EL CAMINO QUE HOY NO TENEMOS

Definitivamente la crisis cada día nos sigue llenando de preocupación, luego de conocer que en Estados Unidos se perdieron más de 3 millones y medio de empleos en lo que va del problema, muchos de los cuáles eran espacios que ocupaban nuestros compatriotas. Hoy nuestro país acepta que las condiciones para este 2009 no son nada alentadoras, después de que se diera a conocer que en sólo enero de este año se han perdido cerca de 105 mil empleos.

Hoy en México tenemos una tasa de desocupación laboral del 4.8%, y si bien es mucho mas baja que la Estados Unidos que hoy se ubica en el 9%, cuando nunca estuvo por encima del 6%, de todos modos en el país seguimos con tasas de crecimiento que muy seguramente no nos permitirán generar los espacios que requerimos para que esta tasa por lo menos se mantenga o baje.

Por lo pronto los mexicanos comunes y corrientes deberemos seguir luchando en busca de mantener nuestros lugares de trabajo, haciendo un gran esfuerzo por evitar las deudas y balancear nuestros ingresos y egresos, tarea bastante compleja para una sociedad que en su sistema educativo olvidó por completo la instrucción financiera.

Nuestro panorama como país se pronostica desalentador. Por un lado el petróleo no genera los recursos que esperábamos. En segundo lugar, la economía estadounidense, de la cual dependemos en gran medida, presenta una desaceleración que ha obligado a muchos de nuestros compatriotas a limitar sus envíos de remesas a nuestro país, y para acabarla de ajustar, hoy México ya se encuentra en la lista negra de algunos países industrializados como destino peligroso, debido a los problemas de acentuada violencia que hoy estamos atravesando.

En general el panorama para México es de una complejidad que obligadamente requiere de un análisis profundo que conduzca a acciones precisas que nos lleven hacia un camino serio hacia el cual dirigirnos, y no como hasta ahora se ha manejado, con evasiones, verdades a medias, y falsas promesas de que “todo estará bien”, como por arte de magia.

Si bien el pesimismo y el alarmismo nos deben ser las opciones a seguir en medio de este tipo de problemas, si considero que es urgente establecer una estrategia nacional conjunta entre los sectores representativos y el gobierno, a fin de vislumbrar una camino que el mexicano de cualquier nivel entienda, con reglas y acciones claras, dejando de un lado las discrepancias entre los sectores como lo vimos hace unos días entre el hombre más rico de México y el gobierno, donde antes de establecer un diálogo estratégico que conduzca a una camino, terminó por convertirse, por un lado, en un pesimismo que “asusta e insulta”, y por el otro, en una lista de justificaciones y evasiones que no le convienen a nadie en este momento.

Hoy nuestro México necesita de estrategias conciliatorias. Hoy México necesita de decisiones fuertes, que seguramente nos obligarán sacrificios, pero decisiones que vengan de entender la complejidad de los actores que hoy nos aquejan (desempleo, desaceleración económica, ignorancia, violencia, etc.), buscando la gran estrategia nacional que nos comprometa a cada quien en su trabajo, tratando de encontrar el camino que hoy no tenemos.

Leave a Reply