Monthly Archives: January 2017

LA GUERRA ¿EL ÚNICO CAMINO?

En el planeta hoy somos poco más de 7 mil millones de personas, de las cuales mil millones no tiene agua potable y 3 mil millones no tienen un servicio adecuado de saneamiento… viven casi como cavernícolas.

Cada día en el planeta más de mil millones de personas no van a comer absolutamente nada, 50 millones más que hace 5 años.

Mientras tanto, los países ricos nos “regalan” a los pobres 100.000 millones de dólares por año para aliviar la pobreza, pero gastan 13 veces más en armas y soldados. En Latinoamérica gastamos 50 mil millones de dólares por año en armas y soldad.

Vivimos un mundo completamente absurdo en cuanto a la repartición de la riqueza: los 85 hombres más ricos del planeta tiene lo mismo que 3.500 millones de personas.

Desde mi personal punto de vista un país que gaste un solo centavo en armas está completamente equivocado, pues hoy debemos centrarnos en disminuir las desigualdades que cada día nos hacen tanto daño.

Mientras los soñadores pensamos en un mundo mejor, hace unos días el presidente de la Federación Rusa Vladimir Putin exigió fortalecer el potencial de sus fuerzas estratégicas con nuevos cohetes, “capaces de superar de manera garantizada los actuales sistemas de defensa antimisiles y aquellos que se encuentran en desarrollo”, también pidió que las fuerzas estratégicas convencionales deberán ser elevadas a un “nuevo nivel cualitativo, que permita neutralizar cualquier amenaza militar contra Rusia”.

Por otro lado, su “gran amigo” el presidente de Estados Unidos Donald Trump propuso a inicios de diciembre que el país deberá ampliar su capacidad de armas nucleares hasta que el mundo “entre en razón”, una clara señal de que el nuevo presidente se enfocará en modernizar el arsenal nuclear de Estados Unidos. Trump también comentó sobre la necesidad de mejorar y modernizar la capacidad disuasiva como una manera vital de buscar la paz a través de la fuerza.

Definitivamente una completa locura de los dos hombres más poderos del planeta quienes ven en la confrontación la única manera de mostrar poder ante el mundo.

Mientras tanto la pobreza aumenta y aumenta sin encontrar salida. Niños y familias enteras mueren de hambre en el mundo… y en nuestros pueblos, cada día aumenta la delincuencia y el narcotráfico como “salidas fáciles” al dolor que se vive.

Ojalá que nuestros “líderes poderosos” entiendan que la guerra no es el camino para mejorar el planeta. Aislarse quizás sea la peor decisión para un mundo que debiera unirse generando estrategias diferentes que ayuden a todos a mejorar sus condiciones y así vivir de una manera digna y acorde al supuesto desarrollo que decimos tener como humanidad.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx

ESPÍRITU EMPRENDEDOR Y PENSAMIENTO EMPRESARIAL:

El Camino para Crecer

Definitivamente la educación debe ser el soporte económico de un país, y así lo han entendido las economías que son exitosas en el mundo.

México vive del petróleo, las remesas, el turismo, la agricultura y la industria automotriz; y las carreras más demandadas por los aspirantes universitarios son administración, contabilidad y derecho.

Muchos países asiáticos como China, Corea del Sur, Singapur, Taiwán, entre otros, han entendido que sus economías deben estar soportadas en un sistema educativo sólido que potencie su desarrollo, apostando al desarrollo tecnológico en su gran mayoría gracias a que más del 70 por ciento de sus universitarios estudian una ingeniería.

Pero además de un sistema educativo sólido y en concordancia con la vocación económica, estos países han apostado al emprendimiento como “palanca” de desarrollo de sus habitantes.

En la actualidad China posee 45 millones de compañías aproximadamente entre privadas e individuales; México posee 5 millones de empresas aproximadamente, pero la gran diferencia entre los dos países es que el número de empresas en China crece muy rápidamente mientras que en México 9 de cada 10 empresas que abren, cierran sus puertas antes de 5 años, en China, durante un periodo similar, únicamente cierran la mitad.

Este desarrollo emprendedor de muchos países asiáticos se debe a que han creído en el emprendimiento como motor de desarrollo, pero entendieron (caso Corea del Sur) que el emprendimiento se educa desde la temprana edad. Corea ha decidido formar en sus estudiantes el Espíritu Emprendedor y el Pensamiento Empresarial.

