S.O.S. PADRES DE FAMILIA

Desde hace varios años he estado impartiendo conferencias a los Padres de Familia sobre la realidad que vive nuestro México, y sobre los problemas que aquejan a los Jóvenes. Drogas, desórdenes alimenticios, violencia, alcoholismo, irreverencia, y el seguimiento de “patrones equivocados” exigidos por los medios de comunicación, son aspectos que se encuentran cercanos al crecimiento de nuestros hijos.

En esta tarea de alertar a los Padres de Familia sobre los “peligros” que viven sus retoños, he conocido a las famosas “mamá gallina” que pretenden defender a sus hijos del mundo real con una sobreprotección abrumadora y dañina; también he visto a los padres “todo poderosos” que aseguran que sus hijos nunca han probado bebidas embriagantes, ni mucho menos drogas, y que sus herederos están “blindados” contra cualquier tipo de problema del común de los adolescentes… también pude conocer a los “padres derrumbados”, quienes definitivamente rompen en llanto ya que después de muchas acciones no han podido controlar los desórdenes de sus muchachos; en fin, cada uno de nosotros tomamos las decisiones que creemos convenientes para su formación; lo que sí me ha llenado de preocupación con el pasar de los años, es que en los foros a los que asisto para mis pláticas, que son los espacios que me ofrecen los colegios durante sus juntas de padres de familia, son cada vez menos los padres que asisten. Hace una década generalmente asistían papá y mamá quienes buscaban conocer el estatus académico y disciplinar de su hijo. Hace quizás 5 años, ya eran muy pocas las parejas que asistían juntas a estas reuniones, y ahora, cuando las cosas se han tornado mucho más complejas en cuanto al consumo de drogas y alcohol, son muy pocos los que asisten a estos espacios donde los colegios apoyan, capacitan y guían a los padres en el manejo de las complejas situaciones que hoy aquejan a los muchachos.

Debido a la situación económica que vive México, es común que padre y madre deban trabajar para mancomunadamente asumir los gastos del hogar, pero debido a estos compromisos hemos dejado el total de la formación y guía de nuestros hijos en manos de los colegios, quienes definitivamente no pueden forjar el total de los “cimientos” que el joven necesita para asumir el camino correcto.

La educación es un proceso tripartita de actores; por un lado está el joven con su esfuerzo diario, por otro, el colegio con su instrucción académica, pero el tercero, y desde mi punto de vista el más importante, la familia, quien debe ser la gestora de la esencia que ayudará a los jóvenes a contar con las herramientas de valores y actitudes que le ayuden a una correcta TOMA DE DECISONES que encaminen su vida por un adecuado camino.

Hoy nuestros hijos viven un momento complejo donde diariamente estás expuestos a gravísimos problemas que los podrían llevar a dolorosos caminos de destrucción familiar y personal, y el peor error que los padres podemos cometer, es creer que los colegios (sin importar su calidad) serán la única herramienta que conduzca su formación.

Hoy los papás debemos estar un paso adelante de ellos. Debemos conocer físicamente las drogas para detectarlas en nuestra casa, pero no únicamente conocerlas, sino saber qué hacer si las encontramos en sus espacios. Hoy los papás tenemos la obligación de capacitarnos para detectar si nuestros hijos han consumido drogas o presentan síntomas de sufrir un desorden alimenticio. Hoy definitivamente nuestra tarea es educarnos para entender y conocer con detenimiento los “males” que ellos afrontan en su diario acontecer, para desde allí poderlos guiar y ayudar, buscando eliminar el problema.

Ya basta de decir que no tenemos tiempo o que nuestras ocupaciones son muchas por el sustento del hogar; en juego se encuentra el futuro de esos niños que si los llevamos por el buen camino serán los únicos capaces de transformar este mundo complejo que los “adultos” hemos construido en el último siglo.

Leave a Reply