Monthly Archives: August 2020

EL PETRÓLEO YA NO ES EL CAMINO

México soporta su economía en tres cosas principalmente: petróleo, remesas y turismo.

En cuanto al petróleo, debo señalar que estamos viviendo los últimos años del “oro negro”, pues cada día el mercado de compradores de petróleo y sus derivados como la gasolina o el combustóleo, está más reducido.

Debido a la situación que vive el mundo por la pandemia, los países petroleros han aprovechado la baja en el precio del barril para migrar aceleradamente a otros medios de producción de energía, principalmente solar y eólica.

Lastimosamente México ha hecho todo lo contrario, pues está ahuyentando a los inversionistas de energías limpias para enfocarse a la producción de energía en base al carbón, una práctica que el mundo ha estado dejando de lado por la gran contaminación que genera.

Hace unos días la CFE anunció la compra de 2 millones de toneladas de carbón entre julio de este año y diciembre del 2021 para la producción de energía, decisión alineada a la política del presidente de México de invertir 22 mil millones en mejorar 6 refinerías, además de los 42 mil millones de pesos para la construcción de la refinería de Dos Bocas en Tabasco.

Seamos honestos, invertir en el siglo XXI en petróleo o en refinerías de gasolina es un grave error, pues el mundo entero ha entendido que los combustibles no renovables ya deben salir del mercado. La razón es muy clara, y son los costos. Pongamos un ejemplo: Producir 1 megawatt hora de energía eléctrica con carbón

cuesta 1700 pesos, con combustóleo cuesta 2700 pesos, pero con energía solar ese mismo megawatt cuesta 350 pesos, y con energía eólica 370 pesos.

El gobierno de México justifica sus decisiones y sus inversiones en el potencial que tenemos como líderes productores de petrolero, situación entendible 50 años atrás, pero en estos momentos invertir dinero en un mercado que va a la baja y que seguirá cayendo, es un completo absurdo.

Es más drástico de entender, cuando vemos que nuestro país es el 3er lugar mundial en irradiación solar y el 5º en cuanto condiciones para aprovechar la energía eólica. En definitiva, también somos potencia para la producción de energías limpias, por lo que las decisiones del gobierno no tienen ninguna justificación.

El tema del cambio a energías limpias es tan claro que Arabia Saudita, líder histórico de la producción de petróleo lleva varios años migrando su economía a otras fuentes de soporte. Están decididos a producir energías en base al sol y al viento, además de volverse un cetro financiero para el mundo, y un maravilloso destino turístico. También el gobierno del país en manos de Muhammad bin Nayef está apostando por el desarrollo de tecnología e impulso decidido a la innovación.

Frente a las decididas medidas de giro económico de Arabia Saudita, México sólo está apostando a políticas de probado fracaso. Pemex como palanca del desarrollo es un tremendo error. Esa estrategia económica que funcionó en los años 70´s, ya no es pertinente hoy. Nuestras reservas de petróleo en el mar son buenas, pero se necesita una tecnología que no tenemos y que es bastante costosa; pero lo más importante de todo es que el mundo ha decidido cambiar su esquema y el

petróleo ya no está en la lista de prioridades, ni incluso de los derivados de él, como el plástico.

Ojalá el gobierno de México analice verdaderamente sus opciones a fin de no trazar un camino costoso que seguramente nos llevará al lugar equivocado.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx

EL PETRÓLEO YA NO ES EL CAMINO

México soporta su economía en tres cosas principalmente: petróleo, remesas y turismo.

En cuanto al petróleo, debo señalar que estamos viviendo los últimos años del “oro negro”, pues cada día el mercado de compradores de petróleo y sus derivados como la gasolina o el combustóleo, está más reducido.

Debido a la situación que vive el mundo por la pandemia, los países petroleros han aprovechado la baja en el precio del barril para migrar aceleradamente a otros medios de producción de energía, principalmente solar y eólica.

Lastimosamente México ha hecho todo lo contrario, pues está ahuyentando a los inversionistas de energías limpias para enfocarse a la producción de energía en base al carbón, una práctica que el mundo ha estado dejando de lado por la gran contaminación que genera.

Hace unos días la CFE anunció la compra de 2 millones de toneladas de carbón entre julio de este año y diciembre del 2021 para la producción de energía, decisión alineada a la política del presidente de México de invertir 22 mil millones en mejorar 6 refinerías, además de los 42 mil millones de pesos para la construcción de la refinería de Dos Bocas en Tabasco.

Seamos honestos, invertir en el siglo XXI en petróleo o en refinerías de gasolina es un grave error, pues el mundo entero ha entendido que los combustibles no renovables ya deben salir del mercado. La razón es muy clara, y son los costos. Pongamos un ejemplo: Producir 1 megawatt hora de energía eléctrica con carbón

cuesta 1700 pesos, con combustóleo cuesta 2700 pesos, pero con energía solar ese mismo megawatt cuesta 350 pesos, y con energía eólica 370 pesos.

El gobierno de México justifica sus decisiones y sus inversiones en el potencial que tenemos como líderes productores de petrolero, situación entendible 50 años atrás, pero en estos momentos invertir dinero en un mercado que va a la baja y que seguirá cayendo, es un completo absurdo.

Es más drástico de entender, cuando vemos que nuestro país es el 3er lugar mundial en irradiación solar y el 5º en cuanto condiciones para aprovechar la energía eólica. En definitiva, también somos potencia para la producción de energías limpias, por lo que las decisiones del gobierno no tienen ninguna justificación.

El tema del cambio a energías limpias es tan claro que Arabia Saudita, líder histórico de la producción de petróleo lleva varios años migrando su economía a otras fuentes de soporte. Están decididos a producir energías en base al sol y al viento, además de volverse un cetro financiero para el mundo, y un maravilloso destino turístico. También el gobierno del país en manos de Muhammad bin Nayef está apostando por el desarrollo de tecnología e impulso decidido a la innovación.

Frente a las decididas medidas de giro económico de Arabia Saudita, México sólo está apostando a políticas de probado fracaso. Pemex como palanca del desarrollo es un tremendo error. Esa estrategia económica que funcionó en los años 70´s, ya no es pertinente hoy. Nuestras reservas de petróleo en el mar son buenas, pero se necesita una tecnología que no tenemos y que es bastante costosa; pero lo más importante de todo es que el mundo ha decidido cambiar su esquema y el

petróleo ya no está en la lista de prioridades, ni incluso de los derivados de él, como el plástico.

Ojalá el gobierno de México analice verdaderamente sus opciones a fin de no trazar un camino costoso que seguramente nos llevará al lugar equivocado.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx