UN CAMINO ANTE LA CRISIS: La infraestructura

La crisis económica sigue presente en las diferentes economías del mundo, aunque la diferencia entre unos y otros países, es la planeación que se tiene a futuro para salir de ella. Por un lado Estados Unidos sigue incrementando su tasa de desempleo que para muchos especialistas ya rebasó el 10%, situación que afecta directamente a nuestro país dada la dependencia económica que tenemos de nuestro vecino. Los que si están vislumbrando un futuro diferente son los asiáticos y europeos que gracias a inversiones futuras en infraestructura, la cual utilizarán como medio para detonar y crecer sus economías, acapararán el 82% de las inversiones que se llevarán a cabo en el planeta en el corto y mediano plazo. Estos datos que fueron presentados por investigadores de BANCOMER ubican a nuestra “efervescente” América Latina con únicamente un 11% de inversión total mundial en infraestructura.

Los sectores en el planeta con mayor inversión serán los relacionados con el agua (aspecto que debiera ser prioritario en el desarrollo de cualquier país) con un 55%, la electricidad con el 22%, carreteras y ferrocarriles con el 19% y un 3.9% en puertos y aeropuertos.

La verdad es que la solución a los problemas radica en la planeación que se tenga para salir de ellos, por lo que es prioritario que nuestro México estructure el camino que requerimos para salir de una crisis, que hoy, ha orillado a un mayor número de personas a la pobreza.

Según el Banco Mundial, la falta de infraestructura eficiente obliga a las empresas a tener niveles de inventarios de dos a cinco veces mayores que los de los países desarrollados, lo que definitivamente nos va alejando de la competitividad global. Otro dato interesante para analizar con detenimiento es que en nuestra América Latina perdemos el 25% de los productos perecederos debido a la ineficiencia de la infraestructura carretera, mientras que en los países desarrollados las mermas son únicamente del 3%.

Hoy la infraestructura de América Latina es un 26% menos eficiente que la de los países desarrollados; aunque también se dan marcadas diferencias al interior de ella, ya que mientras en países como Argentina el 80% de sus carreteras están en buen estado y con un mantenimiento constante, en Brasil, Perú y México apenas son el 25%.

Si nuestra infraestructura se equilibrara al nivel de los países mas desarrollados de la zona, el potencial del continente se elevaría en un 2.6%; pero si nuestra infraestructura se igualara a la de algunos países asiáticos, entonces el crecimiento sería cercano al 5%.

En definitiva, el desarrollo de infraestructura detona las economías de los países además de mejorar la eficiencia para la cruda competencia. Para los especialistas de BANCOMER las características que debe tener la inversión en infraestructura, para que se convierta en impulso al crecimiento económico, son:

  1. Que sea complementaria y no sustituya la inversión privada.
  2. Que sean proyectos realizados con buena calidad.
  3. Que sean proyectos rentables en lo económico y en lo social.
  4. Que exista una rigurosa selección de proyectos.
  5. Que se seleccionen los proyectos que generen el mayor impacto en la economía.
  6. Que generen un mayor número de empleos.

La verdad es que la peor opción ante las crisis es no hacer nada, por lo que de las estrategias que llevemos a cabo para doblegar los problemas que hoy vivimos, será el tiempo que duren las afectaciones, que por lo frágil de nuestra economía, pudieran ser catastróficas para un país que ya acumula 70 millones de pobres.

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