Monthly Archives: December 2017

UN BUEN MOMENTO PARA REFLEXIONAR Y NACER DIFERENTES

Para quienes somos católicos el 24 de diciembre se convierte en un excelente momento de descanso, reflexión y cambio. Cada año, la conmemoración del nacimiento de Jesús nos permite evaluar nuestra vida y renacer hacia una mejor manera de vivir.

Hoy más que nunca México nos exige estar unidos por una igualdad, seamos católicos o no, sabiendo que más de 70 millones de mexicanos presentan algún grado de pobreza. Conociendo además, que en los últimos 12 años nuestro país ha visto fallecer por muerte violenta a casi 240 mil compatriotas, muchos de ellos de manera injusta, otros quizás no, pero al fin, mexicanos también.

Este país nos pide ser solidarios con el otro, pues una sociedad que pierde la capacidad de sentir el dolor del otro, está perdida. México nos pide que seamos desprendidos, y en la medida de nuestras posibilidades ayudemos a los demás. También México hoy nos pide que seamos trabajadores comprometidos y decididos a hacer de nuestro país el lugar donde todos queremos vivir. También el país nos pide ser honestos en TODO, entendiendo que la honestidad es un principio, pues nos encanta señalar a los políticos corruptos, pero nosotros damos “mordidas” a los policías para evitar sanciones por infracciones de tránsito.

México nos pide “nacer” diferentes para el 2018, un año complejo y trascendental que nos exigirá lo mejor de nosotros cada día.

Tenemos que unirnos como nos lo exigió el doloroso terremoto que padecimos. Hoy más que nunca debemos ser solidarios para crecer con la igualdad que el país nos pide a gritos.

Ojalá que este año venidero seamos capaces de ser críticos con nosotros mismos, con nuestros errores, pues a México no lo hacen únicamente sus políticos. A México lo construimos los más de 122 millones de mexicanos que cada día nos levantamos con la consigna de luchar para construir un mejor país para nuestros hijos.

Para este día tan importante, dejemos un poco de lado el materialismo de los regalos y las costosas fiestas de celebración, para desde nuestro interior buscar que nosotros mismos y nuestra familia nos comprometamos en la construcción de un México diferente. Un México que ante el dolor no acepta, trabaja. Un México que ante la pobreza no se esconde, lucha, un México que ante las desgracias, no sólo llora, se une. Debemos entender que si bien la adversidad nos persigue, tenemos todos los recursos y el capital humano necesario para que nuestra realidad sea diferente.

Hoy debemos comprender que el camino que hará la diferencia será el trabajo conjunto y el compromiso con quien pasa a nuestro lado, aunque no sepamos su nombre. Tenemos que entender que la solidaridad es el mayor valor y soporte para un México que sufre día a día, pero que se destruye cuando somos indiferentes a su dolor.

Ojalá que este 24 de diciembre, este Nacimiento del Hijo de Dios, nos ayude a reflexionar para construir ese México donde todos soñamos vivir.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx

MÉXICO REPROBADO: DE 4, EN 3 MAL.

Llega el fin de año y bien vale la pena realizar un análisis de los resultados de nuestro país.

Para un ciudadano común, existen cuatro aspectos fundamentales para medir los resultados de un país, estos son salud, educación, empleo y seguridad.

Lastimosamente nos hemos visto mal en 3. La seguridad de México es preocupante. Se prevé que al final del gobierno del actual presidente se llegue a la dolorosa suma de 117.000 muertos, que se sumarían a los más de 121.000 muertos del gobierno de Felipe Calderón, tanto así, que según informes internacionales, México es el segundo país con más muertos después de Siria.

En salud no vamos bien, pues según un informe publicado por la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), se presenta un lamentable desempeño de la salud en el país. Según el informe México es el primer lugar mundial en sobrepeso y obesidad, pues las ¾ partes de la población lo poseen, sobrepasando a Estados Unidos que fuera el país histórico con este delicado problema. Lo más preocupante es que también somos el primer lugar en obesidad infantil, lo que nos augura un panorama complicado. Según el informe, México tiene también el primer lugar en diabetes de personas adultas duplicando la media de OCDE que tiene el 7%, contra un 15.8% de México. Para terminar, el informe presenta que nuestro país tiene el primer lugar en mortalidad de pacientes hospitalizados por infartos cardiacos, lo que claramente presenta un panorama complejo en cuanto a la atención en la salud pública de México. El informe comenta que casi 1 de cada 5 pacientes hospitalizados por este padecimiento muere antes de 30 días.

En el tema educativo las cosas no cambian, pues según la OCDE llevamos más de una década en el último lugar en calidad educativa de los miembros de este organismo (en la OCDE están las economías más grande del mundo. México es la 15), lo que nos pone en franca desventaja con los países con los que nuestra economía compite, más aún cuando sabemos que el capital intelectual es el motor económico de un país.

En cuanto al empleo las cosas parecen diferentes. Según los datos del IMSS, en el sexenio de peña Nieto se han generado más de 3 millones de empleos formales, que se suman a los 2 millones 300 mil empleos del sexenio de Calderón.

La tasa de desempleo de nuestro país de de apenas el 3.6% lo que nos ubica entre las 5 más bajas de la OCDE (promedio OCDE: 6.2%), nada despreciable cuando vemos a España con 19.2% de desempleo, Italia 11.9%, Portugal 10.5%, Letonia 9.6% y Francia con 9.5%.

Al final del año, bien vale la pena evaluar y este es un panorama real de nuestro país. El 2018 será trascendental para México pues viene elecciones presidenciales por lo que el discurso de quienes aspiran dirigir a México debe estar enfocado en resolver y fortalecer los 4 aspectos principales que la sociedad señala como prioritarios para el desarrollo de México.

El cambio no será inmediato, entendemos que lo que vive México es producto de años y años de gobiernos que gastaron mucho y planearon poco, pero lo que debemos exigir al próximo Presidente de México, es sentar las bases en estos 4 aspectos básicos para que nuestro país se desarrolle y marque un mejor camino en las próximas décadas.

Ojalá que las elecciones cuenten con electores analíticos que entiendan que más que una elección, el 2018 pudiera marcar el inicio de un mejor o un peor México para nuestros hijos.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx

¿QUÉ ES EL ÉXITO?

Mucho me ha interesado durante mi vida profesional poder definir la palabra éxito. Para muchos el éxito es sinónimo de dinero o poder, para otros es la felicidad, la salud, el hacer lo que les gusta.

Durante mis 20 años dedicados a la educación he tratado de definir este concepto y creo haber llegado a una definición que me parece completa para este momento de mi vida:

Éxito es la consecuencia de alguien que en su actuar diario conecta el cerebro con el corazón.

Decidí compartir esta frase por medio de las redes sociales, encontrando que muchos se sentían identificados con esta sencilla definición, que ha sido el resultado de muchos años tratando de entender este concepto que pareciera tan sencillo.

Luego recibí de mi gran amiga la doctora en educación Laura Oscos un documento denominado “Las competencias emocionales del docente y su desempeño profesional” de Verónica Hernández Barraza, en el cual encontré que varios autores están tratando de responder preguntas sobre cómo mejorar la educación y coinciden con la idea de que el éxito en educación, o en cualquier acción de la vida, es el resultado de actuar, conectando mente y corazón.

Para Verónica Hernández el resultado educativo crece cuando los docentes mejoran sus competencias emocionales las cuales se suman a las capacidades académicas: “Ya no es suficiente que se enseñe, ni lo que se enseña, es igual de imprescindible reflexionar en quién es esa persona que aprende y quién es la que lo está formando”.

Escribía Joaquín Salvador Lavado Tejón (Quino): “Educar es más difícil que enseñar, porque para enseñar usted precisa saber, pero para educar se precisar ser”.

Con éstos y otros conceptos refuerzo mi teoría de que el sistema educativo mexicano se encuentra centrado en el conocimiento y no en la persona, como debería ser, y como lo hacen países exitosos en educación como Finlandia, pues como escribe Hernández Barraza: “Si la tarea fuera enseñar ciertos contenidos y preparar a los estudiantes para un examen o algunas pruebas, sería hasta cierto punto sencillo, pero los Maestros deben ser mediadores para favorecer competencias para la vida y por lo tanto es imprescindible dar énfasis ya no tanto al saber sino al ser”.

“Max Van Manen (2004) menciona que el Maestro debe tener un conocimiento que surja tanto de la cabeza como del corazón, haciendo referencia a la necesidad de complementar la acción educativa con las situaciones y ambientes de aprendizaje significativo, sensible y humano que deben brindar los Maestros”.

