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EDUCACIÓN SUPERIOR: Nos Auguran Tiempos Mejores…

Debemos aceptar que nuestro sistema educativo nacional no pasa por un buen momento. Hoy la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), y luego de aplicadas las pruebas PISA, ubica a nuestro país en los últimos lugares de aprovechamiento educativo.

Esta realidad no es exclusiva de México, pues Latinoamérica entera se encuentra por debajo de los estándares de calidad que nos exige el actual mundo globalizado. Basta con analizar el ranking de las mejores universidades del mundo, encontrando que entre las 200 mejores, únicamente se encuentra una latinoamericana en el puesto 190, la UNAM… qué preocupación. Mientras que los países asiáticos hoy ubican a sus universidades en las mejores del planeta, o en su defecto, crean fondos de apoyo para que sus alumnos estudien en las mejores universidades del mundo, nuestra Latinoamérica sigue enfrascada en una corrupción inmanejable, mala distribución de los recursos, y una deficiente capacitación docente, lo que nos lleva a que nuestros profesionistas hoy no cuenten con la competitividad que exige este nuevo mundo agresivo, donde el capital intelectual se ha convertido en el mejor valor agregado de las naciones.

Si bien las cosas no son nada positivas para México, hoy debo decir que me siento orgulloso del trabajo que inicia la administración del Ing. Carlos Lozano de la Torre en cuanto a educación superior se refiere. El día de ayer se llevó a cabo la inauguración de la primera Feria de Orientación Vocacional organizadapor la actual administración, y a la cual se espera asistan miles de jóvenes de último semestre de las preparatorias, tanto públicas como privadas, de nuestra entidad.

Debo decir que para quienes nos dedicamos a la educación superior fue bastante motivante, que nuestro Gobernador asistiera a la inauguración de este evento, y que recorriera con calma y visión analítica, los diferentes stands de las instituciones de educación superior, lo que da muestra del interés particular que el Ing. Lozano tiene en el tema educativo del Estado.

Desde la campaña, el actual Gobernador expresó su interés por hacer de nuestro Estado un Centro Nacional del Conocimiento, abriendo oportunidades para que los Jóvenes pudieran acceder a una educación de calidad, garantizada por el fortalecimiento que su administración daría a las universidades en el Estado.

El día de ayer, dio muestra de esto. Su presencia, nos augura que en educación, y en particular, en educación superior, vendrán tiempos mejores. Y es que el compromiso que tenemos con nuestra juventud es el de formar profesionistas acordes a las necesidades y retos del mundo que hoy enfrentamos, con las herramientas que los ubiquen en los lugares que merecemos. Jóvenes que sepan ser “Excelentes Seres Humanos”, pero con las habilidades para asumir riesgos y tomar decisiones; esas decisiones que requerimos para cambiar nuestra realidad y llegar al México en el que soñamos vivir.

EL FÚTBOL ESPACIO FAMILIAR O CAMPO DE BATALLA

El fútbol es una actividad que apasiona a millones, y lo que se mueve alrededor de él, es impresionante.

No importa la religión, la raza, la situación económica, la educación… Los aficionados acuden a los estadios gozosos por el tan “esperado” partido, acompañados por sus amigos y familiares. Es una oportunidad para compartir un momento agradable y de disfrutar de un evento, que se supone debe ser en un ambiente sano y familiar.

Los equipos de fútbol, y sobretodo los considerados “grandes” por el número de seguidores que tienen en sus filas, llevan a sus espaldas  las ilusiones de sus “hinchas” por verlos obtener un triunfo, lo que para muchos es una justificación de esa actitud obsesiva y fanática.

Lamentablemente, este “amor” desmedido por una camiseta, se ha tornado peligroso para aquellos que desean gozar en vivo y en directo de un encuentro de este popular deporte.

Con asombro hemos visto a través de los medios de comunicación cómo la violencia sigue invadiendo y opacando  partidos importantes de fútbol.

Y aunque México  ha sido considerado como uno de los lugares con menores índices de violencia en el fútbol, los hechos se han ido incrementando por lo cual, desafortunadamente el espectáculo se ha vuelto menos familiar y en ocasiones hasta peligroso. Peor aún, estos incidentes  se han extendido al exterior de los estadios… en lugares públicos en donde transitan personas ajenas a esta situación.

