LA AUTOPISTA A LA POBREZA…

En la actualidad el conocimiento es un capital que cada día es más valorado por las potencias mundiales. Y es que con las fluctuaciones económicas el dinero cada vez es más efímero, y en algunos casos simplemente representado por un “plástico” del banco considerado seguro.

Con gran preocupación vemos como la concentración del dinero a nivel mundial se centra en unos cuantos personajes que “golosamente” acaparan gran porcentaje de los recursos, dejando a las grandes masas con lo mínimo para su subsistencia, o en muchos y preocupantes casos, sin ni siquiera eso.

Definitivamente ese capital intelectual toma gran valor en la medida en que el conocimiento aporta de manera importante al desarrollo y crecimiento de las empresas de quienes acaparan los grandes recursos.

Este esquema ha sido entendido claramente por las potencias mundiales, llevándolos a generar una gran inversión en materia educativa, a fin de que sus estudiantes adquieran las herramientas que se requieren para el gran enfrentamiento económico mundial.

México por su parte sigue perdiendo la batalla, hoy seguimos con una tasa de analfabetismo de casi un 9%, cuando países que consideramos menos desarrollados como Argentina, Chile, Uruguay, y Costa Rica, están por debajo de un 5%.

En la educación superior también estamos en deuda, de los casi 15 millones de niños que ingresan en promedio a la primaria, menos del 2% logran terminar una licenciatura, lo que definitivamente nos lleva a pensar que la educación para nuestro país sigue siendo un tema sin importancia en la agenda de nuestros gobernantes.

Una muestra de esta situación se presenta con el nuevo impuesto aplicado por nuestros legisladores federales a las instituciones educativas, en un principio denominado CETU (Contribución Empresarial a Tasa Única), y luego aprobado como IETU (Impuesto Empresarial a Tasa Única), el cual afecta enormemente al desarrollo e inversión de las instituciones educativas en nuestro país.

Si en la actualidad es prácticamente nulo el apoyo del gobierno a las instituciones educativas privadas (situación considerada aberrante por la gran mayoría de los países desarrollados, e incluso por algunos subdesarrollados) ahora nuestros legisladores han decidido aprovecharse de los recursos de la educación para subsanar otras “supuestas necesidades” con que cuenta nuestro país.

No nos hagamos tontos, a través de la historia ha quedado completamente demostrado que la única manera de desarrollar a un país es por medio de la capacitación de su gente y para esto hay que invertir decididamente en fortalecer los procesos educativos y por ende a las instituciones que imparten educación… así que a los señores legisladores les podemos decir que con decisiones como estas, el camino a la pobreza es la autopista de la ignorancia.

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