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EL EMPRENDIMIENTO SOCIAL, UNA OBLIGACIÓN EN MÉXICO

Hacer negocios en los años 70´s implicaba hacerse rico a costa de la calidad, clientes, socios, y lo que fuera necesario. La premisa era: I WIN.

En los 90´s el concepto cambió, la nueva idea era buscar asociarse estratégicamente para que ambas partes ganaran: I WIN, YOU WIN.

En la actualidad el concepto es diferente. El mundo es desigual (muchos pobres y muy pocos ricos), el medio ambiente colapsa, la pobreza aumenta, hay violencia, dolor, guerra, etc., etc. Hoy los empresarios “consientes” han retomado el concepto de Emprendimiento Social, una forma distinta de ver los negocios. Es un término acuñado hace varios años en el Reino Unido y que busca un mayor equilibrio con el mundo que nos rodea: I WIN, YOU WIN, EVERYBODY WIN.

El emprendimiento social es un tipo de empresa en la que su razón social es en primer lugar la de satisfacer las necesidades de la sociedad en la que se desenvuelven, ya sea en términos sociales o medioambientales.

Un excelente ejemplo de emprendimiento social es la empresa creada por el actor australiano Hugh Jackman (Wolverine de X-Men) quien siempre había sido amante del café, y esta pasión lo llevó a buscar los orígenes de la planta, por lo que en el 2009 decidió viajar a Etiopía (país de donde se cree es originaria la planta de café) a fin de conocer como vivía la gente y como eran los cultivos de esta planta.

Jackman encontró que la gente vivía en condiciones deplorables y que lo que se producía de café era simplemente para subsistir de manera precaria.

Por tal motivo el actor de 46 años decidió ayudar a varias familias desarrollando sus granjas, tecnificando la producción y generando líneas de exportación de este producto de Etiopía, a Estados Unidos. Hugh creó una marca con este café denominada “Laughing Man Coffee & Tea” algo así como “El café y té del hombre que ríe” el cual es vendido en diferentes cafeterías creadas por él en la ciudad de New York.

Al final del proceso él comentó: “Las ventas han sido satisfactorias, lo que tiene muy feliz a todos, esto se basa en un comercio justo y tiene consecuencias muy positivas en quienes lo producen y en mi empresa… les das la oportunidad de mandar a sus hijos al colegio y de que puedan comer tres veces al día. Siempre pienso de donde proviene mi café, ¿Quién lo plantó? ¿Cuál es la situación de esa persona? ¿Cómo es su comunidad?”.

Ganar ayudando a que otros ganen, ese es el concepto de hoy. Pensar en ganar juntos para un mundo donde quienes menos tienen puedan salir del lugar donde se encuentran, generar educación, disminuir la pobreza y la ignorancia, son conceptos básicos del emprendimiento social.

Para varios autores en México no debería generarse una sola empresa que no fuera de emprendimiento social. Hoy tenemos, según la OCDE, cerca de 70 millones de personas con algún grado de pobreza, así que nuestra obligación, la de quienes tenemos acceso a la educación, quienes somos privilegiados y podemos emprender, es la de generar emprendimientos sociales que mejoren nuestro México, que le ayuden a estos 70 millones a buscar un camino diferente al del sufrimiento diario ante la imposibilidad de un panorama mejor.

Ojalá que como empresarios seamos capaces de ver más allá de simples “buenos resultados monetarios”, pues en frente tenemos un país que necesita de manera urgente que lo miremos desde otra perspectiva.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx

NUESTRO HIJOS EL MEJOR CAMINO HACIA UN MÉXICO DIFERENTE

Definitivamente no nos encontramos satisfechos con lo que vive nuestro México, violencia, corrupción, devaluación, pobreza, bajos niveles educativos, entre otros. Cada que viajo por diferentes lugares de la república me encuentro con personas con total desesperanza que ven un panorama sombrío para México y sus habitantes.

Es cierto, nuestro país tiene innumerables problemas pero también muchas oportunidades. Somos una de las 15 economías más grandes del mundo, nuestro ingreso per cápita es el número 63 del planeta, tenemos dos mares, recursos naturales, historia, cultura y mucho más.
Lo peor que nos puede pasar como sociedad es creer que todo está perdido y que ya no tenemos salida. Yo estoy plenamente convencido de que a este país lo cambiamos por medio de nuestra educación en casa y en las escuelas, pues debemos inculcar en nuestros hijos y alumnos, justamente esos valores que creemos perdidos en nuestra actual sociedad.

