Author Archives: jcmesa

EL CÁNCER DE NUESTRA SOCIEDAD.

Con gran tristeza vemos como día a día se incrementan las cifras de jóvenes que deciden sumarse al consumo de drogas. También vemos como las guerras entre carteles por dominar territorios, se vuelven mas cruentas llevándose en muchos casos, a ciudadanos inocentes…

La guerra del poder, la ley del mas fuerte… pareciera que nos estamos regresando en el tiempo para vivir en un “oeste moderno” donde quien desenfunde más rápido, será a quien denominen: “Patrón”.

El tema del narcotráfico sigue llenando a diario los encabezados noticiosos. Vemos como ahora se vuelve mas común la muerte de un periodista amenazado, o de un político que tuvo la valentía, o la osadía, de señalar a un personaje involucrado…

El tema es delicado, inclusive los traumas de una economía “subsidiada” por este tipo de negocios, pudieran llevar al país entero a una crisis posterior a la aceptación y enfrentamiento, que difícilmente pudiéramos imaginar.

Y es que en este momento vivimos en una etapa “aceptada” de este proceso canceroso, ya que percibimos un flujo importante de dinero. Los negocios funcionan, los bienes raíces se compran a precios por encima de su valor normal; es común el mercadeo de  vehículos lujosos… en general vivimos en una especie de bonanza que mitiga la escasez de años, de cierto grupo de la población.

Definitivamente el tema requiere de un análisis profundo; yo quisiera plantear en estas breves líneas un cuestionamiento sobre la raíz de este complejo problema social.

Si bien los países con mayores consumos de estupefacientes son los de más altos ingresos, son los países pobres los responsables del cultivo y venta de la base de las drogas “naturales”.

¿Quién o quienes serán pues los culpables de esta preocupante característica?

La verdad es que la pobreza de nuestros países ha encontrado en estos negocios un alivio inmediato al dolor y hambre que ha perdurado por tantos años. El enriquecimiento inmediato, la ignorancia, la ambición, han llevado a cierto grupo de nuestra población a involucrase en un negocio que los acerca a un estándar de vida exitosa que quizás hemos deseado en algún momento de nuestras vidas.

Casas de ensueño, autos lujosos, derroche de dinero, mujeres… Y es que este negocio te atrapa y te ofrece lo que muchos seguramente tardaremos varias vidas en conseguir. Quizás con un precio muy alto, pero un precio que cada día muchos más, se atreven a pagar.

Yo personalmente considero que uno de los principales problemas del negocio del narcotráfico se centra en la inmensa y creciente pobreza de nuestros países, aceptada por años y años de gobiernos apáticos que centraron sus prioridades en el enriquecimiento personal y en los favoritismos hacia unos cuantos.

Ahora el problema es nuestro. Y lo debemos aceptar y enfrentar como sociedad. Tal parece que nuestros actuales gobiernos en su mayoría han decidido una lucha frontal contra esta enfermedad. Dependerá en gran medida su efectividad, del apoyo de una sociedad vigilante que entienda su responsabilidad y compromiso con un problema de acelerado crecimiento. Un cáncer, que de no atacarlo en forma conjunta y decidida, nos llevará en muy corto tiempo al lugar de los no deseados.

MÉXICO MÁGICO…

Gracias a dos de mis principales pasiones (la Educación como profesión y el Fútbol como pasión) he tenido la oportunidad de viajar por muchos lugares de la República Mexicana conociendo un país contrastante y hermoso, lleno de Gente, que aunque con diferentes acentos, igual de “luchona”, amable, y llena de esperanza y ganas de vivir la magia de un terruño que por concesión divida, le toco habitar.

México mágico, lleno de climas, 2 océanos (como muy pocos), alturas, planicies, especies únicas, gastronomía variada, selva, páramo, nevados, desierto, en fin, agricultura, minería, ríos enormes, pesca, cultura, tradición, historia…

Un México que vibra y se regocija de sus logros, un México que se une ante la adversidad, un México vivo y capaz de llegar hasta donde nadie quizás logró imaginar…

Todo esto lo he podido constatar estando en Campeche, o Mérida, o Tampico, o como la semana anterior en Durango. Cada viaje me sorprende al encontrar un paisaje nuevo, de esos que uno solo espera encontrar en Europa, o la India… aquí, aquí los tenemos y no los conocemos. Quizás nos falte hasta conocernos entre nosotros mismos, los del sur con los del piso alto y los de segunda planta, con los cercanos al norte. Por eso quizás seamos capaces de tolerar la intolerancia, quizás por eso veamos como un circo el espectáculo grotesco de nuestros Legisladores luchando por algo que no todos comprendemos que es.

Me duele ver como logramos exhibirnos ante el mundo mostrando como somos capaces de irrespetarnos entre todos, y a todo color. Mostrando nuestra “fuerza bruta” por medio de la intolerancia y la falta de diálogo. Es extraño hasta un actor de Hollywood hoy convertido en Gobernador, fue el espectador de uno de sus mas crueles filmes viéndose representado en el recinto, del que esperamos el mayor dialogo y concertación para el logro de las leyes y reformas que nos ubiquen en la solución y planeación del México en el que todos queremos vivir.

Estamos en un país que lo tiene todo, oportunidades, fe, esperanza, voluntad de trabajo. Gracias a Dios, el país no la hace quien lo legisla o lo gobierna, el país lo hacemos todos, los que vivimos, los que sufrimos, los que reímos, y también los que dictan. Desde este entendimiento podemos comprender que sólo nosotros seremos capaces de darles a nuestros hijos el futuro, la seguridad, lo que necesitan para desarrollarse; sólo desde nosotros podremos lograr el consenso que una, que de fe, esperanza y resultados.

Hoy me siento seguro de que este gran México tiene todo para crecer, para dar mayores oportunidades; comenzando por su Gente capaz de dar siempre de si, para ayudar. Ya hay que romper el mito de la individualidad, hay que aprender de nosotros mismos lo mejor, y también de los de fuera, lo mejor, sólo así daremos un paso mas, un paso de crecimiento, un paso conjunto con quienes nos guían… logrando entender que no sólo el circo y el pan sudado, es el objetivo del pueblo.

SEMANA SANTA ¿LA VIVES O LA GOZAS?

Hace algunos días vivimos de nueva cuenta el evento más importante para los que nos consideramos católicos: La muerte y Resurrección de nuestro Dios. Y es que la semana santa o semana mayor, es el espacio de reflexión mas importante que los hijos de Dios tenemos para valorar nuestra existencia, basada en la creencia de un Ser Divino capaz de lograr lo inimaginable.

Un gran número de películas y representaciones han detallado bajo su propia interpretación, la pasión y muerte de Cristo. También en la celebración que realiza la Iglesia  en el viernes santo, tenemos la posibilidad de escuchar al pie de la letra las escrituras que detallan lo sucedido hace más de 2000 años.

Cada quien tiene su propia interpretación, la que nos inculcó nuestra familia, la que nos enseñaron en nuestro colegio… en fin, cada persona define con su propio criterio, el paso anual por este importante y vital espacio de reflexión.

Con gran tristeza encuentro que la semana santa se ha convertido únicamente en el “primer periodo vacacional del año”, olvidando su importancia en la conformación del ser humano completo que se une íntimamente a su propio Creador. Y no es que esté en contra de que la familia busque un espacio de descanso y convivencia tan necesario, simplemente considero que esta semana se debe vivir de manera diferente, buscando siempre un lugar para la reflexión en familia, asistiendo (así estemos en una playa o en un pueblo pintoresco…) a un lugar que nos sirva para llevar a cabo un encuentro con el Dios que se entregó por nosotros hace más de 20 siglos.

Desde mi muy personal punto de vista, la semana santa es la oportunidad que se nos ofrece cada año para ejercer un verdadero cambio de esas cosas de las cuales no nos sentimos tan orgullosos. Comienza con una preparación de 40 días que nos ayudan a reflexionar sobre esos aspectos personales que debemos mejorar por nuestro propio bien, y el de los que nos rodean. Durante la semana mayor, logramos que esos puntos a mejorar mueran en nosotros, renaciendo un hombre nuevo y diferente, que ha sido capaz de aceptar sus errores para convertirlos en experiencias de vida, por medio de la ayuda del Ser Superior.

Cada persona vivió de una u otra forma esta semana de descanso o reflexión, o ambas; cada quién decidió si tenía un encuentro consigo mismo o con su Creador… cada quien debe ser capaz de asumir su propia existencia basada en la creencia o no, de quien nos tiene en este mundo. Lo que si estoy convencido es que para los que nos consideramos Católicos es una obligación vivir la Semana Santa como una oportunidad de mejora, donde experimentemos nuestra existencia como una alternativa constante de cambio hacia la construcción del ser humano que el Padre esperó de nosotros, con la disposición y entrega de ser capaces de decir al mundo que somos discípulos suyos, y que aunque imperfectos, aceptamos la imperfección y la asumimos como un reto personal de mejora, en la construcción de ese hombre que entiende su posición y tarea, en el camino de la vida.

PREVENCIÓN DE ADICCIONES: NUESTRA RESPONSABILIDAD

En Aguascalientes desde hace algunos años viene operando un organismo denominado Consejo Interuniversitario Contra las Adicciones (CICA). A el pertenecen las principales Universidades del Estado y algunos organismos públicos y privados que han entendido que la problemática de las adicciones en la juventud es uno de los principales obstáculos para el desarrollo integral de nuestros estudiantes.

Hace 4 años tuve la oportunidad de ser el Presidente de este organismo, y por decisión colegiada optamos por la aplicación de una encuesta entre los estudiantes de todas las Universidades, para determinar el consumo habitual o esporádico de drogas (lícitas e ilícitas), alcohol y tabaco, y de manera “un poco casual”, sumamos algunas preguntas concernientes a los hábitos alimenticios de los estudiantes.

Si bien conocíamos de manera parcial que se había dado en los últimos años un crecimiento importante en el tema de las adicciones, algunos de los resultados nos dejaron sorprendidos, pero ante todo, muy preocupados.

Con respecto al Alcohol encontramos, que el consumo habitual (ingesta de una o dos veces por semana) entre los jóvenes, era de 8 de cada 10 jovencitos; y algo que nos llamó fuertemente la atención era que del 100% de los jóvenes “tomadores”, el 48% eran mujeres.

Con respecto al consumo de drogas ilícitas, pudimos observar que la mas recurrida era la marihuana seguida de la cocaína y las “drogas químicas”. Algo que nos llenó de preocupación fue que, 7 de cada 10 jovencitos, en alguna ocasión de su vida habían probado una de estas drogas, sin que esto quiera decir que fuesen adictos.

Con respecto a los hábitos alimenticios, también nos llevamos una preocupante sorpresa, ya que 5 de cada 10 jóvenes habían tenido problemas de bulimia o anorexia, y a diferencia de lo que pensábamos, el padecimiento era prácticamente parejo entre hombres y mujeres.

Estos y algunos otros datos nos sirvieron para emprender tareas de prevención y acción, que nos llevaran a aportar nuestra parte en esta batalla tan desigual.

Esta experiencia, me lleva a realizar una pregunta recurrente: ¿Dónde están los Padres de Familia?

Definitivamente la familia es la base que cimienta el desarrollo de todo ser humano. La carencia del diálogo familiar pareciera ser el principal motor del descarrilamiento de nuestros muchachos.

En unos días iniciará la Feria, la más importante de México, y a través de estas líneas, deseo invitar a los padres de familia a asumir con profunda responsabilidad su labor de primeros educadores y forjadores de futuro. No importa si las puertas de la fiesta se abran hasta las 3, 4 o 5 de mañana, cada familia deberá tomar sus decisiones en cuanto a la libertad que quiera dar a sus hijos, tomando en cuenta el tipo de “cimiento” que ha creado en ellos, y las reglas que se hayan estipulado en cada hogar.

Lo que si debemos evitar a toda costa, es convertirnos en esos padres “pasalones” que dejan la formación de sus jóvenes en las manos de sus amigos o en las manos de una u otra institución educativa…

Nosotros como padres somos los principales responsables de los jóvenes, sólo nosotros podremos generar las estrategias que eviten el descarrilamiento de lo que mas queremos… sólo nosotros, seremos los responsables de lo que ellos sean en el futuro.

No dejemos en manos de desconocidos al don mas preciado que Dios nos ha regalado a través de la máxima unión de dos personas por medio del amor.

PARADIGMA EDUCATIVO: PATRÓN ACEPTADO.

Según el diccionario, paradigma significa: patrón o ejemplo que sirve de norma.

En la actualidad vivimos en una sociedad colmada de paradigmas. La pobreza, el subdesarrollo, la violencia, la corrupción…

Los paradigmas, a mi parecer, son verdades generalizadas que en muchos casos terminamos por aceptar a ultranza sin darnos la posibilidad de cuestionar su modificación o cambio.

La manera como criar a los hijos, el sistema educativo nacional, la repartición de la riqueza, en fin son aceptaciones a paradigmas que nos llevan a creernos lo que hoy somos como sociedad.

En la ciencia, la ruptura constante de paradigmas consiguió que en el pasado siglo se haya logrado un desarrollo tecnológico no obtenido en más de 500 años de historia reciente. Países como Estados Unidos consiguieron romper algunos paradigmas logrando en su camino importantes descubrimientos y por consiguiente el desarrollo de tecnología que hoy los sigue ubicando como la principal potencia a nivel mundial.

Definitivamente somos una sociedad capaz, que debiera romper sus propios paradigmas a fin de ingresar al camino del desarrollo que todos esperamos como país.

Uno de los paradigmas más difíciles de romper es el relacionado a la calidad en la educación. México para este año invertirá alrededor del 4.1% de su producto interno bruto en educación, olvidando las recomendaciones de países desarrollados que sugieren un 8% del PIB para este rubro.

Quizás no importa tanto la cantidad de millones que invirtamos en educar mejor a nuestros Jóvenes, lo que sí debiéramos cambiar, es la manera como estamos haciendo esta inversión. Si bien tenemos un Sistema Educativo Nacional que “funciona”, considero urgente dejar atrás la “parálisis paradigmática” en la que hemos caído en este tema, aceptando por fin que en las más recientes evaluaciones de la educación en Latinoamérica, hemos ocupado los últimos lugares.

¿Como es posible que países más pobres y con más problemas que el nuestro hayan logrado resultados mejores?

Definitivamente debemos romper este paradigma y aceptar que nuestros Jóvenes presentan condiciones de aprendizaje muy diferentes a las de generaciones anteriores. Hoy es obligación de todos los que pertenecemos al Sistema Educativo, hacer una valoración de la enseñanza que involucre nuevas técnicas de aprendizaje basadas en las verdaderas y actuales necesidades de nuestros estudiantes, y las propias necesidades y requerimientos del país, y el mundo.

Nuestros jóvenes deberán estar capacitados para la soledad y la independencia, para la solución inmediata de problemas, para manejar la gran cantidad de información que reciben (buena y mala), para afrontar el estrés (palabra que quizás nuestros Abuelos ni conocieron), para ser emprendedores, creativos, para adaptarse a los cambios climáticos, en fin, podría enlistar miles de atributos que debieran asumir nuestros hijos; lo que es definitivamente importante, será nuestra capacidad de romper el paradigma actual de la enseñanza y entender que nuestro futuro como sociedad mundial dependerá de la capacitación que logremos dar a los Jóvenes para que logren entender y aceptar su presente, y en el camino, convertirlo en una maquinaria a su favor que les ayude a la construcción del futuro exitoso que todos quisimos alcanzar.

EL CLIENTE: OBJETIVO ÚNICO DE LA EMPRESA.

“Los Administradores en las Empresas son los responsables ante los dueños, proveedores, empleados y la sociedad en general de la supervivencia y el crecimiento de sus organizaciones”.

Si bien es difícil la creación de una empresa, la trascendencia de esta en el tiempo, dependerá de la habilidad de sus dirigentes y empleados.

En México 8 de cada 10 empresas que inician labores, terminan cerrando sus puertas en los primeros dos años de vida. Y es que nuestra cultura emprendedora sigue siendo deficiente, aunado a que nuestra sociedad cobra duras cuentas ante el fracaso de un “temerario” emprendedor.

Es interesante analizar casos exitosos de empresas a nivel mundial, las cualas han iniciado, muchas de ellas, de un decidido y creativo emprendedor que entiende una necesidad y la resuelve dando un valor agregado al cliente.

Y es que en la actualidad el cliente se ha convertido en la pieza clave del desarrollo de las empresas. La búsqueda de su satisfacción total entendida no solo como la buena atención y el trato amable, sino también, y en mayor medida, como su satisfacción en la recepción del producto completo deseado a un precio que puede asumir y aceptar.

Para lograr un resultado de este tipo, las empresas asumen diferentes esquemas de trabajo buscando la calidad total en cada uno de sus procesos. En mi opinión, considero de gran validez las teorías de satisfacción del cliente que entienden a este, no como cliente, sino como parte integrante de la propia empresa. Y es que comprendiendo al cliente en sus más particulares necesidades es como se consigue su satisfacción, logrando obviamente combinar estas particularidades con las necesidades de los diferentes clientes que conforman el grupo de compradores de la empresa.

Lograr este objetivo es una tarea que en ocasiones se convierte en un imposible para los administradores, por eso es importante analizar diferentes escenarios empresariales que nos muestren algunas rutas exploradas en la consecución de objetivos similares.  Si vemos algunas empresas estadounidenses o canadienses ganadores de diferentes premios de negocios, encontramos que en su mayoría han decidido que sus estrategias nazcan de sus propios empleados. Y es que esa vieja idea de que el dueño o el director toman sus únicas y unilaterales decisiones, está rebatida por la nueva cultura donde el equipo de trabajo propone a través del conocimiento particular de su área, estrategias conjuntas planteadas para la consecución de las metas esperadas por la empresa.

En conclusión, lograr la satisfacción del cliente, y de por medio la supervivencia de la empresa, estará directamente relacionada con el esquema donde entendamos que todos debemos ganar. La empresa logrará una mayor efectividad en la realización de su producto por medio de estrategias que le ayuden  a ser más eficiente (calidad total), y en consecuencia el cliente estará totalmente satisfecho en la recepción del producto esperado que le ayude en el logro de sus propios objetivos.

DOS Y UNO MAS…

En la actualidad vivimos con mayor frecuencia el tema de la desintegración familiar. Cada día son más comunes los matrimonios “ligeros” que se mantienen mientras la pasión dura, y se extinguen cuando los problemas de la convivencia diaria muestran la realidad de la verdadera entrega que da todo por la unión de dos, en el camino de ser uno solo.

Hoy es común encontrar madres solteras, parejas divorciadas, y como resultado, hijos, en la mayoría de los casos, con problemas.

Definitivamente no estoy en contra de los divorcios o de las madres solteras, pues cada caso es una particularidad, y sería bastante complicado tomar un partido general, sin el conocimiento de lo que pasa en cada microcosmos.

Lo que si me llena de preocupación es que nos encontramos con muchachos solos que han tenido que enfrentar su realidad al margen de la de sus padres, ya que ellos prefirieron la “válvula de escape” que solucionó parcialmente el problema de convivencia, pero que acrecentó el derrumbamiento de una vida futura.

Y no es que quiera decir que un hijo de padres separados o de una madre soltera esté condenado a la soledad y a los problemas, a lo que me refiero es a esos padres que no comprenden su realidad y olvidan que sus hijos son parte de sus decisiones y que cada minuto de abandono y descuido, llevan a un posible conflicto que el niño sufrirá desde su posición.

Hoy es más común ver jóvenes que pierden la vida por la irresponsabilidad del alcohol o las drogas… y me pregunto: ¿Dónde están esos padres? Definitivamente la responsabilidad es compartida.

Considero que quizás los padres de hoy debiéramos ser un poco “transgresores de los cánones”. Y es que generalmente terminamos educando a nuestros hijos con las normas y enseñanzas que nuestros padres usaron, convirtiéndolos en algo que quizás el joven no quiere ser. Me refiero a ser un poco transgresores en el sentido de romper con lo tradicional. Hay que dedicarles tiempo para hacer “pequeñas locuras” que les marquen su vida, locuras que no olviden. Campamentos en lugares desconocidos, travesías sin retorno, carreras de caballos, bailes exóticos y estridentes; en fin, nuestra edad no debiera ser un limitante para parecernos a ellos. Hay que anticiparnos a sus gustos para poderlos compartir, hay que aceptar sus modas para poderlas entender, hay que estar con ellos para poderlos ayudar.

Como decía el Dr. Oswaldo Cuadro, especialista en liderazgo familiar, en una de sus conferencias: “Los hijos hay que marcarlos con experiencias inolvidables que conviertan la unión con sus padres en un cúmulo de hechos que jamás olvidarán…”

LA TAREA QUE NO HEMOS PODIDO RESOLVER.

A lo largo de los tiempos el hombre ha estado en una continua lucha por demostrar su supremacía absoluta ante todo, ante la naturaleza, ante su propio ser, inclusive desafiando a la Divinidad.

Hoy la vida sigue, el planeta sigue, aunque mas débil y frágil, pero subsiste, habitado por el “ser todopoderoso” que se ha encargado de decirle y recalcarle, que se siente absoluto y capaz de destruirlo en el camino de su supuesta superación y desarrollo.