El Espíritu Emprendedor son los valores que un emprendedor requiere: trabajo en equipo, ética, responsabilidad, compromiso, lealtad, puntualidad, resiliencia, etc., mismos que al interiorizarse se vuelven principios que difícilmente cambian durante la vida; y el Pensamiento Empresarial son los elementos que se requieren para desarrollar una empresa: costeo, punto de equilibrio, misión, visión, estado de resultados, innovación, creatividad empresarial, marketing, crowdfunding, entre otros. Gracias a estos dos conceptos, los niños desarrollan habilidades que luego les sirven para crear empresas exitosas, llevándolos a desarrollar la economía del país.

En México y en Latinoamérica entera, nuestra educación está centrada en formar empleados, y esto es una premisa generalizada y aceptada por la sociedad.

Para que México cambie debemos entender que el emprendimiento es la herramienta que nos ayudaría a salir de la profunda desigualdad que hoy vivimos. Necesitamos enseñar a las personas a emprender para “pedir” menos a sus gobiernos. Necesitamos dar oportunidades empresariales antes que despensas y apoyos. Quizás si enfocamos nuestras energías a enseñar de manera diferente, en unas pocas décadas logremos cambiar el rumbo que hoy parece muy complicado; pero lo que es seguro, es que todo esto debe hacerse desde la educación.

En una pena que en México sean solo unos pocos colegios los que hoy apuesten al emprendimiento como elemento de formación para transformar economías. En Aguascalientes tenemos uno solo y se llama Nuevos Horizontes, una institución que desde la primaria forma Espíritu Emprendedor y Pensamiento Empresarial, esas dos herramientas que son fundamentales para el crecimiento de un país.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx

 

 

 

2017: RETOS Y OPORTUNIDADES

Como escribía hace unos días, luego de la victoria del candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos Donald Trump, pasé dos noches sumamente preocupado por nuestro país; y es que si analizamos nuestro presente quizás sea justificada la preocupación. Por un lado el petróleo, nuestro principal ingreso, se encuentra a un precio muy por debajo de lo esperado años atrás. El segundo, las remesas que envían nuestros compatriotas que viven en Estados Unidos, podrían disminuirse drásticamente si el señor Trump cumple sus promesas de campaña sobre limitar los envíos de dinero a México si no pagamos la construcción del muro fronterizo; y el tercer ingreso del país, el turismo, sigue limitando su crecimiento debido a la violencia que vivimos y que aleja a quienes con normalidad disfrutaban de las maravillas mexicanas.

Pero últimamente me he levantado con una esperanza diferente. En cada clase con mis alumnos he cambiado el discurso de preocupación, a un discurso de oportunidad.

Días atrás escuché una frase que decía: “Mientras la gente lloraba en USA por el triunfo de Trump, otros se dedicaron a venderles pañuelos faciales para que se limpiaran las lágrimas”. Justo así. Hoy más que nunca México tiene una gran oportunidad de cambiar su realidad, una oportunidad única de salir de nuestra zona de confort para construir ese México diferente y menos dependiente de Estados Unidos, país al que con seguridad le seguiremos vendiendo todo lo que producimos y empacamos con calidad, pues los estadounidenses son consumistas por naturaleza y compran y compran, así que no hay que perder la cabeza entrando en un pánico infundado.

Entonces ¿qué perderemos?

México seguro perderá el asentamiento de algunas empresas que Trump “obligará” a que se queden en suelo estadounidense. México seguro perderá el apoyo (en recursos directos) de Estados Unidos en materia de seguridad y apoyos para la pobreza.

Pero México seguro ganará independencia de su “hermano mayor”. Ganará el apoyo de otras potencias como China que hoy desean hacer negocios con México.

Nuestro país ganará esa presión que antes no teníamos para ser mejores, más competitivos, innovadores. Ganará probar la resiliencia de su gente, esa que nos hizo fuerte a través de la historia.

Hoy más que nunca nuestro discurso será el de la esperanza, el de la lucha de los 120 millones de personas que cada día nos levantamos con la idea de vivir mejor. México es grande y su fortaleza está en la gente, así que dejemos el pesimismo a un lado. Dejemos de quejarnos en las redes sociales, pues eso no sirve de nada. No somos ni el mejor ni el peor país del mundo, pero tenemos las herramientas y la fortaleza para trazar el camino que nos lleve a un lugar mejor.

El 2017 será una año que nos retará y nos obligará a ser mejores, a creer en nosotros, pero estoy seguro que al final miraremos atrás y veremos como juntos logramos ir construyendo el México donde todos queremos vivir.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx