YA TENEMOS LA PRIMERA MIGRACIÓN HUMANA DEBIDO AL CAMBIO CLIMÁTICO 

Siempre he comentado a mis alumnos en diferentes foros que la generación, la que hoy dirige y ha dirigido este planeta, se equivocó en tres cosas fundamentalmente. Primero en los valores. Hoy somos capaces de “pisotear” al otro con tal de lograr nuestros objetivos. Segundo, la repartición de la riqueza, pues los 85 hombres más ricos del mundo tienen lo mismo que 3.500 millones de personas. En tercer lugar, lo ambiental, y es justo aquí donde me quiero detener.

En el planeta estamos talando 10 millones de hectáreas de bosques cada año de las cuales 6 millones se vuelven desierto. En América Latina acabamos con 20 hectáreas de bosques cada minuto; casi todas en el amazonas, el pulmón del mundo. Hoy se sabe que el hielo polar se derrite a un 9% por década, y que el grosor del hielo ártico ha disminuido un 40% desde 1960. Increíble.

Si bien la Unión Europea ha estado adoptando medidas drásticas para en el mediano plazo migrar a energías limpias, muchos países como Estados Unidos, Rusia, China e India que son de los que más contaminan, siguen sin comprometerse de manera seria con la transformación de sus economías para soportarlas en energías renovables.

El cambio climático que conlleva a la destrucción del planeta como lo conocemos, es una realidad. Los efectos aterradores de esta transformación ya la viven los habitantes de la comunidad esquimal Iñupiaq, Shishmaref, una isla situada al norte del estrecho de Bering donde se separa Estados Unidos de Rusia; quienes ya han perdido un kilómetro de costa en los últimos 50 años. El cambio climático ha subido la temperatura de Alaska en 3 grados centígrados en medio siglo, derritiendo la barrera natural de hielo que protegía a la comunidad de tormentas y otras inclemencias de la naturaleza. Hoy están completamente expuestos por lo que han decidido migrar a otros lugares. Un informe de la Administración de Estados Unidos presenta un panorama desolador para 180 pueblos de la costa de Alaska los cuales están seriamente afectados por la erosión, donde 24 deberán obligatoriamente ser reubicados en otras tierras debido a que no existe tecnología capaz de proteger a los habitantes, convirtiéndose en quizás la primera migración humana de la historia reciente, debido al cambio climático.

El gobierno estadounidense prevé que para el 2100 casi 15 millones de personas sufrirán los estragos del incremento del nivel del mar debido a que para este año el nivel del mar habrá subido casi 2 metros de altura respecto a su estado actual.

La transformación del planeta es una realidad latente, misma que muchas potencias no han querido aceptar. Necesitamos migrar a nuevas energías, a la producción individual de energía y alimentos, y esto solo lo lograremos si iniciamos con una educación inmediata de nuestros estudiantes para alertarles, presentándoles la cruda realidad a fin de que crezcan con la idea de desarrollar los elementos que requerimos para que la población se comporte de una manera más equilibrada con la naturaleza.

Por más de 2 siglos el hombre ha querido controlar la naturaleza a su antojo, talando, destruyendo y explotando los recursos sin control y sin medir las consecuencias. Hoy es momento de cambiar, y el único camino es el de educar para en el largo plazo aspirar a mantener una vida similar a la que hoy gozamos. Ojalá no sea tarde. Esperemos que nuestros gobernantes entiendan que este planeta es el único que tenemos y lo debemos preservar, pues que caso tiene, por ejemplo, buscar agua en otros planetas si aún podemos cuidar la que tenemos.

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