Al final me queda claro que la educación es el soporte de la riqueza de un país, por lo que tenemos la obligación de mejorar nuestro sistema educativo para garantizar el crecimiento de México y la disminución de sus desigualdades. Para esto debemos entender que tenemos que enfocar nuestro sistema educativo en el fortalecimiento del ser para que el conocimiento sea una consecuencia de un ser humano fortalecido, y no en el conocimiento como fin último, pues pensar que la acumulación de conocimiento nos augura éxito es un grave error que hoy nos ha llevado a deshonrosos lugares en las pruebas educativas internacionales.

Tenemos que llevar a nuestros alumnos a que sean capaces de conectar, en sus acciones, el cerebro con el corazón, y seguramente así lograremos seres humanos felices que sean capaces de cimentar un futuro exitoso para ellos, y un panorama diferente para nuestro México.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx

TANTO POR HACER… HOY MÁS QUE NUNCA SOY HUMANO

Desde hace tiempo he estado manejando la teoría de que el sistema educativo mexicano está equivocado en cuanto centra al conocimiento como fin último del proceso, antes que  a la persona, como lo hacen los sistemas educativos exitosos como el de Finlandia, por poner un ejemplo.

Muchos países entendieron que el conocimiento es la consecuencia de un ser humano fortalecido, por lo que buscan desarrollar en sus educados el trabajo en equipo, la ética, la responsabilidad, el compromiso, la puntualidad, la resiliencia, entre otros, partiendo de la premisa de que un niño fortalecido adquiere el conocimiento de una mejor manera; un conocimiento aplicado, que parte de la unión de la creatividad como motor impulsor y el conocimiento que se requiere para un determinado proceso u objetivo.

Pero hay un ingrediente más para una formación integral, o ideal, y es justamente la conciencia social enfocada a los dos entornos que un ser humano tiene, los cuales son su familia en primer lugar, y la naturaleza y la demás gente que nos rodea, en segundo.

El sistema educativo (que es la suma de las acciones de los padres de familia y la escuela), debe proveer herramientas sociales para llevar a los educandos a ser compasivos y consientes del mundo donde les ha tocado vivir.

Desde este parámetro, tenemos que educar a nuestros hijos con la capacidad de sentir el dolor del otro (una sociedad que pierde la capacidad de sentir el dolor del otro, está perdida); debemos inculcarles la bondad como modo de vida, la fortaleza para desprenderse de sus cosas para hacer felices a otros, entre muchas otras.

El mundo complejo donde vivimos nos exige unirnos y ayudarnos para disminuir sus desigualdades. Cada día en el mundo más de 1.100 millones de personas no van a comer absolutamente nada, pues se encuentran en pobreza extrema. En México contamos con 70 millones de pobres, por lo que tenemos que “romper la burbuja” de nuestros hijos y enseñarles la realidad que vive el planeta para que sean ellos quienes logren construir el mundo que no hemos podido hacer nosotros.

El sistema educativo justamente tiene esa obligación, por lo que debemos unirnos para generar el cambio que se requiere.

Para demostrar que es posible un cambio de mentalidad, traigo a colación un ejemplo que nos ha ocupado por varios años en la universidad donde trabajo (Universidad Cuauhtémoc), donde por medio del Departamento de Desarrollo y Vida Estudiantil creamos los programas: Rompe tu Burbuja, y Tanto por Hacer… Hoy más que nunca soy Cuauhtémoc, ambos encaminados a trabajar en comunidades vulnerables de nuestro estado que requieren del apoyo en prácticamente todos las áreas mínimas para la supervivencia.

Gracias a estos programas hemos logrado que gran parte de la comunidad universitaria trabaje ayudando a personas de escasos recursos en áreas como: psicología, nutrición, medicina, kinesiología, derecho, arquitectura, administración, ingeniería civil, veterinaria, comunicación, entre otras, logrando impactar a miles de familias que hoy han recibido apoyo para tener una mejor calidad de vida.

Ojalá que el sistema educativo (sus actores) entienda que el objetivo de la educación no es la acumulación del conocimiento. El objetivo deberá ser el de fortalecer al educando con las habilidades que requiera para construir su propio conocimiento y aplicarlo, generando mejoras y cambios, pero con la sensibilidad de entender que hoy se debe crecer, sin olvidar la realidad del México y el mundo en el que les ha tocado vivir.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx