JAPÓN: AHORA EL PUNTO DE ENCUENTRO.

Japón  desde mi punto de vista, es uno de  los países más interesantes por conocer.

Es una nación que gracias a su cultura, gastronomía, arquitectura y avance tecnológico resulta  exquisito, místico, casi mágico… no conozco a una sola persona que haya tenido la oportunidad  de visitar al país del sol naciente que no haya quedado “encantada” tras su estadía.

Un lugar que forma parte de los países del primer mundo y que es un ejemplo de orden, trabajo en equipo, perseverancia y  profesionalismo.

Una  sociedad que a pesar de que muchos tienen la errónea idea de que sus habitantes son fríos,  es amable y una de las más educadas.

En fin, son muchos los atributos  de los cuales los nipones se pueden sentir orgullos y que hacen a su país, uno de los destinos turísticos más memorables.

Lamentablemente,  ahora la tragedia invade ese bella Patria, la cual ha sufrido  una tragedia que desafortunadamente parece no terminar. Incluso comentan que es la peor catástrofe ocurrida tras la segunda guerra mundial.

Primero, el terremoto más fuerte que ha sufrido Japón y el quinto más potente que se ha medido en la historia del mundo, con 9 grados de devastador daño. A consecuencia de este fenómeno de la tierra, se originó  un tsunami que arrastró con los sueños, propiedades  y lo que es más doloroso,  la vida  de muchos habitantes japoneses.

Se tienen confirmados miles de muertos y desaparecidos… más de medio millón de personas siguen siendo evacuadas  por no encontrarse en lugares seguros abandonando sus hogares fruto del esfuerzo de su trabajo.

Para agravar la situación, la nevada que azotó en el noreste complica las labores de rescate, lo que les hace sentir un calvario interminable… ¿A caso faltaba más?

Pero eso aún no queda ahí, está la preocupación por los incendios y las explosiones y más alarmante aún  la posible amenaza radioactiva,   que aunque se ha mencionado que sus consecuencias para la salud humana son nulas, el temor  y el pánico entre sus pobladores está ahí debido a esta crisis nuclear.

Afortunadamente, el mundo reacciona de inmediato, y los contingentes de ayuda humanitaria de más de 40 países se han visto llegar (muchos de ellos han sufrido ya pérdidas materiales y humanas debido a este tipo de catástrofes).

En cuanto a socorristas se refiere, Corea del Sur, Nueva Zelanda, Singapur, Alemania, Suiza, China, EU, Inglaterra, Australia y satisfactoriamente México (además de la brigada de rescate de los tan famosos Topos), se han dado a la tarea de buscar sobrevivientes entre los escombros.

En el mundo existen muchas ideologías,  que ante este tipo de problemas se olvidan… el mundo se solidariza  con la finalidad de ayudar, ayudar y ayudar.

Los medios de comunicación nos muestran un escenario terrible, doloroso, que nos hace estremecer… imágenes de derrumbes, inundaciones, incendios, invaden los noticieros ante los ojos atónitos de quienes los ven: parece una película de ciencia ficción, pero es una realidad que literalmente “sacudió” a Japón y que hoy tiene al mundo, y principalmente a los nipones, llenos de temor y angustia.

Estos desastres siempre nos dejan una moraleja: ¿Por qué necesitamos el dolor, la tragedia para que seamos  un mundo más unido, más ordenado? Es una pregunta que considero muchos de nosotros nos hacemos cuando desafortunadamente ocurren estas catástrofes.

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