IRRACIONALIDAD ACEPTADA, LA SALIDA DE TRUMP

Definitivamente estamos en un planeta que decidió vivir una irracionalidad aceptada. Cada año talamos más 10 millones de hectáreas de bosques; en América Latina destruimos 20 hectáreas de bosques cada minuto. Anualmente estamos enviando 6 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera, lo que ocasiona gravísimos problemas de salud que están llevando a la muerte a cerca de 2 millones de personas cada año.

Según datos de investigadores norteamericanos, el hielo polar se derrite a un 9 por ciento por década y el grosor del hielo ártico ha perdido un 40 por ciento desde los años 60´s. El año pasado ya tuvimos la primera migración de una comunidad en Alaska debido a inundaciones por el cambio climático.

Como podemos observar, nuestro planeta azul se sostiene con “dos hilitos”, por lo que el convencimiento de nuestros gobernantes en el tema, es fundamental para alargar su vida.

Desde esta perspectiva, duele demasiado que el presidente del segundo país más contaminante del mundo, Estados Unidos, abandonara el Acuerdo de París el cual se refiere a un compromiso dentro del marco de la ONU, sobre el cambio climático que establece medidas para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Donald Trump decidió abandonar el acuerdo debido a sus compromisos de campaña de desarrollar y potenciar la economía de Estados Unidos al costo que fuese. Como diría el periodista David Santos Gómez: “Donald Trump lo escenifica todo. Lo culmina todo. Parado en la rosaleda de la Casa Blanca para acabar con la participación de Estados Unidos en el acuerdo medioambiental de París, mientras miente descaradamente para justificar sus irresponsabilidades. Su libreto no supera un detector de mentiras, pero qué más le da a él o los que lo aplauden, si con el poder en sus manos la verdad es apenas una masa que se estira a conveniencia”.

La realidad es que a nuestro planeta lo hemos venido destruyendo poco a poco, y lo podemos resumir en tres aspectos principalmente: La destrucción del medio ambiente, la pérdida decidida de valores y la lamentable distribución de la riqueza (los 85 hombres más ricos del planeta tienen lo mismo que 3.500 millones de personas).

La esperanza en la tierra surge cuando encontramos líderes como el presidente de Francia Emmanuel Macron quien está convencido del grave problema que enfrenta nuestro planeta y la sociedad en sí.

En su discurso posterior a la salida de Estados Unidos del Acuerdo, el presidente invitó a todos los científicos, ingenieros y empresarios preocupados por el medio ambiente, además de ciudadanos decepcionados por las decisiones del presidente Trump, a irse a trabajar de la mano del gobierno francés para encontrar soluciones tangibles que nos ayuden a mitigar el cambio climático. Aseguró de manera esperanzadora, que Francia no bajará la guardia y trabajará cada día por hacer al planeta grande de nuevo (make the planetgreat again).

Excelente noticia para un mundo que tristemente se sigue moviendo únicamente por intereses económicos, olvidando que existiremos únicamente mientras tengamos donde vivir.

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