EL ARROZ EN LA SOPA…

Si bien la crisis económica del planeta sigue presente, hoy la esperanza crece al conocer que las cifras de desempleo en Estados Unidos, el principal afectado, comienzan a estabilizarse, luego de que la cantidad de empleos perdidos se redujera en el último mes. Otra importante noticia es que según cifras del Banco Mundial, Chile, Colombia y Brasil presentan muy buenos resultados en cuanto a la captación de inversión extranjera.

Si bien una luz de esperanza ronda las bolsas del mundo, la noticia preocupante es la reactivación nuclear de Corea del Norte. Desde el 2006 cuando realizó su primera prueba con un dispositivo nuclear, el mundo logró su “pacificibilidad” con alimentos, ya que la región sufrió graves inundaciones que generaron hambrunas en todo el país.

Corea del Norte es un país del que conocemos poco debido a que no pertenece al Fondo Monetario Internacional ni al Banco Mundial, lo que nos aleja de la realidad económica de un país denominado en nuestro tiempo, como “casi medieval”.

Las salidas y entradas de personas al país, las comunicaciones, y la prensa son controladas por el gobierno dictatorial de Kim Jong-il, hijo de Kim II Sung, quien controló al país por más de cuatro décadas.

Lo poco que conocemos del régimen de Pyongyang lo conocemos por los millones de desplazados que viven en China y Corea del Sur, por miedo de la tiranía que ronda las esquinas del país.

Hoy cuando los líderes mundiales hablan de reconciliación, trabajo en equipo y reconstrucción de un planeta agobiado por los excesos que hoy nos tienen al borde del “no retorno”, surge Corea de Norte con la reactivación de sus pruebas atómicas de las cuales nadie cree el discurso de ser una estrategia de “simple defensa”.

Vivimos un momento en el que necesitamos la búsqueda de una paz global, pero ante las inminentes amenazas de las tropas comunistas de Pyongyang de un ataque militar a Seúl por su apoyo a la campaña contra el tráfico de armas de destrucción masiva liderada por Estados Unidos, los gobiernos de Estados Unidos y Corea del Sur se han visto en la necesidad de alertar a sus ejércitos.

La pieza clave de esta compleja situación es China, principal aliado del régimen norcoreano, aliado, que sin embargo, muestra un firme rechazo a las pruebas nucleares.

China apoya a Corea del Norte con alimentos, armas, medicinas y gran parte del combustible, por lo que será muy importante conocer sus acciones luego de la petición del gobierno de Estados Unidos para que sea China quien use su influencia para frenar la escalada armamentística en la que ha entrado el gobierno norcoreano.

El tiempo nos dirá el camino que tome tan compleja situación, en medio de un año que nos ha dejado varias sorpresas. Ojala la coherencia del Dictador norcoreano se haga presente en un momento de la historia en el que debemos optar por la tolerancia y la reconciliación, antes que hacia los conflictos armados que tanto daño hacen a la sociedad.

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