“¡PORQUE LAS VACAS SON ESTÚPIDAS!”

Hace unos día tuve la posibilidad de leer una publicación del maestro Fernando Cepeda que me resultó bastante útil:
El texto se podría resumir así:

Para promover la exportación de artículos de cuero hacia Estados Unidos, un consultor encuestó a representantes de almacenes.

La conclusión de la encuesta fue clara: los precios de los fabricantes eran altos y la calidad baja. Al preguntarles a los fabricantes, dijeron que la culpa era de las curtimbres que imponían un arancel alto para bloquear los cueros extranjeros.

Luego de comprometer a los propietarios de las curtimbres, estos argumentaron que la culpa era de los mataderos, que sacaban cueros de mala calidad.

 Preguntando a los dueños de los mataderos, manifestaron que el problema era de los ganaderos que no controlaban las garrapatas y destruían los cueros con marcas en el ganado.

Al preguntarles a los ganaderos, dijeron: “No es nuestra culpa. Esas estúpidas vacas se restriegan contra las púas para aliviarse de las picaduras”.

La conclusión del consultor fue contundente: los exportadores de cueros no pueden competir en Estados Unidos “¡porque las vacas son estúpidas!”.

En una entrevista a la que me hicieron el favor de invitar en la radio de la Universidad de la Autónoma de Aguascalientes, hablábamos de las carencias con las que llegan los jóvenes a las universidades del estado. Varios rectores coincidimos que las universidades reciben a los estudiantes con una mala ortografía, serias deficiencias en comprensión de lectura, deficiencias en matemáticas y muy débiles habilidades sociales. ¿Quién es el culpable? Muchos dicen que las preparatorias. Nos acercarnos a diferentes preparatorias de la ciudad y los hemos cuestionado sobre las deficiencias con que llegan los jóvenes a las universidades, y muchos directores puntualizan: “la culpa es de las secundarias”.
Luego de no encontrar la respuesta en las preparatorias, fuimos con los directores de algunas secundarias para tratar de encontrar la raíz de las deficiencias de los nuevos estudiantes universitarios, y sin dudar comentan que las primarias ya no están haciendo bien su trabajo. Bueno, un poco preocupados, nos acercamos a las primarias y directamente nos señalaron que el preescolar se ha vuelto un juego, y que ya no se le está dando la importancia que tiene, lo que lleva a que los niños lleguen con carencias a las primarias. Al final de la cadena, los kínders dicen que los padres de familia ya no se preocupan por la formación de sus hijos, y que así es demasiado complejo forjar los cimientos educativos… Mmm, al final “Las vacas son las estúpidas”.

Definitivamente el problema del sistema educativo en México radica en la falta de coordinación entre los diferentes niveles. Nunca queremos aceptar nuestros errores y menos aún, enfrentar el problema de raíz. Es tiempo de generar una alianza por la educación que involucre al gobierno, pero también a los empresarios y a los padres de familia. La educación es tan importante para un país, que es casi “un delito” dejarla únicamente en las manos de las autoridades.

El panorama educativo en México nos presenta un reto genial: salir del último lugar en los resultados de los exámenes PISA que aplica la OCDE… qué maravilla de trabajo.
La educación es el camino que tenemos para transformar la realidad de pobreza y violencia que hoy tenemos en el país. Sería interesante conocer las estrategias particulares de los múltiples ejemplos que tenemos: Brasil, Chile, Corea del Sur, Taiwán, Singapur, etc., etc., quienes nos han demostrado que con un trabajo sistemático en la calidad educativa, se logran objetivos importantes y cambios radicales en la economía.
México necesita un cambio de rumbo y estoy seguro de que en la educación, estaría la estrategia que en el largo plazo nos lleve a los niveles que merecemos para un país que lo tiene todo para ser grande.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx

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