EN LA BÚSQUEDA DE UN CAMINO

Diariamente nos encontramos con un mundo más complejo y agresivo que nos orilla a estados de depresión y preocupación por la incertidumbre de nuestro día a día. Pérdida de valores, odio, envidia, maldad, violencia, entre muchos otros, son aspectos que afianzan su arraigo en nuestra afligida humanidad.

Quizás por miedo o desesperación, en muchos casos entramos en procesos de aislamiento social creyendo que este esquema nos alejará de las tribulaciones exteriores, optando por alejar a nuestros hijos de la realidad en que viven, y a nosotros mismos, de la necesaria socialización, a la cual nos debemos.

En una plática entre amigos, comentamos del interesante libro del Doctor Miguel Ruiz denominado Los Cuatro Acuerdos, en el que el autor expone una interesante manera de enfrentarnos a nosotros mismos, a nuestra formación y a nuestro entorno, con 4 maneras de actuar, las cuáles nos ayudarán a vivir nuestra realidad de una forma diferente, encontrando lo que él denomina: El cielo en la tierra.

Analizando el texto del Doctor Ruiz, definitivamente debemos comprender que dentro del proceso de socialización que requerimos para vivir, cada quien debe ser responsable de sus acciones, las cuales en conjunto serán el resultado de lo que tengamos como comunidad, o sociedad en general.

En el libro Los Cuatro Acuerdos, el Doctor Ruiz propone su primer acuerdo: Sé impecable con tus palabras. Y es que de nuestra boca saldrá siempre lo que somos, la expresión máxima de nuestras ideas, nuestra creación. Con ella construiremos comunidad, o destruiremos al que nos rodea. El don de la palabra es el máximo poder que tenemos para expresar nuestro yo, como aportación en la construcción o destrucción del entorno en que vivimos.

En segundo lugar, el autor dice: No te tomes nada personalmente. En el entorno en que vivimos la maldad nos rodea tratando de que seamos sus víctimas. Chismes, descréditos, improperios y muchos más, son las acciones a las que estamos vulnerables, por lo que dependerá de nuestra seguridad el no tomarnos nada personal evitando que suframos. Tomarse todo personal, es aceptar la basura emocional del otro, convirtiéndola en propia.

El tercer acuerdo propuesto por el Doctor es: No hagas suposiciones. Las palabras, supuse, pensé, creí, no deberían ser parte de nuestro léxico común. Suponer únicamente nos hace inseguros y nos lleva a crear ideas de lo que quisiéramos que fuera, y no siempre, a la realidad misma. Nuestras suposiciones nos obligan a distorsionar la realidad entendiendo mal las cosas, lo que nos produce dolores de cabeza innecesarios. “Sólo vemos lo que queremos ver y oímos lo que queremos oír. No percibimos las cosas tal como son”.

Por último, el cuarto acuerdo se denomina: Haz siempre lo máximo que puedas. Este nos obliga a cumplir con los tres primeros acuerdos. Hacer nuestro máximo esfuerzo implica dar lo mejor de sí, entregándonos para cambiar lo que no queremos que siga adelante en nuestra realidad. Decía Charles Darwin que una especie necesitaba dar 10 veces su máximo esfuerzo para evolucionar… nosotros únicamente necesitamos dar lo mejor de si para construir el entorno que queremos. Un entorno de paz, de apoyo, de armonía, que nos ayude a construir nuestra familia no como un ente individual, sino como componente de una sociedad que trabaje conjuntamente por un objetivo común: la felicidad.

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