INSEGURIDAD: Aportemos para ponerle un fin inmediato.

Este fin de semana tuve la oportunidad de salir a cenar con unos amigos, y mientras la plática se desarrollaba logramos escuchar varias sirenas que se confundían con la música del lugar. Azuzados por la curiosidad decidimos salir al frente del lugar para tratar de entender de lo que se trataba, y varias de las personas que pasaban por el lugar comentaban: “Levantaron a alguien…”. Hoy después de algunos días sigo sin saber si este comentario fue cierto, pero lo que si debo comentar, es que este tipo de situaciones nos llenan de preocupación e incertidumbre.

Enseguida regresamos a nuestros lugares e inmediatamente la plática cambió de intrascendentales comentarios decembrinos, a historias sobre la inseguridad que hemos estado experimentando.

Por un lado una de las amigas presentes comentó como fue víctima del robo en un café de la ciudad cuando se encontraba con unas amigas y sin darse cuenta le robaron su cartera, de la cual sustrajeron sus tarjetas de crédito con las que los usurpadores hicieron fuertes compras en varias tiendas.

Luego, otro de los amigos comentó como fue víctima de un maleante que entró a su casa a altas horas de la noche robándole el estéreo de su vehículo sin que la alarma se llegara a activar.

Pero el caso que me sorprendió más, fue el que comentó otra de las amigas, quien explicaba como su sobrino fue interceptado por dos personas en el semáforo de un crucero importante de la ciudad, donde estos personajes se subieron a su coche y lo llevaron a las afueras de la ciudad, despojándolo de su vehículo y sus pertenencias, además de dejarle una herida en su cuello realizada con un arma blanca. Lo más interesante de la historia fue que este joven acudió a instaurar la denuncia a las autoridades por el hecho, y una vez en este lugar le comentaron que ya eran 6 casos iguales perpetrados por esta par de “hampones” en el mismo lugar…

Definitivamente ya nuestra ciudad no es la misma de hace algunos años. Hoy nos hemos tenido que enfrentar un incremento notable en la inseguridad circundante. Si bien las autoridades están trabajando en revertir estas situaciones, son muchos los esfuerzos que aún quedan por hacer para tratar de frenar esta ola de delincuencia que poco a poco se está convirtiendo en costumbre de las conversaciones familiares.

Para enfrentar este grave problema debemos generar un esquema de trabajo conjunto entre las autoridades y nosotros mismos. Por un lado debemos ser participativos en el apoyo con la denuncia de las irregularidades o sospechas que tengamos, ya que tenemos que acostumbrarnos a ser mas sensibles a la duda y no tan confiados como acostumbrábamos, ya que de nuestra pasividad los maleantes hacen broma, y de nuestro miedo la delincuencia se aprovecha. Toda esta labor deberá acompañarse de una vigilancia más activa y eficiente por parte de nuestras autoridades quienes deberán desde ya trabajar arduamente en la capacitación de su personal para que la efectividad en la solución de estos incidentes sea mayor, evitando que esta pequeño tumor se convierta en una metástasis en la cual las consecuencias las terminaríamos pagando todos por igual.

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