LA ESENCIA DE NUESTRA HERENCIA

Cada día el entorno de nuestros jóvenes se vuelve más complicado. Violencia, adicciones, divorcios, materialismo, además de unos medios de comunicación que día a día los bombardean con información superficial sobre los cánones de belleza, y estatus que deben tener para ser exitosos.

Todo este cúmulo de problemas hacen que nuestros jóvenes vivan en un estado de indefensión ante lo que pasa a su alrededor, lo que complica enormemente su toma de decisiones diaria.

Ante tal situación las bases con que formemos a  nuestros muchachos serán las armas que tendrán para enfrentar un mundo cada vez mas complicado y agresivo.

En muchos casos los inexpertos padres optan por encerrar a sus hijos limitándoles en lo posible el contacto con el exterior, lo que definitivamente contradice nuestra lógica de seres humanos hechos para la socialización, por lo que nuestra seguridad como guías deberá soportarse en la capacidad que hayamos tenido como padres para estructurar el carácter de nuestros hijos que será la columna vertebral de su propia historia.

Definitivamente estoy seguro de que estamos en este mundo para resolver problemas que nos lleven a avanzar espiritualmente. Considero que estamos en un proceso de desarrollo y crecimiento que sólo se logra estando en paz con lo que nos rodea, llámese Gente o Naturaleza.

Este sencillo pensamiento encierra una filosofía que considero definitiva a la hora de formar nuestra personalidad y la de nuestros retoños.

Nuestro mundo definitivamente se encuentra “patas pa´ arriba”. Hoy nuestro planeta llora y se retuerce ante un abuso que en dos siglos ha terminado por ponernos al borde del no-retorno. Contaminación inmanejable, tala indiscriminada de árboles, escasez de recursos, extinción de animales…

Por otro lado seguimos enfrascados en una violencia creciente, y en costosísimas guerras sin sentido que terminan siendo insultantes ante la creciente pobreza mundial.

Estar en paz y armonía con nuestro entorno, llámese gente o naturaleza, será el inicio de nuestra aporte a la estructuración de los hijos que son presente, y que dependiendo de nuestra guía, serán los constructores del futuro que anhelamos.

Debemos ser capaces de inculcar en ellos la capacidad de decidir hacia el camino que los construya y les construya su entorno. Debemos ser capaces de inculcarles el valor de asumir los problemas enfrentándolos con responsabilidad y teniendo la capacidad de resolverlos de la mejor manera posible. También debemos ser capaces de ayudarlos para que no pierdan el poder de asombro ante la cotidianeidad. Debemos ser capaces de inculcarles que en cada atardecer, que en cada indigente, que en nuestros problemas personales, que en cada instante de nuestro diario acontecer, tendremos la posibilidad de aportar un granito de arena para que nuestro entorno y por consiguiente nuestro mundo, sea mejor.

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