AGUA… scalientes. ¿Mucha o poca agua?

Según la página oficial del municipio de Aguascalientes, el nombre de nuestro estado y ciudad se debe “a la abundancia de aguas termales existentes en la zona”.

De aguas termales, hoy ya tenemos pocas; hace 30 años existían una buena cantidad de ojos de agua, hace 15 años excavábamos pozos a 70 metros, y hoy perforamos pozos de hasta 600 metros de profundidad.

Si preguntamos a cualquier ciudadano de nuestro estado sobre cuál sería nuestra principal amenaza en el largo plazo, nadie duda en responder: el agua.

Que cosa tan rara, nuestro nombre hoy no hace referencia a la abundancia del vital líquido, aunque con cada aguacero fuerte en el periodo de lluvias, nos inundemos.

Es cierto que ya no somos un estado agrícola, ahora nos dedicamos a armar carros de muy buena calidad, y quizás por eso, el agua pasó a no ser una prioridad.

El tema es complejo, y sin lugar a dudas debiéramos convertirlo en una prioridad; pues al sacar el agua a tal profundidad (en casos hasta más de 600 metros), ésta sale con varios metales (arsénico y plomo, entre otros) que destruyen nuestra salud; inclusive muchos especialistas se han aventurado a relacionar los problemas de daño de riñón en el estado, con el consumo del agua con estos minerales.

Pero en este periodo de mitad de año vivimos otra realidad, un exceso de lluvias que nos han generado estragos en varios puntos de la ciudad. Tenemos daños en edificios, en calles, en puentes, en arroyos… y es que no estamos preparados para recibir la gran cantidad de agua que nos llega en ciertos periodos.

¿Por qué pasa esto?

Primero que todo nuestra planificación urbana no contempló lluvias tan fuertes y con tanto volumen. No tenemos drenajes suficientes, seguimos construyendo calles sin alcantarillas, ponemos pavimentos de baja resistencia y usamos sistemas de impermeabilización de mala calidad que no aguantan más que dos o tres aguaceros.

Seguimos desperdiciando la posibilidad de captar el agua que nos llueve, porque casi toda va al río San Pedro y de éste, a Jalisco, quien si la aprovecha bien.

Aguascalientes necesita replantearse en el plazo inmediato su relación con el agua, pues necesitamos captar el agua lluvia por medio de canales, arroyos y colectores para llevarla a una gran presa que nos permita tratar el agua, para luego enviarla al consumo de la ciudadanía.

Miles y miles de litros de agua hoy caen y se nos van de las manos luego de dejar estragos, que como he comentado, se están dando por la mala planificación que tenemos para la captación y manejo del vital líquido.

Es inverosímil que un estado siga dependiendo de sus pozos 10 meses al año, cuando cada vez tenemos periodos más amplios y fuertes de lluvias, el tema es que muchas veces estas obras complejas no se llevan a cabo pues no son muy “vendedoras” para las autoridades.

Sin ser especialista, creo que el cambio climático nos llevará a transformaciones importantes en todas las regiones del mundo, y quizás veamos que nuestro estado recibirá mucha más agua en las próximas décadas, y dentro de un panorama ideal como este, el agua no sería el problema, pero sí el manejo de esta, pues si con 4 días de lluvias constantes la ciudad se nos “desarma”, no me imagino que pasaría con periodos largos de lluvias como hoy ocurre en ciertas zonas del planeta.

Ojalá que nuestras autoridades vean en el agua el tema prioritario que significa para en el largo plazo seguir gozando del estado donde todos adoramos vivir.

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