Monthly Archives: May 2015

ALERTA ROJA: NOS QUEDAMOS SIN AGUA…

Hace unos días este periódico dio a conocer una estremecedora noticia donde se informaba que según estudios de la Comisión Nacional del Agua en 15 años Aguascalientes se quedaría sin agua potable, asegurando que cada mes el municipio capital consume 113 millones de litros de agua lo que equivale a 156 litros por persona al día.

La noticia se difundió en algunos medios digitales y algunos “parroquianos” expresaron su enojo sobre los malos servicios de la concesionaria que administra  el líquido … y hasta allí.

Increíble. Nos están diciendo que nos quedan 15 años de agua y nadie hicimos nada… ¿qué demonios nos pasa?

Luego salieron otras autoridades que aseguraban que quizás no eran 15, sino 30 o 50… ¿y eso es un paliativo?

Aguascalientes se ha convertido en uno de los estados con mayor futuro económico y calidad de vida. Somos punta de lanza en casi todos los programas importantes, pero nos hemos olvidado del agua, el principal motor de un ser humano, así que el sentir que en tan poco tiempo nos quedaremos sin el vital líquido, nos debería llenar de preocupación y acción inmediata.

Es claro, una ciudad con problemas de agua debe replantear su crecimiento y normativa urbana, además de generar leyes que transformen el uso y reúso del agua.

Por ejemplo, el crecimiento de una ciudad con carencia de agua debe ser vertical y no horizontal como sucede ahora. Nos tenemos que acostumbrar a vivir en altura (edificios), y a re densificar sectores de la ciudad, ya que en transporte es donde más agua se pierde (casi el 60% de lo extraído), por lo que crecer en forma horizontal implica más número de pozos y más tramos de transporte.

Actualmente reciclamos cierta cantidad de agua, pero la usamos en riego de camellones, allí está el error. Debemos lograr que nuestras plantas de tratamiento reciclen el agua para que sea consumida de nuevo, inyectándola a la red de agua potable.

Nuestras casas deben tener la obligación de usar sanitarios ahorradores (con sanciones drásticas a quien no los use), duchas ahorradoras de agua. Debemos cambiar nuestros “hermosos” jardines de pasto al uso de ornamento local que no requiera de riego.

Nuestra familia es la clave. Nuestros hijos deben crecer entendiendo que el principal problema del estado es el agua, para que desde niños piensen en como solucionar el desastre que nosotros realizamos, desperdiciando el vital líquido.

 Nuestras autoridades deberán entender que ciudades sin agua deben escoger su vocación pues todos sabemos que para producir un litro de leche se necesitan más de 450 litros de agua, por lo que seguir teniendo ganado en Aguascalientes es un tema que deberíamos estudiar con detenimiento.

Y lo más importante y “doloroso”, subir el precio del agua, subirlo mucho, pues lastimosamente solo lo que nos cuesta, cuidamos…

Cada quien su parte, cada uno sumado a un plan desarrollado con seriedad y enfocado a alargar la vida de nuestro gran estado.

Lo peor ya nos está pasando, y es que el final de nuestro vital líquido tenga una fecha cercana… pero como diría un buen amigo: “no hay nada tan malo que no pueda ser peor”,  por lo más delicado del tema es que ante semejante noticia no pase nada, nadie haga nada, y nadie diga casi nada.

 rectoría@ucuauhtemoc.edu.mx

Violencia en los niños: con más consecuencias de lo que imaginamos.

Hace algunos días, recordaba cuando era niño: los permisos para salir a jugar a la calle, eran pan comido. La tranquilidad con la que nuestros padres nos permitían salir al parque a andar en bici, a patinar es ahora de gran añoranza. Es un hecho que nos dábamos cuenta de conflictos bélicos y religiosos, de personas que hacían daño, pero no como ahora   dado a la exposición permanente y directa a las noticias.

Los tiempos han cambiado… y mucho.

Lamentablemente vivimos en un mundo en donde la violencia está a la orden del día: guerras sin sentido, delincuencia como parte del día a día, narcotráfico que genera gran miedo, secuestros, agresiones de todo tipo, etc.

A través de los medios de comunicación y las redes sociales, nos percatamos de lo que es capaz el hombre de hacer en contra de sus semejantes, y es preocupante ver cómo ese tipo de información se vuelve en ocasiones, una costumbre el escucharla… acciones crudas que sí nos duelen pero ya tal vez no nos asombra como antes.

