Monthly Archives: December 2014

Con los mejores deseos.

Una nueva Navidad, ha llegado a nuestras vidas y con ella momentos que deben ser motivo de celebración, convivencia con familiares y amigos queridos, reencuentro con alguien que tenemos lejano, pero sobre todo, nos permite valorar la oportunidad que tenemos para perdonar y olvidar rencores, para unirnos más…

Sin lugar a dudas, es la época más hermosa del año, con más sentido emocional que ninguna otra.

“Noche de Paz, noche de amor”.

Navidad, cómo ha sido añorada desde que somos niños… tan esperada, tan deseada; aún recuerdo esa ansiedad por abrir los regalos al amanecer, regalos que esperábamos con gran ilusión… la felicidad de saber que veríamos a nuestros familiares que vivían lejos y jugar con aquellos primos que hacía un año no veíamos… el gusto por ayudar a preparar esa rica cena que compartiríamos con nuestros invitados, o bien, el ponernos “guapos” para asistir a la Nochebuena, en casa de alguien más.

Lamentablemente, mucha de aquella emoción se ha ido perdiendo, opacándose por el materialismo, el consumismo y la necesidad de festejar de forma desmedida e inconsciente.

¡Qué lejos podemos estar del verdadero sentido de la Navidad!

Si bien las Posadas son un excelente pretexto para compartir un momento agradable con la familia, los compañeros de trabajo y los amigos, en ocasiones, caemos en los excesos que no nos dejan nada bueno.

Por otro lado, es un buen detalle recordar y obsequiar presentes a algunas personas importantes en nuestras vidas, pero desafortunadamente, sobrevaloramos el hecho de dar y recibir y volcamos más atención en ellos, sobre todo en los más onerosos.

Regalos costosos, cenas extra abundantes, son casi “infaltables” en gran parte de los hogares del mundo, pero… ¿En dónde queda la esencia de estas fechas?, ¿Realmente priorizamos el hecho de convivir sobre recibir objetos en ocasiones innecesarios?

No juzgo, cada quien conoce su situación y seguramente lo que se organice y regale en cada casa, es según sus posibilidades… pero insisto, ¿En algún momento de las tantas reuniones que se llevan a cabo en los festejos decembrinos, reflexionamos sinceramente para darnos cuenta de valor real de estas fiestas? ¿Tuvimos a caso, la atención de compartir un poco de lo que tenemos con los menos afortunados?

Considero que para la mayoría de nosotros, es una época muy especial en la cual, la unión familiar, la amistad y la gratitud, debe prevalecer sobre cualquier otra cosa superflua.

Seguramente, usted se encontrará cerca de sus seres queridos, compartiendo excelentes momentos, lindos detalles, pero sobre todo, mucho cariño…

Aproveche cada instante, llénese de la energía y buena vibra que lo anterior nos pueda generar.

Cordialmente, le envío un saludo y los mejores deseos de amor, esperanza y felicidad.

Feliz Navidad.

EL LOCO MUNDO EN QUE VIVIMOS

En el planeta somos poco más de 7 mil millones de habitantes. Cerca de mil millones no tiene agua potable, y 3 mil millones no tienen un servicio adecuado de saneamiento. Más de mil millones pasan hambre en el mundo, 40 millones más que al inicio de la década.

Los 80 hombres más ricos de este planeta, hoy suman lo que tienen 3.500 millones de personas…

Los países ricos aportan 100.000 millones de dólares para aliviar la pobreza de la tierra, pero gastan 13 veces más en armas y soldados.

En américa latina estados invirtiendo por año cerca de 50.000 millones de dólares en armas y soldados.

 

Según el banco mundial, los países que más invierten en armas y soldados (% Producto Interno Bruto), son: Omán (11.5%), Arabia Saudita (9%), Afganistán (6,2%), Israel (5,6%) y Angola (5%). Los que menos invierten: Senegal (0,1%), Mauricio (0,2%), República de Moldavia (0,3%), Irlanda (0,5%) y Nigeria (0,5%).

México invierte sostenidamente el 0,6% del PIB en armas y soldados desde el 2010 a la fecha.

 

Como vemos, el gasto en armas y soldados es abrumador frente a un planeta con tantas desigualdades y pobreza.

En México por ejemplo contamos con Carlos Slim Helú que según la revista Forbes amasa una fortuna arriba de los 70.000 millones de dólares, muy contrastante si vemos que según la OCDE tenemos 70 millones de pobres.

Ante una desigualdad tan abrumadora, es sumamente lógico que nuestro planeta se encuentre completamente desigual y desbalanceado, llevándonos a muchos de los problemas que hoy tenemos.

Particularmente he creído que nosotros “los adultos” hemos destruido nuestro planeta en no más de 150 años, en 3 aspectos básicamente:

 

-       Ambiental: Hoy tenemos un planea que se encuentra al borde de la destrucción por la sobreexplotación de sus recursos y el envenenamiento que estamos realizando.

-       Valoral: Para muchos es muy fácil pisotear al otro a costa de los objetivos personales. Nuestra política “de sálvense quien pueda” nos ha hecho individuales y carentes del dolor ajeno, y una sociedad que pierde la capacidad de sentir dolor por el otro, está prácticamente perdida.

-       Distribución de la Riqueza: Muy pocos con todo y muchos con NADA.

 

Un planeta “loco”, desigual, con violencia, así vivimos en gran parte de la tierra. Considero que el único camino que tenemos es el de educar a las futuras generaciones para que ellos sean quienes hagan los cambios que no hemos logrado llevar a cabo.

Somos “necios”, orgullosos, y destructivos con el planeta. Ojalá que nuestra decidida educación hacia los más jóvenes no sea tarde, frente a un panorama que por ahora no es nada halagador.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx

EL COMPLEJO PANORAMA DE MÉXICO

Hace unos días se cumplieron los primeros 2 años de la presidencia de Enrique Peña Nieto… dos años que iniciaron con un cúmulo de reformas sin precedentes en nuestro país, pero que abrían la esperanza de un México mejor.

Particularmente confié en que el Presidente lograría poner orden al tema de la violencia del narcotráfico, regresando la tranquilidad a los estados que sufren este flagelo día con día.

Primero se llevó a cabo la detención de la hasta entonces líder corrupta de los maestros de México, Elba Esther Gordillo, lo que nos mostraba un Presidente con carácter y decidido a ordenar el sistema educativo mexicano. Luego llegaron las reformas en justicia, telecomunicaciones, energética, financiera, educativa, entre otras, por medio del gran Pacto por México que llevó a los partidos políticos a dar el apoyo para el camino de transformación del país.

 

Muchos anuncios interesantes se fueron dando, como la construcción y el mejoramiento de varios aeropuertos para fortalecer el turismo; el trazado de nuevas autopistas, una de ellas la que uniría el pacífico y el atlántico, el gran aeropuerto de la ciudad de México, nuevas industrias, etc., etc., proyectos que nos vislumbraban un México fuerte con un rumbo claro y donde poco a poco se darían las oportunidades que las mayorías esperan para vivir mejor.

El primer descalabro, la reforma financiera, que no logro los objetivos de recaudación que se esperaban, pero que llevó a los pequeños comerciantes a “tirar la toalla” por el excesivo control y nuevas responsabilidades que el gobierno impondría, además de complicar y encarecer los costos de las medianas y grandes empresas del país en casi todos los giros.

 

Luego vino el gran dolor para el país con el caso de Ayotzinapa/Iguala y el molesto silencio del Presidente, la cancelación de la licitación del tren rápido con todas sus dudas, el viaje a China en medio de la crisis, la casa blanca y el discurso equivocado de la Primera Dama, y las declaraciones del maquillista, fiestas, la hija y demás comentarios en las redes sociales y medios de comunicación.

 

Hasta hay llegó el tema. Hoy el presidente de México tiene una popularidad más baja que la presentada al inicio del mandato de Ernesto Zedillo en medio de una de las peores crisis económicas del país… allí  llegó el Presidente.

 

Particularmente no creo que todas las acciones del Presidente hayan sido malas, pues muchas de las reformas mencionadas son necesarias para el cambio que México requiere. Lo que preocupa realmente, es que pareciera que el Presidente y su equipo no han entendido el nivel de irritación, molestia, malestar y enojo de la sociedad mexicana. Y es que un gobierno que se muestra pasivo ante el dolor de la gente, seguramente no recibirá la empatía de sus gobernados.

 

México se encuentra en una delicada crisis. Una crisis que pudiera llevarnos a situaciones que ninguno quisiéramos vivir. Ojalá que el Presidente mostrara mayor sensibilidad a lo que vivimos, al dolor de la gente afectada, a la crisis, a las DUDAS, a las RESPUESTAS.

Hoy el Presidente de México necesita mostrar HUMILDAD  y carácter para convencer a su gente con respuestas reales, certeras y honestas que seguramente le ayudarán a sostener el resto de su mandato, y quizás enderezar el rumbo que hasta hoy se ve bastante complicado.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx