LA ÚNICA CARA DE LA ISLA: Pobreza absoluta

Cada vez se vuelven más interesantes las antes aburridísimas cumbres presidenciales. Hace algún tiempo fue el cómico “regaño” del Rey de España a Hugo Chávez, cuando ya cansado de su palabrería, usó el legendario ¿Por qué no te callas?, en un acto que dejó a todo el auditorio pasmado. Hace unos días vimos como de nuevo el Presidente de Venezuela, -animador de reuniones de altos mandos- estrechaba su mano con la del Presidente Obama en la Cumbre de Trinidad y Tobago, cuando semanas atrás lo amenazaba diciendo: “No te metas con Venezuela”. Hoy cambia su discurso al de “quiero ser tu amigo”; lo interesante de esto, es la capacidad del Presidente Estadounidense para manejar estas situaciones cada vez más comunes con los considerados “enemigos de su país”, poniendo la otra mejilla en un acto de nobleza que construye, evitando respuestas desafiantes como nos acostumbraron muchos de los habitantes de la Casa Blanca.

En los cien días de Obama en la presidencia, ha tendido la mano a los que la áspera derecha de Reagan y los Busch llamaban “el eje del mal”. Para la cumbre Obama preparó un discurso en el que liberaba los viajes de estadounidenses a Cuba, y el envío de dólares a la isla, lo que fue bien recibido por los asistentes, aunque el pedido general fue hacia el levantamiento del tradicional bloqueo a la isla, tema que Obama aceptó discutir.

Lo interesante de esta situación, es ver si Fidel Castro y su hermano Raúl están dispuestos a aceptar lo que han pedido cientos de veces.

Si analizamos la situación, los alimentos, manufacturas y servicios no llegarían gratis a la isla, por supuesto habría que pagarlos, y si vemos el panorama de Cuba en la actualidad, nos damos cuenta de que se encuentra prácticamente en quiebra, obviamente con una pobreza alarmante. Levantando el bloqueo, la pobreza seguirá, y ¿a quién echarle la culpa?

Con la apertura se masificaría el turismo estadounidense y de cubanos exiliados, situación que pudiese ser compleja para los Castro, quienes deben gran parte de su éxito de control total, al aislamiento en el que se han mantenido.

En fin, Fidel que sabe más por viejo que por diablo, seguramente estará analizando con detenimiento esta postura abierta del presidente Obama, ya que un Washington de puertas abiertas y dispuesto al diálogo y a cambios radicales, seguramente no conviene a un dictadura que ha vivido y comido de echarle todas las culpas al imperio, de las cuales unas son responsabilidad de Estados Unidos, y otras de la incompetencia y avaricia del régimen.

Esta postura de Obama deja a los Castro sin discurso, si excusa, sobre todo por que entre sonrisas –para lo cual el presidente estadounidense tiene una habilidad impresionante- y brazos abiertos, Obama habla de Democracia y Derechos Humanos, lo que definitivamente no hace parte de las ideas de control totalitario en la Cuba de Fidel, una Cuba que hoy por hoy, se revuelca en la pobreza absoluta.

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