¿CÓMO VER A LA GLOBALIZACIÓN?

Desde hace varios años, hemos venido escuchando la palabra globalización y viendo cómo puede afectar de manera positiva o negativa al desarrollo de una nación.

Lo que es una realidad es que su presencia es inevitable y los países  necesitan adaptarse a este mundo que los obliga a ello.

Varias personas consideran que la globalización provoca que las diferencias económicas entre los países sean más notorias y por ende, se corra el riesgo de sufrir  la falta de empleo, problemas de integración social y calidad de vida.

Lo anterior ha provocado que diversos grupos en contra de este fenómeno, se manifiesten hasta de forma violenta, actos que los medios de comunicación nos han difundido desde hace tiempo, sobre todo en eventos de trascendencia mundial.

Por otro lado, están las personas que consideran que sus beneficios pueden ser mayores a los perjuicios, con bondades sin precedentes como el desarrollo científico y tecnológico, avances culturales, fortalecimiento económico, entre otros, con un impacto de  miles de millones de personas.

Específicamente hablando de la economía de los países, sobre todo de los que cuentan con altos índices de pobreza, la globalización puede ser un fuerte dolor de cabeza, pues su adaptación es más lenta  provocando inclusive estancamiento en su desarrollo.

En el caso de  los países que han logrado integrarse se presenta un crecimiento económico más ágil, lo que provoca a la vez mayor competitividad y por ende,  más calidad en los productos y servicios.

La globalización también trae consigo la obligación de los países a modificar sus lineamientos para ser más flexibles ante lo inminente  y a analizar cuáles son sus áreas de oportunidad para fortalecerse y trascender.

La conclusión a la que puedo llegar es que naturalmente muchos países aún muestran reacia resistencia al cambio, al desarrollo y a la apertura… es una actitud sobretodo de los países  que ven en la Globalización una amenaza más que una oportunidad…

Este mundo vertiginoso  nos permite darle la razón a esa frase  que dice “No cabe duda de que todo depende del cristal con que se mire”, o bien, con la actitud con la que se enfrenten los retos que nuestro mundo nos presenta, será el resultado que obtendremos.

En definitiva, estamos en un momento en donde la oportunidad para los países pobres y ricos está latente: los ricos podrán expandir sus economías y volverlas más fuertes y los pobres podrán aprovechar su capital más valioso: el humano y el intelectual  y lograr de esta forma competir… así que una vez más, sale a relucir la importancia de la educación  en el camino al éxito y al desarrollo.

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