EL MÉXICO QUE SOÑAMOS

Una sociedad que pierde la capacidad de sentir el dolor del otro está perdida.

 

Hace unos días nos enteramos que Britany, la niña de 9 años que fue alcanzada por una bala perdida en un intento de asalto en la ciudad de México, no volverá a caminar debido a la gravedad de las lesiones pues la bala seccionó la médula a nivel T- 4, torácica 4, lo que la lleva a parálisis de miembros inferiores de forma permanente… sin palabras.

Cada día vemos más y más víctimas en nuestro México producto de una guerra que aún no entendemos, y de una delincuencia que ya no es controlable por las autoridades de prácticamente ningún lugar de la república mexicana.

Siempre que me reúno con mis alumnos les comento que para cambiar a México no únicamente se necesita dinero, necesitamos sensibilizarnos ante el dolor de los demás. No puede pasarme desapercibida la señora indígena que pide limosna en el semáforo, o el señor que limpia los vidrios… o el inmigrante indocumentado que viene de paso de Centroamérica. Cada momento es una oportunidad para sumar hacia la construcción de un México diferente. No invito en estas líneas a dar dinero a quien lo pide en las calles (pues darlo o no, es una decisión personal), mi invitación es mucho más simple, bajar el vidrio del coche, saludar y hacer sentir a estas personas que son parte de este mundo complejo en que nos ha tocado vivir.

México mágico, enorme, rico, hermoso, tiene una profunda desigualdad entre ricos y pobres, y quizás este allí la razón principal al problema que tenemos (1% de la población tiene el 25% de la riqueza).

¿Se vale tener dinero? Me decía un estudiante recientemente, y mi respuesta fue: Por supuesto que se vale tener dinero, pero no te puedes olvidar de los millones de pobres que tenemos en nuestro país (70 millones con algún grado de pobreza según OCDE), y que seguro estarán batallando, incluso, para comer.

Desde mi muy particular punto de vista estas serían las acciones que yo desarrollaría en México para buscar resolver estos delicados problemas que tenemos:

1-    Mejorar el sistema educativo, pero centrándolo en la persona. Mi fórmula es: Debemos formar jóvenes creativos que generen innovación aplicada a problemas cotidianos, generando riqueza.

2-    Desarrollar habilidades emprendedoras en los estudiantes desde la temprana edad: Espíritu Emprendedor y Pensamiento Empresarial.

3-    Atacar la corrupción de manera frontal y en ambos sentidos, al que recibe y al que da. Un ejemplo, el peculado debe ser YA un delito grave, sin fianza.

4-    Incentivar la inversión nacional y extranjera con exenciones de impuestos a quien cree cierto número de puestos de trabajo con salarios dignos.

5-    Ampliar la inversión en ciencia y tecnología (actualmente es el 0,47% del PIB) hasta el 3 o 4% del PIB. En el entendido de que el “nuevo petróleo” del mundo moderno es el conocimiento.

Quizás existan otros más y mejores caminos para reducir la pobreza y acabar con la delincuencia en México, pero debemos comenzar a trabajar ya en una estrategia que nos lleve a construir el México donde todos queremos vivir.

rectoria@ucuauhtemoce.edu.mx