Monthly Archives: July 2018

RECUPERANDO A NUESTRO MÉXICO

Actualmente la economía de México se soporta en el petróleo, en las remesas que envían nuestros compatriotas que viven fuera del país, en el turismo, la industria automotriz y la agricultura.

Por las coyunturas presentes, quizás hoy más que nunca estos ingresos se encuentran seriamente amenazados; el petróleo, debido a que los países están migrando a otras energías, y a que tarde o temprano, al ser un recurso no renovable, se nos va a acabar. Luego, las remesas que recibimos, debido a las políticas que cada día genera el presidente Trump, y que muchas de ellas llevan una carga de odio hacia nuestro México. En cuanto al turismo, la violencia que vivimos seguramente aleja a los visitantes extranjeros; la industria automotriz sigue en alerta amarilla por la renegociación del TLCAN, y al final, nuestra agricultura, aún sigue siendo muy poco tecnificada para competir a gran escala.

Quiero precisamente hablar de las remesas, pues, aunque es nuestro segundo ingreso, considero que un país como el nuestro (la 15 economía más grande del mundo), no debiera depender de la “limosna” que nos envían nuestros compatriotas que se la juegan día con día para encontrar un mejor sustento en un país que los discrimina e irrespeta, casi siempre.

El tema de las remesas es complejo, y para entenderlo, señalaré algunos puntos que he tomado del trabajo de Eugenio Herrera Nuño.

Es interesante conocer, que el 11% de los ingresos que perciben nuestros paisanos en Estados Unidos son enviados a nuestro país (dato del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos). Según el Banco de México, para este inicio del 2018, las remesas enviadas se incrementaron un 9.03%, pasando de un promedio de 305 dólares en el inicio del 2017, a 310 dórales en el mismo periodo de este año.

¿Cuál es la explicación?

Según analistas las razones pueden ser variadas, pero la primera podría deberse a que ha habido una mayor creación de empleos para migrantes con permiso para trabajar en Estados Unidos.

También pudiera ser por el miedo que tienen los migrantes a las políticas actuales del presidente Trump quien en varias ocasiones ha amenazado con generar impuestos especiales al dinero enviado a nuestro país; esto ha generado que los migrantes envíen sus ahorros a México, con la intención de proteger su patrimonio ante posibles leyes migratorias más complejas que las actuales.

También es importante señalar que cuando alguien es deportado, todo el patrimonio acumulado no es recuperable.

Para nuestro estado, según Herrera Nuño: “La cantidad de remesas recibidas en Aguascalientes de enero a marzo del 2018, es la más alta desde que se lleva registro para un primer trimestre. En pesos mexicanos, asciende a un valor cercano a los 2 mil millones. Las remesas se traducen en ingresos muy importantes para las familias y para el mercado interno, que se las canjea básicamente por subsistencias”.

México necesita entender que un país no puede soportar su economía en este rubro (remesas), pues son muchos los factores que podrían afectar el flujo constante de este recurso, y al no recibirlo, se afectarían millones de personas en todos los rincones de México.

Nuestro país tiene TODO para fortalecer su economía y dar mejores condiciones a su gente, buscando que menos personas opten por la dura travesía de encontrar “mejor futuro” en el vecino del norte. Hoy como país tenemos la obligación moral de trabajar unidos por disminuir las desigualdades entre ricos y pobres que hoy nos han llevado a que otro país se tenga que hacer cargo de nuestra gente dándoles trabajo. Ya es tiempo de que generemos las condiciones para recuperar a estos mexicanos que perfectamente pueden ser el motor para la construcción de un país diferente.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx

AGUA… scalientes. ¿Mucha o poca agua?

Según la página oficial del municipio de Aguascalientes, el nombre de nuestro estado y ciudad se debe “a la abundancia de aguas termales existentes en la zona”.

De aguas termales, hoy ya tenemos pocas; hace 30 años existían una buena cantidad de ojos de agua, hace 15 años excavábamos pozos a 70 metros, y hoy perforamos pozos de hasta 600 metros de profundidad.

Si preguntamos a cualquier ciudadano de nuestro estado sobre cuál sería nuestra principal amenaza en el largo plazo, nadie duda en responder: el agua.

Que cosa tan rara, nuestro nombre hoy no hace referencia a la abundancia del vital líquido, aunque con cada aguacero fuerte en el periodo de lluvias, nos inundemos.

Es cierto que ya no somos un estado agrícola, ahora nos dedicamos a armar carros de muy buena calidad, y quizás por eso, el agua pasó a no ser una prioridad.

El tema es complejo, y sin lugar a dudas debiéramos convertirlo en una prioridad; pues al sacar el agua a tal profundidad (en casos hasta más de 600 metros), ésta sale con varios metales (arsénico y plomo, entre otros) que destruyen nuestra salud; inclusive muchos especialistas se han aventurado a relacionar los problemas de daño de riñón en el estado, con el consumo del agua con estos minerales.

Pero en este periodo de mitad de año vivimos otra realidad, un exceso de lluvias que nos han generado estragos en varios puntos de la ciudad. Tenemos daños en edificios, en calles, en puentes, en arroyos… y es que no estamos preparados para recibir la gran cantidad de agua que nos llega en ciertos periodos.

¿Por qué pasa esto?

