EDUCANDO INNOVADORES

Según Rick Miller, “la innovación puede definirse como el proceso de tener ideas y pensamientos originales que tienen valor para, posteriormente, implementarlas de forma que sean aceptadas y utilizadas por gran número de personas”.

Hace unos días presentaba en este espacio mi definición de lo que el sistema educativo mexicano debería buscar: Debemos formar jóvenes creativos que generen innovación aplicada a problemas cotidianos, generando riqueza.

Ya nos deberíamos olvidar de la memorización como casi único objetivo del sistema educativo mexicano, pues este enfoque en el conocimiento nos ha estado alejando cada vez más del mundo desarrollado, que entendió que los sistemas educativos se deben centrar en la persona, para que una vez fortalecida, el conocimiento sea una consecuencia.

Para muchos investigadores educativos y de temas económicos, el conocimiento traducido a innovaciones, es el nuevo petróleo del siglo XXI. Estados Unidos es el país que más patentes desarrolla al año, en promedio 159.000, y, aun así, hay una preocupación creciente de los investigadores, que sienten que Estados Unidos ha perdido hegemonía en el mundo en cuanto a la generación de conocimiento. Esta preocupación no es infundada, pues la tasa de desempleo y de subempleo suman el 15% de la población activa, y más del 37% de las familias jóvenes (por debajo de los 30 años), viven en la pobreza (el nivel más alto de la historia), según Tony Wagner en su libro: Creando Innovadores.

Muchos países asiáticos han visto que la innovación y el emprendimiento son habilidades que deben desarrollar en sus educandos, por lo que desde hace algunos años todas las universidades de China, por ejemplo, llevan a cabo programas de fomento para emprendedores e innovadores.

Para Tony Wagner investigador estadounidense, estas son las habilidades que el sistema educativo debe desarrollar para formar jóvenes innovadores:

-       Desarrollar pensamiento crítico y resolución de problemas.

-       Fomentar la colaboración a través de las redes y liderazgo por influencia.

-       Desarrollar la agilidad y adaptabilidad

-       Instruir en la iniciativa y el espíritu emprendedor.

-       Facilitar el acceso y análisis de la información.

-       Desarrollar la comunicación oral y escrita efectiva.

-       Despertar la curiosidad e imaginación.

-       Fomentar la perseverancia.

-       Fomentar el deseo de experimentar.

-       Enseñar a asumir riesgos.

-       Desarrollar la resiliencia.

-       Instruir el pensamiento desde el diseño (Desing Thinking).

Según Jeffrey Dyer, Hal Gregersen y Clayton Christensen en un artículo de la Harvard Bussiness Review titulado El ADN del Innovador, logran definir las 5 habilidades que separan a los individuos innovadores de los no innovadores, y estas son: Asociarse, cuestionarse, observar, experimentar y hacer contactos por el mundo.

Como vemos el mundo desarrollado está muy preocupado por generar riqueza con el conocimiento, pues como lo vimos, este será el mayor valor agregado que un país tenga, en este inicio del siglo XXI.

En México estamos muy atrasados en este concepto, pues aún seguimos educando las mentes escolares como simples receptorios de información la cual pocas veces se aplica hacia la innovación.

Ojalá que el nuevo gobierno entienda el gran reto que tenemos de educar a una nueva generación que logre competir con el mundo moderno.

rectoria@ucuuahtemoc.edu.mx