LOS TRES JINETES DE LA APOCALIPSIS: ¿Quién será el otro?

Parece increíble que en nuestra gloriosa América Latina donde el 80% de la población tiene algún problema de pobreza, hoy se vislumbren delicados procesos  bélicos como el que está generando el Presidente de Venezuela Hugo Chávez y de Ecuador, Rafael Correa contra Colombia, por la instalación de bases militares en territorio colombiano de manera conjunta con Estados Unidos.

Colombia es un país que ha sufrido más de 40 años de conflicto con los grupos guerrilleros, posteriormente con el narcotráfico, paramilitares, narcoguerrilla, milicias populares, etc., etc., y hoy cuando se vislumbra una luz de esperanza para este país, luego de las atinadas decisiones que ha tomado el Presidente Álvaro Uribe a lo largo de sus dos mandatos, donde se han disminuido radicalmente los dos principales grupos guerrilleros, el ELN (Ejército de Liberación Nacional) y las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), ambos considerados como los más sangrientos del planeta, surgen estos dos personajes, Chávez y Correa, quienes escudados en una posible pérdida de soberanía en sus pueblos, hoy dicen: “vientos de guerra empezaron a sonar en la región”.

Hoy, y luego de innumerables análisis de organismos internacionales se sabe que el camino de la cocaína que se cultiva en Bolivia pasa sin “retenes” por Ecuador, es custodiada por la guerrilla colombiana, para terminar en Venezuela, quien decide los mejores caminos para llevarla a los consumidores. También hoy se sabe que gran parte del armamento comprado por Venezuela a Suiza, terminó incautado por el gobierno colombiano a las FARC, ¿cómo lo obtuvieron?

También existen claros indicios del financiamiento monetario de Chávez a las  FARC, y del apoyo de este grupo guerrillero a la campaña de Correa en Ecuador.

Desde hace algunos meses Colombia presentó a la OEA pruebas de que la industria militar ecuatoriana fabricaba las municiones y los uniformes de las FARC…

Al final de cuentas, hoy los montajes ilegales y negocios turbios de Chávez y Correa se ven seriamente afectados por la decisión de los gobiernos estadounidense y colombiano por trabajar conjuntamente contra los flagelos del narcotráfico y el terrorismo que tantas vidas han costado a nuestro continente.

Y como dice un gran amigo: “no hay nada tan malo que no pueda ser peor”, en las últimas semana se suma un nuevo ingrediente al conflicto ahora por parte de Fidel Castro, quien desde su “imperiecito” comenta que las bases militares “son 7 puñales en el corazón de América”, y que “la endeblez de las acusaciones contra Venezuela de suministrar armas a las FARC, asociadas a las negociaciones con el propósito de conceder siete puntos de su territorio para uso aéreo y naval de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, obligan ineludiblemente a Venezuela a invertir en armas”. Qué desfachatez. Como se atreve este dictador que durante años ha sumido a su pueblo en la total pobreza y desesperanza a raíz de un miedo a Estados Unidos que él mismo inventó y que ahora han copiado “sus cachorros”… ya se le olvidó al señor Castro cuando puso a disposición, no sólo algunas bases militares, sino toda su isla a la Unión Soviética como sitio de emplazamiento de misiles nucleares que casi provocan la peor catástrofe de la historia, incluso presionando al líder soviético Nikita Krushchev para que atacara a Estados Unidos con armas nucleares si la isla era invadida.

Hoy cada quien podemos tomar nuestro partido, lo que no se vale es que en la era de las telecomunicaciones, por ignorancia terminemos por apoyar causas que lleven al continente no al subdesarrollo, sino a la anarquía total.

Leave a Reply