AÑO NUEVO, VIDA NUEVA.

Inicia un nuevo año y cada quien tenemos nuestra lista de proyectos para este 2011. Bajar de peso, mejorar el trabajo, cambiar ese defecto que me agobia, ser más feliz…

Nuestro año 2011 inicia con un “pronóstico reservado”. El 2011 es el año previo a la muy conocida profecía maya escrita hace mil 500 años que expone que el fin del mundo conocido será en 22 de diciembre del 2012:

 “Para los mayas el próximo 22 de diciembre del 2012 nuestro sol recibirá del centro de la galaxia un rayo sincronizador que iniciará un nuevo ciclo cósmico”.

Nuestra realidad es que para este nuevo año tenemos un reto complejo, cambiar el rumbo de un país que hoy está entre los más peligrosos del mundo, con una economía prácticamente estancada, y con un desempleo creciente y desalentador.

Para nuestro Aguascalientes, la “Ex Suiza de México” el panorama parece difícil pero definitivamente, mucho más alentador que la mayoría de los Estados de la República. Sin embargo, al cierre del 2010 el desempleo en nuestra entidad cerró prácticamente en un 7%, ubicándonos como el noveno Estado con mayor desempleo en México. Las entidades con las tasas más altas al cierre del 2010, fueron: Tabasco (8.25%), Tamaulipas (8.07%), Sonora (7.95%), Coahuila (7.55%), Querétaro (7.40%), Tlaxcala (7.20%), Distrito Federal (7.14%), Estado de México (6.92%) y Aguascalientes (6.78%).

Los Estados con las tasas más bajas fueron: Guerrero (2.34%), Oaxaca (2.64%), Chiapas (2.88%), Yucatán (3.16%) y Michoacán (3.47%).

Para este nuevo año, el reto será complejo y definitivamente nuestra obligación será trabajar con mayor ímpetu a fin de buscar la salida a los complejos problemas que nos dejó el viejo año.

Ahora, el principal objetivo será buscar una estrategia que definitivamente este sustentada en la EDUCACIÓN buscando que nuestro México genere la línea de trabajo para en un largo plazo (en el que a nuestros políticos no les gusta trabajar) se cambie nuestro sistema educativo, que hoy por hoy, nos ha dado unos muy mediocres resultados, si analizamos su costo contra su efectividad.

Aunque debemos ser conscientes, nuestra realidad también obedece a la desatención que las familias hemos tenido con nuestros hijos. Definitivamente los principales cimientos (voluntad, ética, esfuerzo, compromiso, puntualidad, tenacidad, etc., etc.) se generan y estructuran en las familias, así que no sería justo culpar de nuestros fracasos únicamente a nuestra autoridades, por lo que este año se nos abre una nueva oportunidad para desde nuestro hogar, sembrar las semillas de cambio que nos ayudarán a que las siguientes generaciones encuentren el cambio de solución a este cúmulo de errores que los “adultos” hemos conjuntado y que hoy nos han llevado a vivir el México actual.

Cada año es una nueva oportunidad, ojalá que nuestros propósitos no sean tan sencillos como “bajar de peso”, hoy más que nunca debemos entender que en nuestras manos está el cambio que México necesita; ya basta de creer que nuestros gobernantes son los únicos responsables de lo que hoy tenemos, nosotros, los actores del día a día, debemos ser capaces de comprometernos con ese México en el que hemos soñado vivir ¿no cree usted?