CUIDADO, POR QUÉ CON EL DEPORTE NO SE JUEGA.

En días pasados vimos a todo color la muerte de otro profesional del deporte en pleno campo de acción. Antonio Puerta era un futbolista español que muy joven dejo este mundo por supuestos problemas genéticos, encendiendo la alarma de los aficionados que someten sus cuerpos a esfuerzos físicos para los cuáles no están preparados.

En los últimos años la lista de profesionales del deporte fallecidos por este tipo de problemas se ha estado incrementando de manera alarmante, lo que parece extraño, es que quienes se dedican a la medicina deportiva sigan pasivos ante tan preocupantes hechos. Seguimos esperando que esta especialidad de galenos se promueva en el campo del reacondicionamiento físico por medio de revisiones profesionales que detecten oportunamente las fallas físicas y así evitar la muerte de ídolos ante la mirada pasiva de los aficionados.

Este es un tema que sigue estando fuera de las agendas de las comisiones mundiales del deporte, y sólo termina siendo importante cuando un suceso como éste enmarca los  encabezados de los periódicos.

Uno de los aspectos más preocupantes del tema está cuando vemos como cada día los deportistas optan por “sustancias farmacológicas ilegales para la competencia”, que ayudan a mejorar su rendimiento a fin de conseguir el anhelado triunfo. Quizás exista una relación entre este tipo de medicamentos y las muertes “inesperadas” de los deportistas en acción, lo que si resulta preocupante es que ambos temas incrementan cada año, en este camino del “negocio deportivo”.

Otro tema preocupante alrededor del suceso, es el relacionado con el deportista aficionado quien en muchos casos se somete a rigurosos entrenamientos sin la asesoría profesional. Ahora vivimos una época en la que lo que más se automedica la gente es hacer deporte.

Es cierto, nadar, correr, jugar fútbol, tenis, etc., son actividades sanas dentro de un esquema continuo de ejercicio, pero cuando el deporte se convierte en una actividad automedicada, de un día para otro, puede ser fatal y en lugar de convertirse en una solución, pudiera llegar a ser un obstáculo de graves consecuencias para el individuo.

Vivimos en una sociedad donde cada vez la delgadez es el objetivo final. La mercadotecnia nos vende diariamente que para el éxito se necesita ser “delgado, rico y atractivo”…

Si somos de los que compramos esta “nueva idea del mundo” será necesario acercarnos a especialistas Médicos, Nutriólogos, kinesiólogos y Preparadores Físicos para que nos generen la estrategia que requiere nuestro cuerpo en el logro de estos objetivos, ya que de lo contrario podríamos estar acercándonos a situaciones complejas que pudieran llegar a generarnos lesiones muy delicadas o incluso mortales. En conclusión, debemos ser responsables con nuestro cuerpo, por que definitivamente con el deporte no se juega.

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