EL ACTUAL ESTEREOTIPO DE ÉXITO: Un monstruo duro de combatir

La realidad que hoy vivimos nos obliga a quienes somos padres de familia a trabajar con esmero en la formación de nuestros hijos.

Nuestra realidad requiere de un cambio urgente de giro que nos ayude a alargar la vida de un planeta que cada día se ve más amenazado, no únicamente por los “cambios climáticos”, sino por la preocupante inversión de valores de nuestra sociedad.

Nuestros hijos hoy son el presente y futuro de un planeta que para muchos ya se encuentra al borde del abismo, por lo que de nuestro trabajo dependerá la aportación para revertir lo que hoy parece imposible.

Existen muchas afectaciones para los jóvenes, pero una que nos gana cada día la batalla es la de los medios de comunicación, que si bien cumplen un papel importantísimo en el manejo de la información, también se han convertido en una gran amenaza para la estabilidad, no sólo de nuestra juventud, sino también de nosotros mismos.

Cada que prendemos la televisión, vemos una revista  o ingresamos al internet, o a cualquier otro medio de comunicación encontramos que el mensaje generalizado para nuestros jóvenes, es que el camino para obtener “éxito” (sería muy interesante que cada quien pudiéramos definir éxito…) es ser rico, guapo y muy delgado… basta con que abramos una revista o veamos cualquier programa de televisión para entender la complejidad de esta situación que está obligando a nuestros hijos a optar por caminos rápidos y peligrosos en la búsqueda de este estereotipo que la sociedad les obliga.

¿Quieres ser rico? Distribuye droga, abusa del otro, róbalo… en fin, consíguelo como puedas.

¿Quieres ser guapo? Es muy fácil, las cirugías se encuentran a la orden del día… y recuerda: “No hay mujeres feas. Hay esposos pobres… ¿qué tal?

¿Quieres ser delgado? Hoy tenemos, según datos de Aguascalientes, un 50% de jóvenes universitarios que han tenido problemas de bulimia, anorexia u ortorexia…

Como podemos ver. el trabajo en la educación de nuestros jóvenes deberá ser más comprometido, buscando explicar cada acción que tenemos que vivir como sociedad. Ya basta de esos padres mediocres que pretenden dejar el futuro de sus hijos en manos únicamente de los colegios y universidades. Cada quien somos responsables de la formación de los hijos, pero entendiendo que primero debemos estructurar el conocimiento que nos permita trabajar con ellos.

Hoy más que nunca es nuestra obligación asistir a las escuelas para padres, conocer de las drogas y sus repercusiones, fomentar los valores, la tolerancia, el entendimiento,  y el apoyo a los demás.

Nuestra sociedad nos exige ser diferentes y por lo tanto el trabajo de su construcción deberá ser más arduo, buscando  garantizar el cambio que necesitamos para alargar la vida de un planeta que ya no nos soporta más.

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