EL CAMBIO QUE NOS OBLIGA A DECIDIR…

Ya son más de 100 municipios veracruzanos declarados en desastre y la lluvia no cesa de caer. México, nuestro querido México, hoy vive una de sus peores épocas. Desastres continuos en diferentes puntos de la República, delincuencia imparable, corrupción, narcotráfico, pobreza creciente, etc., etc.

La realidad es que atravesamos por una etapa compleja de nuestra existencia que nos obliga a detenernos para analizar lo actual, y planear ante el futuro. No todo lo que hoy vivimos es culpa nuestra. Desde hace varios años las organizaciones ambientalistas del planeta nos han venido alertando de las consecuencias catastróficas debido al calentamiento global. Nuestro planeta tierra, ese gigante azul, hoy está más amenazado que nunca.

En una reciente conferencia dictada en la Universidad Cuauhtémoc por el Presidente de The Climate Project México, fundación del Vicepresidente estadounidense Al Gore, ambientalista y ganador del Premio Nobel de la Paz en el 2007, se nos explicó y alertó sobre lo que hoy vive nuestro planeta y las consecuencias que México tiene y tendrá, en el corto plazo. Por un lado debemos entender que los huracanes (que hoy son mucho más devastadores) han cruzado nuestras tierras siempre, pero hoy, debido al calentamiento global, las evaporaciones de agua son mayores generando huracanes más poderosos, además de que al entrar al Golfo de México están potenciando su poderío debido a que las corrientes marinas impulsan su fuerza por las mayores temperaturas que ahora tiene en agua… en fin, lo que hoy vivimos en nuestro territorio es consecuencia de un daño profundo que le hemos causado a la tierra. Nuestra inconsciencia hoy nos está generando graves consecuencias que seguramente nos limitarán nuestro desarrollo, ya que muchos de los recursos que el país tenía destinados a proyectos de crecimiento, hoy tendrán que ser aplicados para la reconstrucción de las ciudades y al apoyo de las familias que hoy no la están pasando bien.

Ante este panorama, inmediatamente decidimos culpar a las grandes potencias por el abuso de los combustibles, lo que nos ha encaminado a la gran catástrofe que hoy nos asusta. La realidad es que nosotros, una economía mediana en el mundo, hemos hecho poco por apostar por un planeta diferente. Seguimos produciendo energía contaminante; recordemos que el 75% de la energía que México consume, es derivada de hidrocarburos, con sus conocidas consecuencias para la atmósfera. Estudios de instituciones serias han presentado proyectos en México, donde con inversiones medianamente costosas y con un espacio relativamente pequeño en el desierto mexicano, se podrían instalar celdas solares que proveerían de toda la energía que el país necesita día con día. En definitiva, en el tema climático, son muchas las voces que se levantan a favor de nuevas estrategias que nos ayuden a mitigar el daño que para algunos ya es irreversible. Desde mi punto de vista debemos tomar el toro por los cuernos y cada quien aportar desde nuestro hogar en el cambio de hábitos que ayuden en esta transformación. Todos sabemos que reciclando la basura, utilizando mejor los vehículos (tratando de transportar a más de dos personas por vehículo por viaje), utilizando energías alternativas, y cuidando el agua, podríamos alargar la vida del único espacio que tenemos para vivir.

En el idioma chino la palabra CRISIS se escribe con dos signos, uno que significa PELIGRO, y el otro OPORTUNIDAD… hoy es momento de unirnos y trabajar decididamente ante el peligro que nos acecha, pero entendiendo que la grandeza de nuestro bello planeta aún nos da la oportunidad de revertir dos siglos de “supuesto de desarrollo”; un falso desarrollo que olvidó que la única manera de perpetuar en el tiempo, es en una convivencia armónica con quien nos provee el lugar dónde vivir.

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