TOLERANCIA CERO.

Como hemos visto la seguridad de nuestra ciudad ya es un tema prioritario de nuestra agenda, y la de nuestros gobernantes.

La seguridad personal es la primera etapa que debemos establecer en el camino para recuperar nuestra ciudad. Este tipo de seguridad incluye y obliga un gran compromiso con el cumplimiento y aceptación de las normas cívicas y de control, que establecen las autoridades…

Tolerancia cero, es ya un pensamiento de los actuales y futuros gobernantes de nuestra ciudad. El respeto por las normas viales… el uso del cinturón de seguridad del conductor y los acompañantes, la no utilización de los teléfonos celulares al conducir, el respeto por las líneas amarillas de los cruces, los semáforos, y en general, todas las señales de tránsito. El compromiso de no conducir después de haber ingerido bebidas alcohólicas, entre otras, serán las obligaciones que tendremos como ciudadanos comprometidos y participativos, del orden que esperamos de nuestra ciudad.

Medidas como el uso de los alcoholímetros, la sanción irrefutable a policías corruptos, el establecimiento de retenes de revisión urbanos, la implementación de sanciones económicas más estrictas, entre otras, serán las acciones que se llevarán a cabo en nuestra ciudad, y a las cuáles tendremos que apoyar en la medida en la que entendamos que el único camino para la seguridad en Aguascalientes es el establecimiento de acciones conjuntas que cierren los espacios de acción de quien infringe las normas, al nivel que sea.

Comentaba informalmente un político ganador amigo: ¿Cómo es que pasando la frontera a los Estados Unidos nos volvemos más ordenados y cumplidores de los señalamientos viales?… definitivamente no es sólo cuestión de educación.

Es claro, necesitamos ser más comprometidos con el cumplimiento de  nuestras normas para que podamos exigir a nuestras autoridades su accionar en beneficio de la ciudad en la que deseamos vivir.

El tema de la seguridad parte de la premisa básica del cumplimiento de la ley sin importar su nivel. Cada uno somos responsables de cumplirla desde nuestro diario acontecer. No podemos exigir respeto a nuestra vida, si transgredimos a los peatones en el crucero de la esquina. No podemos pedir que detengan a los delincuentes, si nosotros no somos capaces de evitar que nuestros hijos manejen ebrios…

En el cumplimiento efectivo de las normas está el camino para recuperar la seguridad que tanto anhelamos. Por lo tanto, iniciemos nuestro propio cumplimiento que nos permita exigirle a las autoridades su parte en la solución de este penoso problema, por que de lo que si estoy convencido, es que si desde ya no iniciamos con nuestra transformación hacia el respeto de las normas que nos rigen, la “tolerancia cero” nos causará graves dolores de cabeza.

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