Primero que todo nuestra planificación urbana no contempló lluvias tan fuertes y con tanto volumen. No tenemos drenajes suficientes, seguimos construyendo calles sin alcantarillas, ponemos pavimentos de baja resistencia y usamos sistemas de impermeabilización de mala calidad que no aguantan más que dos o tres aguaceros.

Seguimos desperdiciando la posibilidad de captar el agua que nos llueve, porque casi toda va al río San Pedro y de éste, a Jalisco, quien si la aprovecha bien.

Aguascalientes necesita replantearse en el plazo inmediato su relación con el agua, pues necesitamos captar el agua lluvia por medio de canales, arroyos y colectores para llevarla a una gran presa que nos permita tratar el agua, para luego enviarla al consumo de la ciudadanía.

Miles y miles de litros de agua hoy caen y se nos van de las manos luego de dejar estragos, que como he comentado, se están dando por la mala planificación que tenemos para la captación y manejo del vital líquido.

Es inverosímil que un estado siga dependiendo de sus pozos 10 meses al año, cuando cada vez tenemos periodos más amplios y fuertes de lluvias, el tema es que muchas veces estas obras complejas no se llevan a cabo pues no son muy “vendedoras” para las autoridades.

Sin ser especialista, creo que el cambio climático nos llevará a transformaciones importantes en todas las regiones del mundo, y quizás veamos que nuestro estado recibirá mucha más agua en las próximas décadas, y dentro de un panorama ideal como este, el agua no sería el problema, pero sí el manejo de esta, pues si con 4 días de lluvias constantes la ciudad se nos “desarma”, no me imagino que pasaría con periodos largos de lluvias como hoy ocurre en ciertas zonas del planeta.

Ojalá que nuestras autoridades vean en el agua el tema prioritario que significa para en el largo plazo seguir gozando del estado donde todos adoramos vivir.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx

NUEVO PRESIDENTE

Iniciamos la semana con nuevo presidente electo de México. Después de una larga campaña de tres periodos, Andrés Manuel López Obrador regirá los destinos del país, a partir del próximo primero de diciembre.

Enrique Peña Nieto pasará a la historia quizás como el presidente más corrupto del México reciente, aun cuando el pueblo confió en el “nuevo PRI”, en esa nueva cara joven donde la corrupción sería cosa del pasado. Tomó la presidencia y al poco tiempo nos empezamos a dar cuenta de varios actos imperdonables de corrupción, de él y de muchos gobernadores que descaradamente se hicieron millonarios a costa del pueblo mexicano. Pero también pasará a la historia como el presidente que entregó el poder a la izquierda… de manera ordenada; aunque para muchos periodistas, entrega el poder cuidando sus espaldas para salir sin muchos apuros de la silla presidencial.

De Andrés Manuel admiro su tenacidad y perseverancia, valores que lo llevaron a aguantar casi 20 años de campaña para por fin recibir su “sueño dorado”. Detrás de él, se encuentran millones de mexicanos con una esperanza ferviente en la construcción de un país más equilibrado, con mayores oportunidades. Un país más seguro, más incluyente.

La frase de López Obrador: “no les voy a fallar” resuena en los corazones de los mexicanos que salieron con fuerza a ejercer su derecho al voto, en una jornada histórica donde la democracia se vio fortalecida.

¿Qué esperar del nuevo presidente?

De López Obrador resalto su frase: “los pobres primero”, pues habla de que en sus años de campaña conoció el dolor que embarga a los casi 70 millones de personas con algún grado de pobreza que tenemos en México (datos OCDE).

Combatir la pobreza es un proceso complejo, pues depende de un crecimiento económico sostenido, de medidas para incentivar a la empresa, de mejorar la educación (más calidad, no únicamente cobertura), de atraer la inversión. Brasil nos demostró que es posible, pues en el gobierno del presidente Lula salieron de la pobreza cerca de 40 millones de brasileños.

López Obrador tiene un compromiso ENORME con México, pues en él están fundadas las esperanzas de un pueblo que se cansó de los partidos tradicionales, esos que se han convertido en las “cuevas” de maleantes y de impunidad (pido disculpas a los buenos políticos, pues también los hay); ese pueblo que se cansó de los abusos descarados y los robos al país. Un pueblo que se cansó de las profundas desigualdades entre ricos y pobres, pues recordemos que el 1% de la población de México, cuenta con el 25% de la riqueza.

Para construir el nuevo México, AMLO deberá unir esfuerzos para sumar lo mejor del país. Ya es el presidente, así que TODOS debemos trabajar día con día para ser mejores y para cimentar el México donde soñamos vivir.

Otras opiniones:

a-    Se debe pensar en no cancelar la reforma educativa. Esta fue un paso para aceptar que no estamos bien en educación, quizás mejorarla, pero no cancelarla.

b-    Necesitamos un nuevo aeropuerto. Ojalá se pueda convencer de que para fortalecer el turismo (es nuestro tercer ingreso como país), necesitamos no sólo el aeropuerto, también mayor conectividad entre ciudades.

c-    Es importante ver que, si el mundo está pasando a los vehículos eléctricos, quizás no sea prudente construir refinerías. Mejor aceleremos el paso a las energías limpias.

d-    No se cambia un país quitando dinero a unos para darlo a otros. Se cambia dando mejores oportunidades a todos.

rectoría@ucuauhtemoc.edu.mx