Pleitos en la tribuna que provocan heridos, aficionados que burlan la seguridad e ingresan a la cancha calentando la situación, jugadores que pierden la cabeza, etc., son escenas que tristemente,  son más frecuentes.

Pero ¿En qué momento  la alegría se convierte en tragedia?

¿Cómo es posible que un festejo se vuelva una batalla?

¿Cómo un ser pensante puede comportarse así?

Tal vez no podamos comprender cómo llegamos a hacernos daño por un evento que debería ser únicamente  júbilo, y en el peor de los casos, tristeza  por haber sido derrotados.

Sea lo que sea resulta totalmente reprobable esta violencia, por lo que en muchos países se han tomado medidas  drásticas para tratar de evitar y corregir este tipo de enfrentamientos que dolorosamente han llegado a causar pérdidas humanas.

Creo que es una tarea de todos: educación en la familia y las escuelas, fomentando valores como el respeto y  la tolerancia; participación de las autoridades, para que ejerzan con un castigo ejemplar todo el peso de la ley a los que incitan, generan y llevan a cabo acciones violentas. Seguridad por parte de los estadios y sus administradores: para que planifiquen estrategias de prevención (como detectores de metal) y reacción.

En fin, que la seguridad se sienta dentro del inmueble, sus alrededores e inclusive en los espacios públicos en donde los seguidores suelen acudir a festejar (lugares en donde últimamente se han presentado los hechos más crudos).

Es justo reconocer también, a los estadios y  a las aficiones que no se han visto envueltos en este tipo de circunstancias,   lo que es un claro ejemplo de que el orden, puede prevalecer en los partidos.

Considero que es normal que la “calentura del partido” prenda a jugadores y espectadores, pero eso no justifica por ningún motivo que se pretenda dañar la integridad física de aquellas personas que únicamente deseaban convivir y disfrutar de la participación de su equipo.

No olvidemos que la línea entre la cordura y la locura puede ser sumamente delgada, y sobretodo en esta sociedad tan vulnerable.

EL VERDADERO VALOR DE SER MAESTRO

Educar no es dar carrera para vivir, sino templar el alma para las dificultades de la vida. (Pitágoras)

Estamos a la víspera de festejar el Día del Maestro,  evento del cual se desprenden un sinnúmero de celebraciones organizadas por  diferentes actores: gobierno, escuelas, asociaciones, sindicatos, etc., pero a mi  punto de vista, pocos reconocemos la forma REAL de agradecer y reconocer la importante labor de nuestros docentes.

Como parte de los festejos, nos encontramos con majestuosas comidas, nutridos desayunos y románticas cenas… pero ¿Motivamos a nuestros maestros de la manera adecuada?

En repetidas ocasiones, he escrito sobre la enorme labor de nuestros maestros, pues su tarea en la actualidad va mucho más allá que enseñar: son  una guía, un ejemplo, un mentor.

Pero no me cansaré de aplaudir a aquellos que saben de su trascendente actuar y deciden trabajar con esmero, respeto, cariño y profesionalismo independientemente de la remuneración económica que pudiesen recibir.

¿Cuánto tiempo pasan nuestros hijos al lado de estos maravillosos seres? Horas, tal vez muchas más que con nosotros mismos (por algo se forman ciertos  lazos afectivos).

Por ello su labor es esencial.

No olvidemos que la escuela es una continuidad de nuestro hogar, es de cierta forma, la segunda casa de los niños y jóvenes, por ello, el vínculo que se crea entre el alumno y el maestro puede ser tan fuerte y tan determinante para la formación que inclusive  los directivos buscan la manera de que los padres de familia participen más activamente en eventos escolares.

No olvidemos que además de enseñar, que es el cumplir con los objetivos que se plantea la escuela, el maestro educa, ya que gracias a su vocación apoyan a los estudiantes fomentándoles valores y ayudándoles con su ejemplo, a ser mejores personas.

En muchas películas hemos visto cómo un  maestro puede cambiar por completo el ambiente de un salón de clases, convirtiéndose en un modelo a seguir por los estudiantes, siendo éste casi un “HÉROE”.

Pero, al término del año escolar ¿Conocemos los sentimientos y sensaciones hacia el maestro (a) por las que atraviesa un niño?

¿Consideramos la posibilidad de que un maestro detecte algún problema familiar que ni nosotros mismos somos capaces de percibir?

¿Nos hemos acercado con algún maestro para solicitar su orientación sobre qué debilidades y fortalezas encuentra en nuestros hijos?

Seguramente, son preguntas a las que lamentablemente contestaremos que NO, pues muchos de nosotros no RECONOCEMOS la tarea que desempeña un maestro en nuestras vidas y no tomamos en cuenta sus cualidades humanas ni profesionales.

Creo que casi nunca intentamos ponernos en el lugar de ellos, pues además de enseñar y compartir su experiencia, su labor requiere de enorme paciencia y seguramente (en el caso de quienes conviven con niños más pequeños) pasar horas de cansancio físico y mental pues “lidiar” con actitudes egocéntricas, desiguales, caprichosas,      que enjuician, demandan y critican, es realmente complicado.

Sin hacer distinciones, un maestro se esmera en “corregir” a un alumno problemático, y trabaja junto a él, hasta que se vean los frutos de su esfuerzo.

Sin favoritismos, un maestro motiva a las “mentes brillantes” y los “ordenados” para que ayuden a sus compañeros a dirigirse por un mejor camino.

En conclusión, deseo aprovechar estas líneas para agradecer y felicitar a todos los maestros, por su valiosa elección de vida: enseñar y educar, por compartirnos su saber, por orientarnos y por haber aportado su grano de arena para ayudaros a ser lo que ahora somos.

UNA TRAGEDIA MÁS

Desafortunadamente,  hace unos días nuestro País vivió nuevamente un lamentable hecho que pone de luto al estado de Coahuila. Se trata de la explosión ocurrida en la población de San Juan de Sabinas, Coahuila en donde 14 mineros quedaron atrapados en la mina carbonera. Ya han sido rescatados algunos cuerpos sin vida.

Esta mina inició actividades desde hace apenas 19 días y ninguno de los accidentados contaba con Seguro Social, es decir, la mina operaba ilegalmente.

Hace más de 5 años, en este mismo municipio se vivió una tragedia que impactó a la sociedad mexicana en donde la acumulación de gas, causó una explosión en la mina Pasta de Conchos, falleciendo 65 mineros, de los cuales sólo dos cuerpos han sido rescatados. Mucha discusión existe en torno a este tema, pues critican a la empresa por haber suspendido las actividades de rescate  (aunque fuese para  darles a los cuerpos cristiana sepultura) con la finalidad de evitar una investigación de las causas reales del percance.

Un dato impactante es que en esta región, han sufrido más de 1700 decesos de mineros desde el año de 1889.

En el mundo varios países han vivido también este tipo de tragedias; algunos países en algunos hechos por fortuna han podido rescatar a los atrapados a metros de profundidad.

Para muchos es inevitable hacer la comparación, por ejemplo con China y Chile.

El primer país sufrió en las minas de Shanxi una explosión que dejó atrapados a 150 trabajadores de los cuales, la gran mayoría fueron rescatados (115). La mina también era de carbono.

En Chile, se vivió casi una telenovela, en donde se transmitió al mundo entero el rescate de 33 mineros que quedaron sepultados a más de 622 metros en la mina San José durante casi 70 días; cabe señalar que es una mina de oro y cobre y por lo tanto los gases que acompañan a los trabajadores no son los mismos.

La comparación que hacen muchos, radica principalmente en las estrategias y empeño que su puso en el rescate.

En esta ocasión, el Gobierno Mexicano ha solicitado apoyo a técnicos chilenos para que asesoren y asistan si es posible en las labores.

Chile fue un ejemplo de tenacidad y hermandad. Una muestra de solidaridad y compromiso con un gremio que es tan castigado. Fue un ejemplo de que las autoridades, buscaron un objetivo final que fue el rescate  con vida de sus compatriotas, dejando a un lado intereses individuales.

Como mexicanos,  nos encantaría escuchar que nuestras autoridades exigirán mano dura y ejercerán acción penal contra los dueños de la mina de manera inmediata y que además, pondrán a trabajar estrategias contundentes de rescate de esos seres humanos, quienes sus familiares esperan tener nuevamente con ellos… de una u otra forma.