UN NUEVO CAMINO PARA LA GENERACIÓN DE CAPITAL

La realidad de nuestro país en la formación de empresas es que de cada 10 micro, medianas o pequeñas empresas que se crean, 8 terminan por fracasar en los primeros 2 años de vida. Si bien la realidad es cruda y preocupante para los arriesgados emprendedores, varias economías en el mundo nos han demostrado que la clave del desarrollo de un país lo hace la cantidad de este tipo de empresas que se forman, pero agregando un indispensable ingrediente: La calidad.

Y aunque en la actualidad no hablar de calidad es prepararse para el fracaso, este tema sigue bastante ajeno al grueso de nuestras empresas.

Hoy podemos estudiar casos como el taiwanés donde en 30 años lograron duplicar una economía como la de México y con mucho menos población… diría el Representante Económico de este país en alguna ocasión: “La diferencia entre la economía mexicana y la de Taiwán radica principalmente en que México apostó por buscar atraer a grandes multinacionales a quienes hay que darles todo y dejan poco, mientras que nuestro país apostó por capacitar a su gente buscando el desarrollo de las medianas empresas pero tomando como premisa el tema de la calidad; por este motivo en una pequeña bodega con 50 empleados, fabricamos por ejemplo, los seguros de las puertas para la BMW, obteniendo ganancias millonarias…”

Definitivamente las políticas de atracción de grandes empresas fueron estrategias de los 70`s, pero lastimosamente en México seguimos esperando que estos grandes capitales se asienten en nuestros territorios solucionando los problemas del empleo; tema que realmente nos hemos entendido a fondo.

Algunas instancias de gobierno, y ciertas universidades serias y comprometidas han desarrollado incubadoras de empresas las cuales ayudan a los jóvenes a entender el emprendedurismo abriendo el abanico de oportunidades laborales a los mas “aventados”.

Lo triste de este asunto, es que si bien se han hecho esfuerzos importantes por desarrollar empresas por medio de estas incubadoras, hoy los países desarrollados se han encaminado a conseguir, para sus jóvenes emprendedores, mercados seguros antes de elaborar los planes de negocio. La moda en desarrollo de negocios para jóvenes se ha encaminado a que las autoridades encuentren las necesidades de ciertas empresas, con un volumen determinado de compra y costos por el servicio, y los universitarios se enfocan en lograr las producciones en los tiempos, formas y con los costos que requiere la empresa contratante.

En definitiva, mientas en México seguimos tratando de que los jóvenes entiendan el porque del emprendedurismo, nuestros competidores ya solucionaron la venta final y potencializan la creatividad de los jóvenes para lograr las metas que la empresa contratante requiere. Con el mercado fijo, la inexperiencia de los jóvenes queda solucionada.

Al final el futuro de México requiere de un análisis profundo que incluya el camino para generar un mayor capital en el corto y mediano plazo; ya basta de seguir dependiendo del petróleo y las remesas… hoy nuestros universitarios merecen políticas inteligentes que los vinculen con la realidad y las necesidades que México debe tener para el desarrollo y solución de los graves problemas por los que hoy atravesamos.

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