Monthly Archives: July 2014

¿QUÉ LE PASA A GUANAJUATO?

Para nuestro México el turismo es el tercer ingreso que tenemos luego del petróleo y las remesas que nos envían los connacionales que viven en el extranjero, en especial, Estados Unidos; por lo que es sumamente importante fortalecerlo y desarrollarlo buscando que en el largo plazo sea el principal ingreso.

Tal parece que el Presidente de México ha visto esta gran oportunidad y gracias a ella, ha estado desarrollando una estrategia de inversión que incluye aeropuertos en lugares históricos, carreteras, fortalecimiento de la infraestructura, entre otros.

Quien no parece entender esta oportunidad es el Gobierno de Guanajuato quien tiene en un pésimo estado a la ciudad de Guanajuato, que desde mi punto de vista es la ciudad más hermosa del país.

He tenido la oportunidad de visitar esta ciudad más de 30 veces durante los últimos 17 años y he podido constatar el deterioro que se ha venido incrementando, bajo la mirada cómplice de los gobernantes.

Guanajuato, la Joya de América, ciudad minera de oro y plata, declarada por la UNESCO en diciembre de 1988 como Ciudad Patrimonio Cultural de la Humanidad, hoy necesita del cuidado de quienes han disfrutado de sus ingresos por muchos años. No es justo que una ciudad exclusivamente turística hoy esté tan olvidada. Con un urbanismo único y hermoso que no encuentra similitud en ninguna de sus esquinas y lugares; Guanajuato, la ciudad de los callejones, monumentos, plazas y recorridos, hoy necesita de una fuerte inversión que mejore lo que se ha ido perdiendo por el descuido de quienes la gobiernan.

Es increíble que ya no se invierta en pintura, mejoramiento del transporte, limpieza, equipamiento urbano, seguridad (2 de cada 10 turistas dicen haber sido víctimas de robo en las calles de la ciudad), entre otros.

La cantidad de extranjeros que la visitan, también ha disminuido como la inversión misma en el mejoramiento; y si bien este volumen de turistas internacionales se han cambiado por igual número de turistas mexicanos, es triste que ahora no recibamos a quienes en el mundo reconocían la belleza de la ciudad. La razones pudieran ser muchas, quizás la imagen negativa de la seguridad de México en el mundo sea una razón, pero personalmente considero que también la imagen deteriorada de la ciudad le ha quitado mucho del gran encanto de la ciudad…

A Guanajuato la visitan cerca de 1.6 millones de turistas por año, quienes dejan una derrama económica de 4 mil millones de pesos, por lo que es inconcebible que su imagen no esté a la altura de su historia.

Ojalá que el gobierno de Miguel Márquez Márquez entienda el gran compromiso que tiene México con el mundo de mantener a esta joya como un lugar que presente las mejores condiciones para recibir a los visitantes de México y el mundo.

Ojalá que sea el Presidente de México quien voltee la cara a esta hermosa ciudad que hoy sigue perdiendo parte de su encanto por el olvido de quienes tanto “orgullo” dicen tener, de contar con este hermoso tesoro.

LA ÚLTIMA DE FÚTBOL SIN HABLAR DE FÚTBOL: SE NOS ACABÓ EL MUNDIAL

Se nos terminó el mundial de fútbol de Brasil y volvemos a la realidad de nuestra Latinoamérica.

Para nadie es un mito que el fútbol nos “adormece”, nos saca de la realidad y nos lleva a la euforia y pasión por el deporte más importante del país. México es grande en otros deportes, clavados, tiro con arco, automovilismo, taekwondo, entre otros; pero la pasión que nos genera el fútbol nos lleva a olvidarnos de nuestra realidad por 90 minutos.

México al final del mundial sigue con 70 millones de personas con algún grado de pobreza (según OCDE), delincuencia de todo tipo, desigualdades, desempleo. Como diría un periodista sudamericano: El fútbol es nuestro mejor laxante, porque con él expulsamos de nuestro ser todo lo malo, y así sea por una hora y media, sin importar el resultado, vivimos en un mundo ideal”.

