LA COMPLICADA CUESTA DE ENERO

No cabe duda que los excesos en las compras y gastos de diciembre, están causando sus estragos.

Ayer estuve en el principal centro comercial de la Ciudad y fue inevitable escuchar de otro visitante el comentario de cómo las tiendas estaban prácticamente solas, así mismo los pasillos: “se nota que ya no hay dinero”, decía esta persona justo en el momento en que yo pensaba exactamente lo mismo.

Peor aún, al llegar a casa, los medios de comunicación mostraban las largas filas en las distintas casas de empeño, mostrando a cientos de personas que recurrían a sus bienes materiales, para conseguir algo de “dinerito” y resolver en el peor de los casos, sus necesidades primarias.

Es ahí en donde nos damos cuenta de que la cuesta de enero no es simplemente un hecho que se ha creado fama y se dice por decir, sino que es en realidad una dolorosa consecuencia del mal manejo de los recursos económicos familiares.

Ese dinero extra que se recibió de aguinaldo, más que un apoyo para pagar deudas o hacer un ahorro, se convierte para la gran mayoría de muchos de nosotros en la oportunidad para comprar ese televisor que tanto deseamos, en los juguetes más modernos, en la ropa más “in”, en organizar una gran fiesta, etc. Esto sumado al uso indiscriminado de las tarjetas de crédito que nos invitan a pagar en “cómodas mensualidades”
¿Y después? ¿Cómo pagaremos estos excesos? ¿Podremos salir adelante con el endeudamiento irresponsable en el que por propio gusto y con total uso de razón hemos caído?

Lamentablemente ante esta complicada situación la gente acude a las anteriormente mencionadas casas de empeño desprendiéndose de sus pertenecías o bien, deciden solicitar créditos carísimos que en ocasión resultan impagables…

La situación se agrava con el incremento de los precios en productos y servicios básicos, haciendo para muchas familias que reciben salarios raquíticos algo insostenible.

Sí, México vive una crisis económica complicada, y desafortunadamente, los más vulnerables y la clase media resultan los más afectados.

Pero seamos justos y realistas: mucho de estos problemas económicos los buscamos nosotros mismos, pues el consumismo nos lleva a pensar erróneamente en que al adquirir algo nuevo, adquirimos también felicidad, y en ocasiones nos llenamos de cosas que realmente no necesitamos…sí, tal vez las deseamos, pero NO LAS NECESITAMOS.

Con responsabilidad, muchas familias cubren sus necesidades básicas (casa, vestido y sustento), hacen un ahorrito y de ser posible se dan un merecido “gustito” , premio a su esfuerzo y trabajo… premios que son necesarios para equilibrarnos.

Hagamos de este 2012 el año en donde veamos la oportunidad de cambiar y de buscar ese bienestar que merecemos: busquemos la forma de pagar nuestras deudas, de ahorrar y de que con juicio, las compras que hagamos sean realmente pagables, siendo realistas en nuestro consumo y capacidad de pago.

Debemos ser conscientes de que una buena administración de los ingresos familiares, nos permitirá tener tranquilidad, estabilidad y muchos dolores de cabeza menos.
Vivimos en una sociedad en donde el entorno es complicado: pérdida de valores, violencia, inseguridad, etc. Estimado lector: ¿Para qué sumarle algo más?

M.D.A. JUAN CAMILO MESA JARAMILLO
rectoría@ucuauhtemoc.edu.mx

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