LOS DOLORES DE LA GLOBALIDAD…

Cada día nos enfrentamos a un mundo más globalizado. El círculo de la información se amplía en todo momento, lo que nos permite conocer los acontecimientos en las diferentes latitudes del planeta.

Información política, religiosa, económica, social, en fin, la información nos llega por diferentes medios entre los que sobresalen el internet y la televisión.

Lo que realmente se torna preocupante, es que casi toda la información, en muchos casos sin control, está disponible para los niños de nuestra sociedad con una facilidad que termina por sorprendernos, cuando para muchas generaciones que son padres de los actuales adolescentes, el manejo del computador por ejemplo, y el uso de la red, son “analfabetismos aceptados”, que no todos deciden abolir.

Por estos dos principales medios, la televisión y el internet, diariamente nuestros jóvenes reciben información que destruye los valores que como padres quisiéramos inculcar a nuestros hijos. Por un lado, y cada vez más aceptado, se nos vende que para ser exitoso en la vida, tenemos que ser guapos, delgados y por supuesto ricos, y quienes no cumplen con esta trilogía, pues simplemente “son de otro planeta”. ¿Qué tal?

Por otro lado, la violencia es un tema recurrente en la cantidad de programas de televisión que vemos cada día. Terrorismo, masacres, asaltos, vandalismo, etc., etc., son los programas que tenemos que aceptar diariamente en los canales televisivos.

Para completar el escenario, la nueva “revolución sexual” es presentada sin ningún control de edades, a los televidentes y cibernautas; ya es común observar las tradicionales novelas mexicanas, donde desde las 4 de la tarde vemos como sin ningún pudor las más famosas actrices se despojan de sus ropajes…

Otro tema recurrido y tristemente aceptado en estos medios, es el uso de la droga. Es común ver parejas, adolescentes, e incluso niños que se drogan y utilizan estas substancias como medio de escape a los problemas cotidianos.

Luego de este panorama cabrá preguntarnos, ¿qué ha pasado con nuestra ciudad?, ¿por qué ha cambiado tanto?

El problema es complejo, pero no hay que ser sabio o adivino para saber que nuestros jóvenes están diariamente siendo bombardeados por una información que en gran porcentaje los aleja de esos valores que consideramos idóneos para la construcción de un buen ser humano.

¿Qué hacer? Por lo pronto nos queda el gran trabajo de la supervisión. Si soy de esos padres anticuados que el “computador me asusta”, pues el camino, es aprender y borrar ese “analfabetismo de nuestra modernidad”.

Supervisón. Esa es la recomendación de los expertos. Debemos conocer el acceso que tienen nuestros hijos al internet, debemos controlar el tiempo y la calidad de televisión que absorben nuestros muchachos, por que de lo que si estoy seguro, es que de este “descontrol informativo” quienes van a salir más beneficiados, son esos personajes que todos quisiéramos que no existieran hoy en nuestra entidad.

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