Al final volvemos a la cruda realidad, Latinoamérica sigue siendo pobre y cada vez más, con mayores desigualdades entre unos y otros.

Interesante sería analizar que nuestra región produce a los mejores jugadores de fútbol, Messi, Neymar, James, siendo los principales exportadores de jugadores del planeta, y bien valdría la pena preguntarnos: ¿Por qué no logramos producir la cantidad de científicos sobresalientes al nivel de los jugadores que producimos?

La respuesta es simple: La educación sigue sin ser la prioridad de esta parte del mundo y la muestra son los penosos resultados que nuestros alumnos obtienen en las pruebas internacionales en comparación con las principales economías; resultados aún más vergonzosos que el 7 a 1 de Alemania sobre Brasil en las semifinales del mundial. Y digo aún más vergonzosos, ya que este resultado inédito de la selección brasileña les va a doler a los creadores de Jogo Bonito, pero seguramente vendrá una nueva generación de jugadores brasileños que cambien la imagen de este fútbol, pero en las pruebas educativas seguimos en los últimos lugares desde hace muchos años y no parecemos reaccionar ante tal vergüenza.

Para entender la situación de nuestra educación, vale la pena analizar que mientras actualmente hay 820,000 estudiantes chinos en las universidades de Estados Unidos, 71,000 de Corea del Sur y 16,000 de Vietnam, hay tan solo 14,000 de nuestro país, 11,000 de Brasil, 6,600 de Colombia y 1,800 de Argentina, según el Instituto de Educación Internacional.

La estrategia es muy clara, si deseas mejorar la educación en un país, básicamente debes optar por dos acciones, una la de mejorar la educación básica, y la otra, la de enviar a tus alumnos universitarios a las mejores universidades del mundo a fin de que regresen al país para aplicar el conocimiento aprendido. Esta estrategia la iniciaron varios países asiáticos como China, Taiwán y Corea del Sur. Ahora no solo tienen buenos profesionistas formados con los mejores estándares, ahora se han dado a la tarea de mejorar sus propias universidades, lo que los ha llevado a que en la última medición inglesa de la calidad de las universidades en el mundo, ubicaran a 10 de sus instituciones entre las mejores del planeta.

Por supuesto que debemos disfrutar del fútbol, es más, lo necesitamos, pero ojalá entendamos que la educación es el centro del desarrollo de un  país, y esta nos obliga a dar lo mejor de sí; nos obliga a una pasión desbordada como la que mostramos al cantar los goles de nuestra selección mexicana.

EL MUNDO RARO EN QUE VIVIMOS

El mundo moderno vive la peor desigualdad de la historia entre ricos y pobres. Según la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), 85 individuos acumulan tanta riqueza como los 3.570 millones de personas que forman la mitad más pobre de la población mundial. La mitad de la riqueza está en manos de apenas el 1% de todo el mundo. Eso sin contar, que una considerable cantidad de esta riqueza está oculta en paraísos fiscales, lo que por supuesto no genera desarrollo ni empleo.

En México las cosas no son muy diferentes, pues de los casi 120 millones de habitantes, cerca de 70 millones tienen algún grado de pobreza.

En el planeta tenemos 1000 millones de personas que no comen nada en un día, y 3000 millones no cuentan con un servicio adecuado de saneamiento.

“Una sociedad que pierde la capacidad de sentir el dolor del otro, está perdida”.

La realidad es que esta desigualdad definitivamente es abrumadora y “perversa”, pues ese dolor que vive el mundo no llega a los oídos de quienes más tienen.

Un dato inverosímil: Los países ricos destinan 100 mil millones de dólares para aliviar la pobreza en el mundo, pero gastan 13 veces más, en armas y soldados. En América Latina gastamos 50 mil millones de dólares en armas y soldados.

Hace unos días estalló el terrible problema que se ha generado por los niños migrantes de Centroamérica (Guatemala, Salvador, Honduras) que desean vivir en Estados Unidos, y que son enviados por sus padres, para huir de los conflictos y la pobreza que viven en sus países.

Esta situación presenta dimensiones incalculables, pues se estima que desde octubre a la fecha, 52 mil niños, solos e indocumentados, han sido detenidos al tratar de cruzar la frontera entre Texas y California.

Muchas aristas en este problema, una de ellas, muy dolorosa, fue la que protagonizó un grupo de estadounidenses antiinmigrantes que se revelaron ante la llegada de los niños indocumentados a un centro de albergue en California, con pancartas que se referían a estos niños como delincuentes, malvivientes y personas no gratas.

¿Quién es el culpable, o los responsables?

Definitivamente esta delicada situación humanitaria no debiera encaminarse a buscar culpables en los pueblos centroamericanos, o el hacer responsables a las autoridades estadounidenses. Más bien requiere de un análisis profundo que nos lleve a encontrar las razones del porqué los seres humanos hemos llevado al planeta a estas dolorosas situaciones. Un planeta que tiene todas las oportunidades y recursos para albergar a los 7 mil millones que hoy somos, pero que debido a la indiferencia de la riqueza ante la pobreza, ha convertido a gran parte del al mundo en lugares de dolor y miseria.

Definitivamente no tenemos una solución inmediata a este y otros miles de problemas. Hoy son los niños migrantes centroamericanos, mañana quizás será un nuevo conflicto racial en África, lo importante será trabajar en sistemas educativos que formen a los niños como SERES HUMANOS y no como simples “archivadores de conocimiento”. Nuestros Niños deben conocer el mundo real, la pobreza, las desigualdades, las carencias, para que sólo entendiendo el mundo en que viven, logren estructurar la solución, que nosotros los adultos, no hemos podido encontrar.

LA SEGUNDA DEL MUNDIAL SIN HABLAR DE FÚTBOL

El mundial de fútbol de Brasil llega a su momento importante y los mejores quedarán para disputar la gran final.

¿Qué opinión nos ha dejado Brasil con la organización de este evento?

La realidad es que el país Sudamericano ha perdido la oportunidad de presentar al mundo el gran avance que ha logrado en las últimas décadas.

A continuación presento un listado de los aspectos más relevantes de este país (tomado de la editorial de Andrés Oppenheimer en el Nuevo Herald de Miami):

• Brasil es uno de los principales fabricantes de aviones del mundo. Su empresa aeronáutica Embraer es el líder mundial en la producción de aeronaves de pasajeros de tamaño mediano, y le vende aviones a American Airlines, United Airlines, Air France, Lufthansa y casi 80 otras aerolíneas comerciales.

• El instituto brasileño Embrapa es uno de los centros de investigación agrícola más importantes del mundo. Entre otras cosas, ha desarrollado una planta de soja adaptable a suelos ácidos que ha contribuido a que Brasil sea uno de los mayores exportadores del mundo de esa leguminosa.

• Brasil lanzó recientemente un ambicioso programa llamado “Startup Brasil”, que ofrece a empresas tecnológicas nacionales y extranjeras recién fundadas, conocidas como “Startups”, ayuda económica gubernamental, más oficinas gratuitas. La idea es crear un “Silicon Valley” brasileño, y ya se han postulado cientos de emprendedores tecnológicos estadounidenses y europeos, según los directivos del programa.

• También recientemente Brasil inició su programa “Ciencia sin fronteras”, que enviará a 101,000 estudiantes universitarios a hacer estudios de posgrado y doctorados en universidades de Estados Unidos y Europa. El programa apunta a lograr que Brasil, que ya produce 10,000 doctorados por año, tenga más especialistas entrenados en el extranjero, especialmente en ciencias e ingeniería.

• A principios de este año, el Congreso brasileño aprobó un ambicioso Plan Nacional de Educación a largo plazo, para aumentar la inversión pública en educación hasta el 10% del PIB durante los próximos 10 años. En comparación, la mayoría de los países invierte el 4% o 5% de su Producto Bruto Interno en esa área. El plan está a la espera de la firma de la presidenta Dilma Rousseff.

Y me refiero a que Brasil ha perdido la oportunidad de mostrarse al mundo, ya que lo que hemos podido ver en este mundial es un país poco organizado, que no logró tener los estadios a tiempo, con desórdenes en las calles a causa de múltiples manifestaciones, con deficiencias en seguridad (como lo ocurrido con los seguidores del equipo chileno que ingresaron al área de los periodistas en el estadio Maracaná, haciendo destrozos), o las carencias en los hoteles y el transporte, señalado por los seguidores de los equipos.

Simon Anholt, consultor británico de gran prestigio y que publica un ranking anual sobre la imagen de los países en el mundo, comentó que Brasil tiene una imagen internacional buena, pero “blanda”. “Brasil es un país considerado como decorativo, pero que no sirve para mucho, eso es malo para el país porque limita su potencial económico”.

Al final nos quedamos con la idea de que Brasil es un país de “vacaciones”, con hermosas vistas, playas, fiesta y mujeres; una imagen muy diferente al trabajo que ha venido desarrollando este país que actualmente se ubica como la octava economía más importante del planeta.

La lección quedó aprendida, seguramente la Presidenta Rousseff entendió que la comunicación es casi tan importante como las acciones mismas, la ventaja es que en dos años Brasil tendrá una nueva oportunidad de mostrarse al mundo cuando lleve a cabo los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en 2016.

UNA DEL MUNDIAL SIN HABLAR DE FÚTBOL

Ya inició el evento deportivo más visto en el planeta, el Campeonato Mundial de Fútbol Brasil 2014, y además de los múltiples análisis deportivos que se puedan hacer sobre los equipos, sobre la infraestructura y sobre nuestra selección mexicana, considero importante resaltar un aspecto que nos debiera hacer reflexionar a todos los países latinoamericanos: las protestas de un número importante de brasileños, quienes consideran que se están invirtiendo mal, los recursos del país.

Desde hace dos o quizás tres décadas, los empresarios brasileños se juntaron y comentaron al gobierno sobre la importancia de intervenir en el desarrollo de un mejor proceso educativo. De allí surgió algo denominado Todos por la Educación, movimiento que unió a los empresarios, padres de familia y autoridades en un esquema de determinar lo que el país necesitaba de su sistema educativo.

Después de varios años, bien vale la pena analizar lo que sucedió con estas acciones. La más notoria, es que en prácticamente todas las mediciones importantes que se realizan de la educación superior en el planeta, ubican a la Universidad de Sao Pablo como la mejor de Latinoamérica, puesto que por décadas ostentó nuestra máxima casa de estudios, la UNAM. Pero más allá de este primer lugar, Brasil ubica a 5 de sus universidades entre las mejores 15 de la región. Esto nos habla de un avance sumamente importante del sistema educativo brasileño y del fortalecimiento decidido hacia la investigación, siendo éste, uno de los elementos fundamentales para el crecimiento de los países. Recordemos que Estados Unidos sigue siendo la gran potencia mundial por dos razones, una por el control de los mares con armamento, y la otra, por ser el país que más patentes genera por año, en el mundo… de allí la importancia de la investigación universitaria.

En una encuesta realizada por un medio de comunicación mexicano durante el inicio del mundial, 7 de cada 10 brasileños de clase media y media baja opinaron que sus prioridades son salud y educación, antes que fútbol. Y en este mismo porcentaje, hubieran preferido invertir los recursos que se destinaron al mundial, hacia estos dos aspectos señalados.

Esto nos presenta a una sociedad que está entiendo que el camino al desarrollo no es otro que la educación, y ese era el gran objetivo de Todos por la Educación, precisamente “socializar” a la educación y llevarla a un tema del día a día. Un brasileño en una tertulia casi siempre habla sobre temas educativos y sobre la calidad de los colegios a los que asisten sus hijos… maravilloso.

Las protestas silenciosas con montajes muy claros (oponiéndonos completamente a los absurdos de violencia que han sido pocos) sobre la opinión de invertir decididamente y con mayor énfasis en la educación, es una muestra de la “vergüenza” que nos debieran dar nuestros sistemas educativos en comparación con los de las sociedades con las que competimos, pues una cosa es que en Latinoamérica compitamos entre la UNAM y la Universidad de Sao Pablo, y la otra es darnos cuenta que ningún sistema educativo de Latinoamérica compite con el de los 20 países mejor evaluados en las pruebas internacionales.

Más allá de los goles y la “anestesia” que nos genera el mundial, bien vale la pena analizar este movimiento social brasileño que nos presenta a una comunidad ávida de conocimiento como medio de desarrollo… una excelente lección para nuestra sociedad acostumbrada a “aceptar” las mediocridades de un sistema educativo mexicano que ya no forma a las personas que se requieren para el mundo global en que vivimos.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx

CON BAJO RENDIMIENTO…

Definitivamente el sistema educativo en México presenta complejos problemas que necesitamos resolver de inmediato. Para nadie es un mito que nuestro capital intelectual ha perdido cierto grado de competitividad en comparación con el de las economías con las que competimos.

Un ejemplo a señalar es el caso de una multinacional que se instaló en Guadalajara abriendo 5 plazas para ingenieros industriales con un salario base de 35 mil pesos. Luego de que se presentaran cerca de 300 aspirantes al complejo sistema de selección, las 5 plazas fueron ocupadas por ingenieros industriales chinos.

Si bien este ejemplo no es concluyente, si nos lleva a que los involucrados en el proceso educativo (gobierno, padres de familia, empresarios e instituciones educativas) realicemos un análisis profundo, primero para determinar las fallas que estamos teniendo y segundo, para generar las estrategias que nos conduzcan hacia la formación del educando que requiere nuestro sistema económico, pero visto en el marco de la globalidad en la que vivimos.

Hace unos días  el secretario general de nuestra máxima casa de estudios de Aguascalientes, la UAA, Javier Avelar, expresó con preocupación sobre las bajas calificaciones de los aspirantes a ingresar a esta institución. Comentó que este rendimiento llevará a porcentajes de deserción que van entre un 20 y un 80 por ciento: Esto no es sino el que muchos de los alumnos se acostumbran a estudiar lo mínimo, de tal suerte que en la primaria, posteriormente en la secundaria, luego en bachillerato, son alumnos de ‘panzazo’ y cuando llegan a su formación profesional, simplemente renuncian a las carreras”.

Aguascalientes definitivamente es un estado diferente en el contexto nacional, ya que si bien tenemos nuestros problemas, siempre hemos logrado sortearlos para ubicarnos como un Estado “punta de lanza” en muchos de los aspectos evaluados en el país. La educación, no es la excepción. En los últimos años hemos mantenido, con sus altibajos, estándares por encima de la media nacional en las evaluaciones, y es precisamente por estos resultados que TENEMOS LA OBLIGACIÓN de generar una estrategia que fortalezca nuestro sistema educativo para hacerlo el mejor de México.

Considero que son muchos los aspectos a resolver, pero yo iniciaría con una serie de preguntas sobre nuestro sistema educativo:

-       ¿Nuestro sistema educativo forma SERES HUMANOS INTEGRALES o simplemente personas con conocimiento?

-       ¿Están articulados hacia el mismo objetivo todos los niveles de la educación, desde el maternal hasta la universidad?

-       ¿Nuestro sistema educativo esta alineado con la vocación económica del Estado y la de México?

-       ¿Nuestros centros educativos están equipados con lo básico para una formación global e integral?

-       ¿Nuestros maestros desde maternal hasta la universidad cuentan con la formación adecuada para la nueva “generación digital y veloz” que hoy tenemos?

Pudiera seguir señalando varios aspectos, pero ojalá que quienes estamos involucrados en el proceso formativo nos diéramos a la tarea de iniciar con este sencillo análisis que quizás nos una luz sobre el camino a seguir para la construcción conjunta de un sistema educativo que nos forme a las personas que requiere nuestro Estado, México y el mundo, para lograr ese planeta en el que todos añoramos vivir.