JESÚS MARÍA: Un municipio preocupado por sus niños.

En los últimos años hemos venido escuchando que nuestro país es el número dos en el mundo con problemas de obesidad en su población, y más preocupante aún, el primero en obesidad infantil, lo que no hace presuponer que en corto tiempo seremos también el país más “obeso del planeta”.

Desde hace más de seis meses, los alumnos de noveno cuatrimestre de la licenciatura en nutrición de la Universidad Cuauhtémoc, con la ayuda del Centro de Investigación de la propia Universidad, han trabajado conjuntamente con la Alcaldía del municipio de Jesús María, en un ambicioso proyecto de investigación, que permitirá conocer el estado actual nutricio, de los niños que cursan entre primero y quinto ciclo de educación primaria de este municipio.

Las hipótesis planteadas auguraban una población infantil con problemas graves de obesidad y desnutrición, ya que los estudios nacionales así lo han estado presentando.

Si bien los resultados previos no son del todo halagadores, sí permiten, en base a un posible trabajo coordinado de autoridades, instituciones educativas, y la propia familia, que se logren resultados de mejora nutricional, en un plazo no muy lejano.

Este estudio que inició su aplicación en Jesús María a casi 2.000 niños de 5 escuelas primarias, de las cuales, 2 eran escuelas públicas rurales, y de las urbanas, dos eran públicas y una privada, arrojó datos bastante interesantes, entre los que sobresale que los varones presentan menos obesidad que las niñas, con un 11.75%, y un 21.97%, respectivamente.

En cuanto a la desnutrición, de nuevo las niñas presentan resultados desfavorables, de un 15.08%, contra un 6.21% de los niños.

En las áreas rurales se tiene un mayor índice de desnutrición en las niñas, y en la cabecera del municipio, es la obesidad el problema más frecuente.

En este mismo estudio, se comparó la ingesta de calorías y de macronutrientes, encontrando que un 64% de la población infantil está por debajo de las recomendaciones internacionales, lo que confirma el alto contenido de grasas y azúcares en las dietas comunes de los infantes.

En definitiva, si bien los resultados de la investigación no resultaron tan alarmantes, si existen algunos parámetros que deben corregirse para tener niños con futuros más sanos; por lo que el paso siguiente de este trabajo será la elaboración  de una propuesta fundamentada en la FAO/OMS (Organización Mundial de la Alimentación, de la Organización de Naciones Unidas, conjuntamente con la Organización de la Salud) para la intervención nutricional de comunidades.

La conclusión más interesante de este proyecto, es que de nuevo la alianza de trabajo entre las autoridades, con la decidida colaboración de las instituciones educativas, son un excelente matrimonio que ofrece resultados palpables donde todos los involucrados obtienen resultados favorables. Por un lado los estudiantes adquieren experiencia en el desarrollo de la profesión que han escogido; por otro, las autoridades logran diagnosticar la situación de su gente, y finalmente los niños y sus padres, adquieren capacitación que les servirá para mejorar su salud, evitando graves problemas posteriores.

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