Miles de bosques destruidos cada año, sobre explotación de los recursos, toneladas y toneladas de gases tóxicos que saturan la atmósfera, etc., etc.

¿Qué queremos como seres humanos? La verdad ni lo entiendo, tal pareciera que nuestro único objetivo es la propia supervivencia basada en un consumismo generalizado e individual, donde nuestro semejante, está, pero no cuenta. Una supervivencia desaforada por llegar a una meta, casi siempre económica, que en la mayoría de los casos lleva a los competidores a una muerte prematura, a una soledad devastadora, o a la infelicidad por la pérdida del asombro ante lo cotidiano y lo mas cercano.

Hemos perdido la unión familiar, los cimientos de una sociedad, los jóvenes cada vez se enfrentan a la calle con mayor velocidad, las niñas sumidas en el camino de imitar lo que nos venden los prototipos aceptados como lo mejor… ¿y los padres? Los padres, en el camino por llegar a la “supuesta meta”.

A nivel de sociedad hemos ingresado en la etapa de la aceptación. Aceptamos que las estadísticas sobre el alcoholismo incrementen de manera alarmante como las del consumo de drogas y las de las desviaciones en los hábitos alimenticios que conducen a la bulimia y la anorexia.

Cada vez mas aceptamos que el mundo frágil en que vivimos se debe exprimir para nuestros objetivos personales y globales, aceptamos y nos burlamos de las medidas que buscan controlar el consumo de agua, o las de la contaminación, o las del consumo de piedras preciosas de países en conflicto.

Con dolor terminamos por aceptar la destrucción, la soledad, y en sí, la realidad…

Pero definitivamente me cuesta entender que aceptemos la brutalidad en la manera como nos destruimos los unos a los otros. Las guerras políticas y las religiosas, la esclavitud que aún reina en algunos países, la intolerancia de los grupos guerrilleros enfrentados a un gobierno que olvidó al pueblo, la muerte por hambre, la delincuencia… y también en menor grado, la intolerancia en el hogar, la rabia cuando conducimos, las peleas brutales entre barras bravas, las pandillas…

Tal pareciera que olvidamos que la esencia para el crecimiento y desarrollo de un pueblo, es su gente y la manera como se articulan para lograr sus objetivos. Olvidamos que en la tolerancia y el respeto está el crecimiento de uno mismo en su relación con los demás.

Olvidamos y olvidamos. Considero que siempre es el momento de valorar y enderezar el camino. Para algunos científicos el planeta ya está destruido, para algunos pensadores, la humanidad es el cáncer de la tierra; en fin, considero que hay mucho que podemos hacer desde nuestro hogar, entendiendo que la base de la sociedad es la familia, logrando como padres la educación, el cuidado y la guía de nuestros hijos, quienes serán los únicos capaces de llevar a cabo la tarea que no pudimos resolver.

LOS OFICIOS, OTRA ALTERNATIVA LABORAL.

… mire Don Toño, la mesa sigue coja, y ya son tres veces que me le recorta las patas… ¿no será mas bien que el piso este medio “chueco”?

Muchas veces nos hemos tenido que quejar de la mala calidad prestada por personas que de manera empírica se han dedicado a un oficio que por tradición les ha resuelto su problema de subsistencia. Un carpintero incumplido y malhecho, o un fontanero que nos dejó goteando el baño, o quizás un sastre que nos dejó un traje imposible de planchar…

En diferentes países del mundo desarrollado han optado por la profesionalización de los oficios como un medio de garantía de satisfacción del cliente y sobre todo, una alternativa de solución al tema de creación de fuentes de empleo con percepciones salariales y de ingresos, que satisfagan las necesidades de las familias de cierto grupo de la población.

En Holanda, por ejemplo, las personas asisten a los salones de belleza con la plena seguridad de que quien los atiende esta certificado por una Institución de Educación que lo preparó en el oficio de la estética. Igualmente ocurre con los carpinteros, electricistas, fontaneros, etc., quienes se forman y complementan sus conocimientos, muchas veces empíricos, en Instituciones que ofrecen su instrucción con los elementos necesarios para que el futuro cliente se asegure de que los resultados contratados sean de la mejor calidad posible, evitando al máximo la contrariedad que pudiera generar la informalidad.

