UNA DIFERENTE DE SER EMPRESARIO.

En una conversación informal que tuve con un estudiante de posgrado se planteó un tema con respecto a ser emprendedor que me dejo sorprendido.

México es un país con una pobre cultura empresarial; eso es real. Además, ocho de cada diez que se lanzan en este camino, terminan por fracasar en los dos primeros años de su negocio… eso nos dicen las cifras.

Este joven maestrante, en la actualidad en propietario de 6 almacenes que ofrecen servicios de telefonía celular. Desde antes de terminar su licenciatura, y gracias a la formación financiera que obtuvo en la universidad, decidió lanzarse en la camino de ser su propio jefe, y luego de un gran esfuerzo logró consolidar lo que ahora tiene.

Lo sorprendente de este caso, es que este ingeniero en sistemas, al cual pudiera admirarse por su valentía y visión, ya que con recursos bastante limitados logró conformar este pequeña empresa que da empleo a más de 12 personas, está atravesando por una crisis personal que lo lleva a plantearse una gran duda sobre la decisión que tomó de ser empresario, expresando que ya con los años que tiene es tarde para iniciar un proceso de consolidación como empleado de una gran multinacional, donde a base de esfuerzos y de demostrar sus capacidades fuera escalando hasta llegar a un gran puesto directivo que le asegurara ingresos mensuales fijos, y a futuro, un retiro con una cantidad económica predecible.

Nóminas, problemas con hacienda, competencia, inseguridad, etc., etc., son las constantes que le agobian como microempresario, y que semanalmente le preocupan a la hora de cumplir con sus compromisos financieros.

“Por eso me estoy capacitando en un posgrado”, dice. “Pero cada vez es más complicado seguir con este compromiso, ya que las condiciones día a día son más adversas para los que nos dedicamos a esto…”

La actual inquietud de este joven sobre si la decisión que tomó de convertirse en empresario olvidando el camino de ser en un gran directivo de una multinacional fue la correcta, me genera una gran preocupación, luego de que por casi 10 años he estado trabajando en convencer a los jóvenes estudiantes de que el “verdadero” camino para conseguir un futuro laboral seguro, es el de capacitarse con una buena instrucción financiera para lograr conformar su propia empresa, y de esta manera aportar al desarrollo y crecimiento del país.

La verdad, es que no hay verdad… existirán exitosos empresarios y también fracasados empresarios; y muy buenos empleados que inicien desde abajo hasta ser grandes directivos, y quienes se queden en un cargo básico toda su vida.

Definitivamente la vida no es fácil; es un cruento camino que te obliga a dar lo mejor de si cada día para lograr sobrevivir en base a la decisión que tomamos un algún punto de la historia. Decisión que definitivamente puede variar en el momento en que se quiera, siguiendo el propio instinto, sumado a los conocimientos adquiridos, y esperando que la nueva búsqueda sea la correcta, conduciéndonos a donde cada uno pretendamos llegar.

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