramente los resultados serán mejores.

Desde mi punto de vista, la creatividad no es exclusiva de artistas y bohemios… la creatividad es la capacidad que tiene el ser humano para dar solución a algo que se plantea…

Yo considero que si logramos inculcar en nuestros educandos el desarrollo creativo como una capacidad recursiva para solucionar lo cotidiano desde su particular punto de vista, buscando siempre su mejora o evolución, lograremos que estos estudiantes vean el mundo no como un problema cotidiano repetitivo, sino como el espacio de acción donde se experimentan las propias creaciones… Jugar. Jugar es la clave del desarrollo creativo. Si nuestros jóvenes ven el mundo como un espacio serio de juego para las propias soluciones, esto les permitirá abrir sus expectativas para que a futuro su desarrollo laboral no sea un problema sino una consecuencia lógica de las ideas que debe llevar a cabo.

Posteriormente al desarrollo creativo estará la articulación con el fortalecimiento emprendedor, donde el joven vea un negocio como la posibilidad de mejora de un servicio o de un objeto cotidiano que puede ser perfectible por medio del estudio racional de su uso, o la creación de una idea que genere una nueva necesidad en la sociedad.

En definitiva el tema emprendedor es una asignatura pendiente de quienes nos dedicamos a la educación, ya que las autoridades se seguirán cansando de lanzar propuestas que alienten a la sociedad a embarcarse en este interesante camino, pero desde mi punto de vista, estos temas tendrán un verdadero eco en la medida en que tengamos la capacidad para generar una cultura emprendedora por medio de una educación que aliente a nuestros niños hacia el camino empresarial.

LA SEGURIDAD, PARTE DE NUESTRAS OBLIGACIONES

Ya estamos por finalizar el primer mes del año, y desde el inicio de este nos acompaña un nuevo mandatario Municipal.

Atrás quedaron las dudas, los enojos de los perdedores y las descalificaciones, para dar paso a la confianza, al apoyo incondicional y a la suma de esfuerzos que busquen ratificar y apostar por la elección que decidió la mayoría de la población de nuestra ciudad. Y es que en juego y en medio, estamos nosotros como sociedad, una sociedad participativa que desea trabajar para construir el crecimiento y desarrollo de esta capital.

Más nos vale aceptar y trabajar, por que de lo contrario, quienes perdemos en definitiva, somos nosotros mismos, ya que debemos recordar que las ciudades no son únicamente de sus gobernantes; las ciudades se construyen con el trabajo y compromiso de su gente. Se construyen con el esfuerzo cotidiano de quien madruga a su trabajo, se construyen con el compromiso de cada uno por hacer de su paso por este mundo la oportunidad de servir a los demás a través de su oficio diario.

Nuestra participación en el desarrollo de Aguascalientes es de vital importancia para la mejora de los aspectos que en la actualidad no terminamos de aceptar. La seguridad, por ejemplo, es un tema en el cual debemos trabajar conjuntamente con las autoridades a fin de lograr objetivos inmediatos. En un primer aspecto, nuestra colaboración en los temas complejos de seguridad deberá comprometernos con la denuncia. Atrás debe quedar la apatía ante los sucesos, para pasar a la participación activa frente a la sospecha. Pero definitivamente nuestro esfuerzo cotidiano en este tema, deberá estar enfocado al cumplimiento con las normas cívicas de convivencia que nos garanticen el respeto por quienes nos rodean. El uso del cinturón de seguridad, el respeto por el semáforo y las normas viales en general, el compromiso por no conducir después de haber ingerido bebidas embriagantes, además de garantizar que nuestros hijos no lo hagan; la no utilización de celulares cuando manejamos, entre otros, son nuestros compromisos básicos con la ciudad que queremos, en el entendido de que cumpliendo con nuestras responsabilidades podremos exigir a nuestras autoridades su accionar efectivo hacia la seguridad que esperamos.

Dentro de muy pocos días contaremos con el programa Tolerancia Cero, una iniciativa del actual Alcalde de la ciudad la cual estará buscando que nosotros entendamos la obligatoriedad de las normas básicas de compromiso con la ciudad, las cuales nos permiten una convivencia de orden y disciplina que considero son el primer paso hacia esta seguridad que esperamos en Aguascalientes.

Y es que no podemos exigir mano dura con los delincuentes cuando no logramos ni siquiera que nuestros hijos no manejen ebrios, poniendo en riesgo la vida de otros…

Hoy tenemos un trabajo que cumplir. Cada quien es copartícipe de la ciudad en construcción que nos llevará al Aguascalientes ideal que siempre hemos soñado con disfrutar.

La vida siempre nos obliga a la decisión. Por un lado esta la indiferencia que nos niega la crítica, y por otro lado tenemos el trabajo conjunto que nos permite aprender de los errores, pero sobre todo, de disfrutar los resultados.

TOLERANCIA CERO.

Como hemos visto la seguridad de nuestra ciudad ya es un tema prioritario de nuestra agenda, y la de nuestros gobernantes.