En la Alemania Nazi, existió una Escuela de Artes y Oficios denominada la Bauhaus, quien entendió la necesidad de profesionalizar a sus Educandos en algunos de los oficios requeridos por Europa en estos tiempos, logrando la industrialización de diferentes objetos que son reconocidos, inclusive en la actualidad, por su belleza y excelente manufactura.

Considero importante retomar estas ideas, ya que en México contamos con un gran número de Instituciones de Educación Superior que podrían ofrecer la formación especializada de diferentes oficios, logrando que cierta parte de la población se capacite y consiga vender sus servicios de calidad, a un futuro Cliente que seguramente estará dispuesto a pagar un poco mas por un producto/servicio, garantizado por la formación y el respaldo de una Institución Educativa, que instruyó al prestador con los estándares que lo ayudaron a obtener mejores resultados.

Con un esquema como este lograríamos ofrecer opciones laborales mejor pagadas a cierto grupo de la población, satisfaciendo necesidades cotidianas de la comunidad que hoy son resueltas, en muchos casos por “pseudos especialistas”, que no siempre consiguen los resultados que el Cliente espera de sus trabajos.

Dependerá pues de una reforma educativa que abarque también a los oficios como una necesidad a tomarse en cuenta por el Sistema Educativo Nacional, donde la inversión privada y el sector público aporten sus conocimientos y experiencias en la creación de programas que ofrezcan otra alternativa conducente a la profesionalización de los oficios.

¿POR QUÉ ACA?

Hace unos días nos horrorizábamos con un atentado en la Ciudad de México, donde un grupo de mal vivientes se ensañaban con un trozo de esa bella ciudad…

Muchas veces creemos que la maldad está lejos de nosotros, que nunca nos tocará… que el dolor que se encarna en ciertas personas, sólo es parte de una película al mejor estilo holliwodense. Que equivocados hemos estado.

Aguascalientes, la ciudad de la  buena gente, la buena tierra y el agua clara…

Hoy nos ha tocado sufrir lo inimaginable, lo abominable, lo impensable para el terruño que enamora, para la ciudad que hace que el visitante mas conocedor decida establecerse y sentar raíces. Su clima, su ubicación, sus paisajes, sus atardeceres… su añoranza. Hoy vimos como un grupo de quien sabe que tipos se apoderaban de las noticias, de las tradicionales noticias del clembuterol, o de la denuncia por engaño… hoy un grupo de maleantes nos hicieron sentir que somos vulnerables, nos hicieron sentir miedo, y sobre todo, mucho dolor.

Ha pasado una semana del incidente atroz y aun no logro entender. ¿Quién fue?, ¿Por qué fue?, ¿Por qué acá?. Duele en alma sentirse inseguro, sentir que algo se perdió ese día. Me atrevería a compararlo, guardando las justas proporciones, con el atentado del 11 de septiembre en Estados Unidos. A partir de ese día ya no podemos seguir igual. Hemos perdido algo, nuestro tesoro que enamoraba, nuestra virginidad. Estuvimos en las noticias de todo el mundo. Amigos de diferentes países se comunicaron a preguntar que pasaba en la ciudad de la paz, de la armonía. A partir de ese día no podemos ser iguales. No debemos ser iguales, por que nuestro peor error sería comenzar a aceptar la barbaridad, la brutalidad. No nos podemos permitir no sufrir el dolor de las familias de quienes con hombría cumplían con su deber. No podemos sentir indiferencia ante el dolor, ante la atrocidad.

Aguascalientes sigue siendo un paraíso, y lo será, si somos capaces de ejercer nuestro rechazo rotundo ante lo que ya es normal para gran parte de México.

Hoy mas que nunca debemos estar alertas, ejerciendo nuestro compromiso de ciudadanos, cerrando el círculo, denunciando ante la duda. Solo con la fortaleza que nos da la unión pondremos fin a lo que quizá no haya iniciado, o que quizá ya esté avanzado… solo Dios lo sabe.

Queremos un Aguascalientes seguro, tranquilo, feliz. Estoy convencido de que solo articulados de manera fuerte ciudadanos y gobierno, lograremos cerrar el paso a lo indeseable, a los que ven en nuestra paz, una oportunidad de impunidad…

¿Por qué acá?

Quizás para saber que no somos inmunes, quizás para entender y sentir lo que hoy viven muchos de los nuestros que lo sufren y soportan en el día a día.