FUTBOL Y MUJERES, nuestra anestesia…

Si bien la crisis es el tema diario en este año, hoy nuestro México presenta una situación más delicada que nos debe llenar de preocupación. La violencia creciente en el país se ha tornado cada día mas común y cruenta, por lo que es urgente la toma de decisiones que nos ayuden a mitigar este problema que hoy nos pone en las principales noticias mundiales.

En todo el 2008 se presentaron alrededor de 5.300 ejecuciones en todo el territorio mexicano, y ya para el primer bimestre del 2009 contamos con más de mil muertes violentas, lo que nos presenta un crecimiento alarmante de la violencia en nuestro país.

Para los dos primeros meses de año, se presentaron como los estados más violentos del país, a Chihuahua con 535 asesinatos, y a Guerreo con 133 asesinatos, duplicando en ambos casos, la muertes en el mismo periodo del año anterior.

Hoy tenemos un México peligroso que ya se encuentra en las “listas negras” de varios países como destino restringido para sus viajeros…

En medio de una crisis económica, hoy México además, debe enfrentar una complicada delincuencia que por mucos años ganó terreno en medio de la impunidad del país.

Fútbol y mujeres,  pareciera ser la anestesia que hoy recibimos para pasar el trago amargo que cada día tenemos que soportar. Polémicas por la sobrevalorada selección, modelos cada día con menos ropa, en fin, son las distracciones ante una crisis que apenas nos comienza a afectar, y una violencia que hoy sigue desapercibida y poco real para muchos que creen que esta historia hace parte de un “sub-mundo”, o de una realidad que nunca nos va a tocar.

La verdad es que la sangre duele. Duele en los más de 5.000 muertos del año pasado; en los secuestros, en las balaceras, en el dolor de las familias sin sus padres. Duele en los policías que caen sin saber en que momento se perdió el control. Duele en los inocentes que caen víctimas de una guerra que ya no entendemos y que cada día nos pasa mas cerca.

Hoy nuestro México viaja en un barco sin rumbo, en medio de un mar de sangre e impunidad que antes de encontrar su camino, se aleja de las soluciones que nos ayuden a parar ese sufrimiento creciente.

Para mí, la solución a este conflicto será larga y dolorosa, pero considero que se logrará únicamente desde la educación. Desde ya el trabajo con los jóvenes en el sistema educativo será vital para trasformar un México que hoy por su ignorancia es caldo de cultivo idóneo para este tipo de violencia.

Desde ya debemos voltear al México abandonado para trabajar con estos jóvenes en un esquema educativo de calidad que brinde iguales oportunidades sin importar el nivel socioeconómico en el que se viva.

Hoy México más que nunca debe volver atrás, reencontrando el camino que perdimos, e invirtiendo con seriedad, seguridad, y sin complejos en los marginados (que hoy son más de 70 millones), quienes por décadas han tenido que sobrevivir sin oportunidades y en condiciones que hoy los hacen mas vulnerables a ser parte activa de esta violencia que nuestro país hoy vive.

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