La seguridad personal es la primera etapa que debemos establecer en el camino para recuperar nuestra ciudad. Este tipo de seguridad incluye y obliga un gran compromiso con el cumplimiento y aceptación de las normas cívicas y de control, que establecen las autoridades…

Tolerancia cero, es ya un pensamiento de los actuales y futuros gobernantes de nuestra ciudad. El respeto por las normas viales… el uso del cinturón de seguridad del conductor y los acompañantes, la no utilización de los teléfonos celulares al conducir, el respeto por las líneas amarillas de los cruces, los semáforos, y en general, todas las señales de tránsito. El compromiso de no conducir después de haber ingerido bebidas alcohólicas, entre otras, serán las obligaciones que tendremos como ciudadanos comprometidos y participativos, del orden que esperamos de nuestra ciudad.

Medidas como el uso de los alcoholímetros, la sanción irrefutable a policías corruptos, el establecimiento de retenes de revisión urbanos, la implementación de sanciones económicas más estrictas, entre otras, serán las acciones que se llevarán a cabo en nuestra ciudad, y a las cuáles tendremos que apoyar en la medida en la que entendamos que el único camino para la seguridad en Aguascalientes es el establecimiento de acciones conjuntas que cierren los espacios de acción de quien infringe las normas, al nivel que sea.

Comentaba informalmente un político ganador amigo: ¿Cómo es que pasando la frontera a los Estados Unidos nos volvemos más ordenados y cumplidores de los señalamientos viales?… definitivamente no es sólo cuestión de educación.

Es claro, necesitamos ser más comprometidos con el cumplimiento de  nuestras normas para que podamos exigir a nuestras autoridades su accionar en beneficio de la ciudad en la que deseamos vivir.

El tema de la seguridad parte de la premisa básica del cumplimiento de la ley sin importar su nivel. Cada uno somos responsables de cumplirla desde nuestro diario acontecer. No podemos exigir respeto a nuestra vida, si transgredimos a los peatones en el crucero de la esquina. No podemos pedir que detengan a los delincuentes, si nosotros no somos capaces de evitar que nuestros hijos manejen ebrios…

En el cumplimiento efectivo de las normas está el camino para recuperar la seguridad que tanto anhelamos. Por lo tanto, iniciemos nuestro propio cumplimiento que nos permita exigirle a las autoridades su parte en la solución de este penoso problema, por que de lo que si estoy convencido, es que si desde ya no iniciamos con nuestra transformación hacia el respeto de las normas que nos rigen, la “tolerancia cero” nos causará graves dolores de cabeza.

CREACIÓN DE EMPRESAS: UN CAMINO NO EXCLUSIVO DE ILUMINADOS

En México las estadísticas nos siguen alarmando en cuento a la creación y sostenimiento de nuevas empresas.

Por un lado hay que ser honestos en cuanto a que son muy pocos los mexicanos que deciden interesarse en el camino de ser su propio jefe y generar algunos empleos. Y es que el costo al fracaso en nuestro país es bastante alto, ya que en su mayoría quien no tiene buenos resultados en el intento de ser emprendedor, es señalado como “bicho raro”, y duramente cuestionado por su grupo familiar, quien lo presiona para que mejor decida buscar un empleo que le de un ingreso fijo mensual.

Y es que nuestra formación financiera en el colegio es prácticamente nula, dejando esta enseñanza a papás instructores exitosos, o las casualidades del destino.

Yo personalmente culpo de la poca creación de empresas, a esta falta de instrucción en el tema, y al fracaso alarmante de las de nueva creación (8 de cada 10 cierran sus puertas en los dos primeros años de vida) al desconocimiento sobre las actividades empresariales (estudios de mercado, impuestos, calidad, costos, etc.).

México realmente necesita fortalecer este aspecto impulsando desde la formación básica la instrucción financiera, dando a los niños la oportunidad de ver el negocio como un juego, y como algo cotidiano, no exclusivo de hombres iluminados.

En estas vacaciones de fin de año, tuve la oportunidad de conocer a un empresario exitoso, y digo exitoso, por que para él, su mayor éxito empresarial, es ser feliz, y vivir gozando cada instante haciendo lo que le gusta y obteniendo resultados económicos favorables, que le permiten llevar a cabo su estilo de vida.

Lo importante de este encuentro fue obtener de este hombre dos conceptos empresariales que me llamaron la atención. Por un lado él maneja un concepto interesante sobre “perderle el miedo a ser pobre”. Comenta que en la vida, quien inicia un negocio con el terror a la pobreza, muy seguramente sus resultados no serán los esperados, ya que esta presión psicológica lleva a la toma “miedosa de decisiones” que seguramente no serán las más adecuadas para el naciente negocio… “si se cae en la pobreza, se vuelve a empezar y ya…”

El otro concepto que me pareció interesante fue el relacionado con la capacidad que debe tener el empresario para cambiar de giro. Y es que muchas veces nos obstinamos con un negocio e invertimos todo nuestro capital en él, cuando nos ha estado demostrando que no funciona.

El empresario debe lograr la capacidad de darle el tiempo a lo sembrado y si este no cosecha, entender que hay que seguir por otro camino y buscar otra oportunidad partiendo de la enseñanza que nos ha dejado el anterior intento.

Quizás estas lecciones que aprendí sean básicas o inclusive inoperables para algunos, pero creo que en el tema de emprendedores, todas las ideas son buenas para que quienes se lancen en este camino tengan un cúmulo de ideas vividas por otros, que quizás les ayuden a que su negocio tenga unas mayores posibilidades de éxito.