LA NUEVA FERIA…

Ya llevamos avanzada gran parte de la versión 180 de nuestra feria de San Marcos y definitivamente debemos reconocer el gran cambio que ha tenido nuestra fiesta aguascalentense…

Este año vemos una feria madura, con mayores y mejores espectáculos, variada, “globalizada”, pero lo más importante, una feria que comienza a reconocerse no sólo por el alcohol que se consume, sino por la calidad de sus eventos.

Si bien la feria es un espacio propicio para los excesos, cada quien decide que tamaño y giro le da a su “hilacha”, por que además de los bares y “antros”, también existen eventos de primer mundo que nunca habíamos tenido la oportunidad de apreciar.

La feria logró mayores espacios para la familia, para la convivencia, para disfrutar de las tardes, y no únicamente de las noches.

Si bien existen problemas de abuso de alcohol, accidentes, robos, riñas, entre otros, también debemos señalar que esta feria está teniendo un mayor compromiso de las autoridades. Vemos más vigilancia, incluyendo la aérea, mejores operativos, más puestos de control… en fin, hoy tenemos una feria que nos hace sentir mejor.

En diferentes ocasiones los medios de comunicación se centran en los disturbios y problemas que se generan por los abusos del festejo, y es que también es cierto que este año tenemos muchos más visitantes que de costumbre gracias a la excelente promoción que se hizo a nivel no sólo nacional, sino también internacional; situación que hace más compleja la vigilancia y el control en los espacios feriales. Pero definitivamente debemos aceptar que este año se ha hecho un mayor esfuerzo de las autoridades por conservar el orden, sin embargo los problemas  se presentan por que mientras mayor sea la feria, más variedad de personajes albergaremos.

Que nuestra feria sea un evento de conocimiento mundial, es un gran acierto de nuestros gobernantes, ya que hoy podemos presumirle al mundo un festejo que ya está a la altura de los mayores eventos mundiales. Por que hoy tenemos una feria con mejor infraestructura, con mayor orden, y un amplio equipamiento. Una feria no sólo de abusos, problemas y conflictos, sino una feria incluyente, que invita a los diferentes niveles socioeconómicos a la convivencia familiar.

La fiesta, esa que se asocia a todos los problemas (drogas, alcohol, abusos), seguirá aquí y allá. No podemos seguir culpando a otros del control que nosotros no tenemos con nuestra familia y con nosotros mismos. Por que definitivamente el orden y el control dependen de nuestro libre albedrío, y nuestra capacidad de guiar a quienes dependen de nosotros, así que no sigamos echándole la culpa de nuestras incapacidades a las autoridades de nuestro Estado, por que a pesar de los problemas que hoy tengamos por nuestra feria, este año podemos decir que nuestro festejo dio un gran paso para convertirse no únicamente en la cantina de México, sino también en una fiesta familiar.

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