TRUMP: Una amenaza cada vez más fuerte

El tema Trump debiera estar presente en la agenda de nuestros actuales gobernantes, pues al principio de su campaña lo veíamos como un “payaso” que difícilmente ganaría adeptos en su partido debido a lo irreverente e ilógico de sus ideas y propuestas.

Hoy las cosas son diferentes, en la mente de muchos quedaron las burlas y “memes” a sus comentarios discriminadores para pasar a la preocupación de que este hombre ocupe próximamente la silla principal de la Casa Blanca.

Hace unos días nuestro presidente de México hizo una desatinada comparación del señor Trump con Adolfo Hitler y Benito Mussolini, refiriéndose a los constantes ataques del candidato a los mexicanos, expresó: “Así llegó Mussolini, así llegó Hitler”.

Considero que Donald Trump, como lo expresé hace unos días, debiera compararse en su estrategia con la usada por el fallecido Hugo Chávez en Venezuela, donde utilizando estrategias de ataque logró que los medios de comunicación de la época, lo volvieran casi un mártir.

Trump va por el mismo camino, pues su idea radica en sacar ese profundo odio racista y mal entendido, nacionalista que pensábamos desaparecido en nuestro vecino del norte, más cuando fueron capaces de elegir al primer Presidente negro de su historia.

Andrés Oppenheimer, el laureado periodista argentino que radica en Miami desde hace varios años, expresó en su editorial para el Nuevo Herald: “ … presidente Peña Nieto, su analogía puede ser buena para consumo interno en México, pero trivializa el Holocausto y desperdicia una oportunidad de oro para decirles a los electores estadounidenses que el populismo simplista de Trump podría llevar a otra Gran Depresión como la causada por el presidente Hoover en 1930. Ese comentario hace que muchos seguidores de Trump piensen que todo lo que se dice sobre su candidato es exagerado, y parte de una campaña de difamación”.

Y es que Hoover en su campaña en 1928 propuso elevar las tarifas aduaneras para proteger los productos agrícolas, y ya electo aumentó los aranceles sobre importaciones agrícolas lo que llevó a que otras industrias hicieran lo mismo para proteger sus productos. La reacción del mundo con que Estados Unidos comerciaba, fue la de subir sus tarifas aduaneras para productos que llegaban de Estados Unidos lo que generó una caída del 66% del comercio mundial.

Trump ha dicho que de ser electo incrementará un 35% las tarifas aduaneras para la importación de automóviles fabricados en México… lo que olvida el señor Trump es que el 40 por ciento de las piezas que se usan en el ensamblaje de los automóviles en México son fabricadas en Estados Unidos, así que una medida como ésta, seguramente desencadenará en una guerra comercial que afecte el comercio entre los dos países.

Mi más grande preocupación en cuanto a la posible elección del señor Trump como presidente de Estados Unidos radica en la posibilidad de que una vez electo cierre el envío de dinero hacia México de los compatriotas que viven en Estados Unidos, y recordemos que éste es el segundo ingreso del país; y si el primero, el petróleo, sigue bajando su precio, y el tercer ingreso, el turismo, sigue amenazado por la inseguridad del país, seguramente entraremos en una recesión de consecuencias inimaginables.

Esperemos que la cordura de nuestros vecinos del norte los lleven a decidir su voto por un candidato que continúe el excelente trabajo que hasta hoy ha desarrollado el presidente Obama.

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