Nosotros los adultos, comprendemos que estos hechos que dañan y marcan a nuestra sociedad, son   producto de la intolerancia, de la discriminación, de ideologías y creencias, de la frialdad e indiferencia, de la avaricia, exceso de poder, de la falta de caridad humana, de la desintegración familiar…

Como adultos, entendemos un poco más las razones ilógicas tal vez de lo anterior, pero… ¿Cómo perciben tanta violencia, tanta maldad nuestros niños?

No estoy hablando de los niños que tristemente viven en carne propia esta problemática, sino de todos los que la ven o escuchan a su alrededor. Estos niños no entienden y no dimensionan cómo es que alguien quiera hacerle daño a otra persona… es algo que simplemente no cabe en su mente y no pueden entender.

Es por ello que se vuelve de suma importancia que hagamos hasta lo imposible por contrarrestar los efectos de la violencia, pues puede provocar daños de enorme gravedad y repercutir de manera negativa en el niño.

Creer que en el mundo de los adultos   hacer daño es normal y adoptar como modelo la injusticia, el abuso, la mentira, el maltrato etc., no creo que sea lo que deseamos para nuestros niños en quienes recae el futuro.

En el núcleo familiar, es indispensable tener un estrecho acercamiento y comunicación con ellos,   sin mentir sobre el entorno existente pues debemos de despertar su manera de defenderse.   Hacerlo sentir amado, escuchado, generar siempre confianza en sí mismo, hacerlo seguro, es fundamental.

El apoyo de la sociedad, de las escuelas es de gran ayuda… juntos se crea un lazo fuerte para que el niño sepa que lo normal es estar bien… el ser tratado con respeto, cariño y cordialidad. Niños seguros, niños que no permitan que les hagan daño ni que ellos hagan daño.

¿Qué tal si equilibramos tanta información sobre la violencia que se vive en el mundo?

¿Qué tal si acercamos a nuestros pequeños a lugares donde alimenten su cultura, donde incrementen su apreciación al arte?

¿Y si de manera frecuente los llevamos a lugares donde se diviertan sanamente y en familia?

¿Y si les compartimos buenas noticias como caso de niños sobresalientes, madres ejemplares, súper papás, maestros increíbles, deportistas, científicos, músicos exitosos, etc.

En nuestras manos está el brindar herramientas que le permitan crecer más sanos, más seguros, más inteligentes, con más valores. Alejemos lo más posible a los niños de la violencia.

Sólo serán niños una vez, y lo que vivan durante su infancia será determinante para su futuro… y para el nuestro.

 

M.D.A. JUAN CAMILO MESA JARAMILLO

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx

El maestro: cuando la verdadera vocación es un gran ejemplo.

Largo es el camino de la enseñanza por medio de teorías; breve y eficaz por medio de ejemplos.

-Séneca-

A lo largo de nuestras vidas, hemos conocido a maestros que nos brindaron su cariño a la par de enseñarnos y formarnos en lo que ahora somos: tal vez médicos, abogados, arquitectos, periodistas, ingenieros, músicos, odontólogos, etc. y que gracias a ellos supimos con las herramientas que se nos brindaron, enfrentarnos al difícil medio laboral.

Transmitir conocimientos, desarrollar habilidades, compartir experiencias; enseñar a niños, adolescentes y jóvenes a leer, escribir, sumar, restar, física, química, literatura, historia etc. es parte de la vida diaria de un profesor.

Todos esos años de formación, de arduo trabajo que se transforma en experiencia, trascienden cuando se imparte conocimiento en el aula, dándole ese estilo especial e irrepetible que cada docente tiene.

Lo anterior es de gran valor, de gran reconocimiento, pero una verdadera vocación es cuando el maestro va más allá de eso y logra ser ejemplo para sus alumnos no sólo siendo un profesor que enseña, sino un maestro del cual se aprende.

Una guía, una persona que escucha, que entiende, que sabe detectar alguna problemática y que otorga un buen consejo a tiempo, que fomenta y practica valores universales que promuevan una sociedad justa, unida, pacífica.

Así es cuando el maestro se convierte en un ser entrañable e inolvidable. Aquel que merece toda nuestra admiración por jugar un papel fundamental en nuestras vidas y en las vidas de nuestros hijos. Una persona que sabe de responsabilidad, de entrega, de profesionalismo, pero sobre todo, de amor y respeto por el ser humano. Una persona que se preocupa y ocupa en los demás.

Es un hecho: el maestro tiene siempre amor por su profesión y una constante necesidad por continuar desarrollando sus habilidades y conocimientos para compartir con sus alumnos lo mejor de sí, a   través de información fresca y relevante, elevando así la optimización del proceso enseñanza aprendizaje.

Educar siempre tiene un gran sentido y se ha convertido en un aspecto fundamental para el desarrollo de las naciones, logrando ciudadanos más comprometidos con su País y con sus individuos; el maestro es instrumento vital y su vocación de servicio hacia los demás transforma de manera positiva a nuestro entorno.

Es por ello que deseo aprovechar este espacio, para reconocer y aplaudir nuevamente la loable tarea de nuestros maestros, por su pasión en la enseñanza, porque su trabajo es generador de ideas y porque su amor por su profesión impacta para bien.

Su labor siempre dejará una huella imborrable.

Hoy más que nunca, nuestro mundo requiere de estos maestros, pilares para la educación y quienes a través de su exigencia, comprensión, regaños, supervisión, compromiso, entrega y paciencia, hacen del proceso enseñanza toda una hermosa aventura.

¡Gracias!

EL CIDE, UN SOLDADO MÁS EN LA LUCHA CONTRA LAS DROGAS

Para todas las familias existe el temor y el riesgo de que un hijo sea presa de alguna adicción a las drogas legales o ilegales, y estos “fantasmas” se hacen mas latentes iniciando la Feria Nacional de San Marcos.

La realidad es que con o sin feria, la juventud mexicana está consumiendo mucho más alcohol y drogas, que en épocas anteriores.

Según un estudio de la Unidad de Investigación Epidemiológica del IMSS, 9 de cada 10 jóvenes de 12 a 18 años de edad en Aguascalientes, son consumidores habituales de alcohol, y 4 de cada 10, ya presentan síntomas clínicos de alcoholismo.

En Aguascalientes existe un organismo denominado Consejo Interuniversitario Contra las Adicciones (CICA), que lleva 15 años buscando apoyar, alertar y disminuir el consumo de drogas lícitas e ilícitas, entre los estudiantes universitarios de la entidad.

Este organismo, que hoy tengo el honor de presidir, ha detectado que 7 de cada 10 jóvenes universitarios en Aguascalientes han probado drogas en su vida, sin que quiera esto decir que son adictos, pero de estos, 9 de cada 10 lo hicieron porque su amigos les dijeron que lo hicieran.

Como podemos observar el tema es bastante complejo, y lo peor de todo, es que los padres de familia se encuentran demasiado lejos de las amenazas y realidad de sus hijos, con respecto al tema.

El plan de trabajo del CICA en el estado incluye 3 líneas claras de acción, una es la difusión entre la sociedad de la existencia de este organismo, otra es la capacitación docente en detección de consumo de jóvenes, y la tercera está centrada en la medición de consumo de drogas lícitas e ilícitas entre los jóvenes universitarios.

Para este trabajo, desde hace algunos días el CICA cuenta con el apoyo de una gran institución, el CIDE (Centro de Investigación y Docencia Económica), quien de la mano del Doctor Alejandro Madrazo y su equipo, han mostrado gran interés en sumarse a los esfuerzos que el CICA viene realizando por varios años en la lucha contra este complejo flagelo.

Con todo su equipo de investigadores de gran renombre mundial, el CIDE se suma a los trabajos para el análisis de las estrategias de prevención que durante mucho tiempo el CICA ha venido desarrollando, además de ayudar en la creación de las mediciones para detectar el consumo de drogas lícitas e ilícitas entre los jóvenes universitarios.

Este es un tema complejo y delicado que debemos asumir como un problema de salud pública; además debemos entender que los padres de familia son los principales responsables de la prevención de sus hijos ante este problema.

El gran reto que hoy tenemos es precisamente convencer a las familias de su responsabilidad en la prevención como principal herramienta de defensa ante el problema, pues una familia desinformada, definitivamente estará más vulnerable.

La juventud es el gran tesoro de una sociedad, por lo que el trabajo conjunto será la mejor manera de construir una sociedad sana que sea consciente de sus errores pero con la habilidad de entender las consecuencias de sus decisiones; solo así podremos formar jóvenes capaces de alejarse conscientemente de las drogas.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx