LA ORIENTACIÓN VOCACIONAL: UN TEMA PENDIENTE

Cada día quienes vivimos el tema de la educación superior nos sometemos a un grave problema de recepción de estudiantes con una deficiente orientación vocacional. Siguen llegando jóvenes a las universidades sin saber lo que quieren, o esperando otro enfoque en la opción elegida.

Este problema genera en nuestros educandos y sus familias, una gran frustración, ya que de por medio está un esfuerzo en tiempo y dinero que no termina por satisfacer al futuro profesional.

En la mayoría de los casos los jóvenes escogen sus profesiones por tradición familiar, sugerencia de amigos, o por el éxito económico de un conocido…

Definitivamente estamos muy lejos de un ordenamiento profesional que informe a nuestros jóvenes de las áreas de oportunidad en base a las necesidades de su entorno, tomando en cuenta las habilidades de cada educando.

Debido a esta situación, las mejores instituciones de educación superior del país han optado por generar un ciclo previo al inicio de una licenciatura al cual han denominado: Curso Propedéutico o Semestre Cero.

Este espacio previo al inicio de una licenciatura busca medir en el estudiante sus habilidades y actitudes para la profesión escogida a fin de disminuir la deserción de las universidades, y por ende la frustración de los jóvenes y sus familias.

En opciones educativas complejas como la Medicina, este tipo de cursos son optativos, pero desde mi punto de vista su impartición debería ser obligada por las autoridades educativas, ya que además de medir lo aspectos expresados anteriormente, ayuda a conocer las características psicológicas de quienes controlarán la salud de nuestra población.

Ya hemos conocido de innumerables casos de médicos que abusan de sus pacientes aumentando los problemas de quien busca una opinión para su salud.

Desde el inicio de la licenciatura en medicina de la Universidad Cuauhtémoc en Aguascalientes se optó por instaurar este tipo de cursos previos a la formación,  a fin de seleccionar a los jóvenes que cumplan con los estándares requeridos para el inicio de tan delicada profesión. Lo que parece extraño es que ninguna otra institución educativa del estado los oferte para ninguna de sus profesiones, cuando a nivel nacional son cada vez más recurridos por las mejores instituciones de educación superior.

Como vemos el tema de la orientación vocacional sigue siendo prioritario para el sistema educativo, ya que no podemos darnos el lujo de que los pocos recursos económicos con los que contamos sean desaprovechados por jóvenes que sin culpabilidad deciden el camino que ellos creen correcto para garantizar su futuro. Por lo pronto las Universidades tenemos la obligación de tomar el problema y contribuir para su solución por lo menos de manera parcial, mientras esperamos que todos juntos decidamos el país que queremos para que ordenadamente capacitemos a nuestros jóvenes en este camino.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>