Nunca va a llegar un gobernante con una “solución mágica” que arregle todo en 6 años. A este México lo mejoramos todos los que lo vivimos cada día. Necesitamos inculcar en nuestros hijos y estudiantes, honestidad, respeto, tolerancia, tenacidad, trabajo en equipo, responsabilidad, compromiso, puntualidad, resiliencia, tenacidad, adaptabilidad, innovación, entre otros, pues nuestra sociedad se olvidó de estos valores que son fundamentales en una sociedad madura, moderna y triunfadora.

Muchas veces no sabemos ni siquiera como comunicarnos con nuestros hijos. Creemos que con un ¿cómo te fue hoy hijo? es suficiente para generar una relación de confianza con ellos.
Como padres de familia tenemos la obligación de involucrarnos activa y afectivamente en sus vidas, dándoles momentos de intensa conexión con lo que viven, por intrascendente que nos parezca. Nos tiene que interesar si están tristes por un novio o una novia que perdieron; debemos escucharlos con paciencia cuando nos explican sus videojuegos favoritos, sus historias de clase, sus historias con amigos. El mundo de nuestros hijos pareciera sencillo desde nuestra complejidad de adultos, pero es su mundo, su todo, y mostrar interés por lo que viven es el mayor regalo y establece una excelente comunicación con ellos, potenciando la confianza y fortaleciendo su autoestima.

Muchas veces no sabemos ni siquiera que preguntarles; acá les presento una pequeña lista de preguntas que nos servirán para integrarnos con ellos, ayudándonos además, a comprender el mundo que viven a diario:
¿Hubo algo que te hiciera feliz en tu escuela? ¿qué es lo que más te aburrió el día de hoy? ¿qué es lo más raro que viste hoy? ¿hubo alguien que te hiciera enojar? ¿pudiste serle útil a alguien el día de hoy? ¿hay alguien que no es tu amigo pero te gustaría que lo fuera? ¿alguien te ha pedido que le guardes un secreto? ¿qué fue lo que te costó más trabajo el día de hoy? ¿qué te gustaría hacer para mejorar la clase que consideras más aburrida? ¿qué te hubiera gustado aprende hoy? ¿qué es lo que te hizo sentir orgulloso hoy?

Un padre de familia es un “entrenador de fútbol”, un vigilante que siempre debe estar analizando el mundo que rodea a su hijo para ayudarlo y guiarlo por el mejor camino; así que interesarse por sus cosas, por simples que parezcan, es el mejor regalo para una excelente formación en el hogar.

Este mundo lo podemos cambiar. México puede ser un país mejor, pero este cambio depende de nuestro compromiso por formar generaciones diferentes que no repitan nuestros errores. Generaciones diferentes que construyan en el mediano plazo ese México donde todos hemos soñado vivir.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx

UNA MÁS SOBRE CORRUPCIÓN…

Hace unos días hice un sencillo ejercicio con los trabajadores de la institución donde laboro, les pregunté sobre si alguien sería capaz de robarse una impresora de la institución. Al unísono todos respondieron tajantemente: NO. Luego les volví a preguntar: ¿Alguien se robaría una hoja de papel? Hubo un silencio largo y luego varios aceptaron que sí se robarían una hoja de papel…

Así vivimos en México, con “medias tintas”, con “mentiras piadosas”, con verdades a medias. El principio de la honestidad es o no es. No hay “grises” en él. Nos quejamos arduamente de la corrupción de nuestros políticos, gritamos en las redes sociales que México colapsa en su corrupción e impunidad, pero somos los primeros que damos “mordidas” a los policías de tránsito, evadimos compromisos fiscales, nos robamos hojas de papel…

Estoy completamente de acuerdo con que el principal problema de México es la corrupción, la impunidad, la desvergüenza ante acciones que afectan a los demás. Pero la realidad es que somos TODOS cómplices de un sistema que no hemos sido capaces de cambiar.

Según el investigador Luis Alfonso Pérez, “el 83% de los CEO de México, consideran que la corrupción y el soborno es la principal amenaza para sus negocios y son conscientes de que el 25% de las empresas han perdido oportunidades de negocios por estos delitos”; además señala que “el índice de corrupción y transparencia, del 2015, presenta la ubicación de los países de América ante el entorno global, siendo Canadá el mejor evaluado, ubicado en el 9 lugar en la posición global, como el país menos corrupto de América, seguido de Estados Unidos en la posición global 16, Uruguay en la posición 21, Chile 23, Costa Rica 40, Cuba 56, Jamaica 69, El Salvador 72, Panamá 72, Trinidad y Tobago 72, Brasil 76, Colombia 83, Perú 88, México 95, Paraguay 130 y Venezuela 158”.

Como podemos ver México se encuentra entre los países más corruptos de América latina y del mundo entero, pero lo peor que podemos hacer es pretender que este flagelo es únicamente culpa de nuestros gobernantes y de un sistema que existe y no se puede cambiar.

Como le he señalado, la corrupción es un tema institucional, por lo que debemos educar a nuestros hijos con una mentalidad diferente inculcándoles los valores que nuestro país ha estado olvidando. Seamos realistas, nuestra generación terminó por aceptar a la corrupción como un modo de vida, por lo que nuestra esperanza está en formar niños diferentes que cimienten el México que no hemos sido capaces de construir. Es un camino sencillo, simplemente debemos señalarles sus obligaciones, aceptando humildemente los errores que como sociedad cometemos.

Los primeros 5 a 7 años de formación de un niño son fundamentales para cimentar el adulto que queremos, por lo que nuestra responsabilidad es la de trascender en nuestros hijos formando un México diferente, ese país que soñamos; ese México donde todos queremos vivir.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx

HASTA LOS “MALOS” VEN A LA EDUCACIÓN COMO EL CAMINO A SEGUIR

Definitivamente la buena educación es la gran diferencia entre un país pobre y uno rico; tenemos muchos ejemplos que nos demuestran esta realidad, como es el caso de varios países asiáticos que han logrado excelentes resultados académicos fortaleciendo sus economías de manera importante, o Finlandia, quien se han convertido en el modelo educativo a seguir, gracias a sus magníficos resultados en las pruebas educativas internacionales.

La educación es tan importante para un país que hasta los “malos” lo han entendido, tal es el caso del grupo terrorista Estado Islámico (EI) que decidió aperturar escuelas privadas en la ciudad de Al Mayadín, al este de la provincia nororiental siria de Deir al Zur, luego de que varias escuelas fueron destruidas por los bombardeos de los ejércitos internacionales.
En estas escuelas se imparten asignaturas como legua árabe, matemáticas, religión, historia e INGLÉS. Esto grupo radical cobra una cuota mensual a las familias que han decidido adoctrinarse con ellos. Lo interesante de esta historia es que los terroristas han escogido casas viejas para ubicar las escuelas a fin de no ser edificios llamativos a los bombardeos de los países con los que tienen el conflicto, demostrando claramente que hasta para este tipo de grupos al margen de la ley y de la “lógica mundial”, la educación es vital para el desarrollo de sus comunidades.

En nuestro México las cosas son totalmente diferentes. Llevamos más de una década ocupando el último lugar de las evaluaciones educativas internacionales y la realidad es que no pasa nada, nadie decimos nada… a ninguno nos duele esta penosa ignorancia.

Por un lado el gobierno se hace “sordo” ante las necesidades de la educación. Personalmente he conocido escuelas sin agua, sin luz, y por supuesto, sin internet, en muchos estados de la república. Por otro lado se encuentran un gran número de maestros mediocres que olvidaron su vocación para únicamente preocuparse por su percepción económica, dejando atrás la obligación de construir un México diferente.

Luego se encuentran los padres de familia que creen que el problema de la educación se resuelve llevando a sus hijos a cualquier escuela, desobligándose de la gran responsabilidad de educar, pues el 90% del éxito de un estudiante depende de sus padres de familia.
Al final los estudiantes, completamente pasivos ante la mediocre educación que reciben, inclusive alegrándose cuando sus docentes están en paro, o no llegan a impartir sus clases.
El camino a la pobreza es la autopista de la ignorancia, y México parece estar cómodo en esta ruta que crea mucho más ricos a muy pocos, y mucho más pobres a muchos.

Para este año la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico nos ha presentado el preocupante panorama de que nuestro país ya acumula 70 millones de personas con algún grado de pobreza, lo que definitivamente nos debe llevar a un replanteamiento del sistema educativo para buscar disminuir las profundas desigualdades del país.

No me cansaré de señalarlo: México tiene TODO para ser grande, para estar en el primer mundo, pero mientras todos los actores del proceso educativo (autoridades, padres de familia y educandos) no nos unamos para determinar lo que este país necesita, y cada quien no aportemos nuestra parte, seguiremos siendo pobres, y peor aún, aumentando las ya dolorosas desigualdades.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx