UNA BATALLA QUE VAMOS PERDIENDO

Definitivamente el tema del narcotráfico lleva una gran carga de corresponsabilidad mundial. Unos países son productores, otros consumidores, otros distribuyen, y muchos otros permiten el lavado de activos y flexibilidad en sus sistemas financieros lo que facilita el movimiento del dinero producto de este negocio.

Desde hace algún tiempo el presidente de Colombia Álvaro Uribe Vélez viene proclamando la unión mundial en el combate contra el narcotráfico, aseverando que el tráfico de drogas es un flagelo que atenta contra la humanidad entera. De manera especial, ha pedido al gobierno estadounidense de Barack Obama, un trabajo decidido en este tema, aseverando que las estadísticas presentan a su país como el mayor consumidor de estupefacientes del planeta.

El presidente suramericano no se ha limitado en sus palabras puntualizando que este problema no ha discriminado a ningún país latinoamericano: “Necesitamos cooperar todos. El terrorismo no tiene corazón, el terrorismo no selecciona, el terrorismo carece de lealtades (…) Un día asesina en Colombia, pero mañana o pasado mañana, cuando se sienta incómodo, asesina más allá de la frontera de Colombia (…) Todos tenemos que ayudar ahora a México y apoyarlo en esta gran batalla”.

Estas palabras definitivamente nos deben generar una profunda preocupación ya que se refiere al terrorismo como consecuencia directa del narcotráfico, y en su discurso sede la “estafeta” a México como el país en la mira mundial por el narcotráfico.

Hoy nuestro México ya está en las líneas del mundo como un país productor, distribuidor, y pero aún, consumidor de drogas. Atrás está quedando ese dolor sufrido por Colombia a causa de las guerras entre carteles de la droga y el gobierno, con las heridas que hoy no terminan de sanar, para que un nuevo punto de referencia mundial se vislumbre como el causante de este “mal mundial”.

El tema del narcotráfico en México no es una cuestión actual. Desde hace muchos años el país ha sido parte importante en este multimillonario negocio; lo complejo es que estemos pasando del anonimato a ser referente mundial, lo que pudiera repercutir en enormes problemas al país, y en especial a los importantes ingresos que obtiene México gracias al turismo, que hoy es la tercera fuente de ingresos de México después del petróleo y las remesas.

Hoy la alerta roja la conocemos todos, por lo que desde ya debemos trabajar en una estrategia nacional de combate a este flagelo que avanza mucho mas rápido que las acciones para erradicarlo. Autoridades y sociedad debemos formar parte de un frente estructurado que nos ayude a combatir el problema buscando en ejemplos como el de Colombia el camino que hoy no tenemos en un combate que por ahora hemos estado perdiendo.

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