AYER CONOCÍ A UN HÉROE…

Muchas veces los afanes del día a día no nos permiten ver lo importante de la vida. Nuestras preocupaciones, que parecen agobiarnos, no nos dejan conocer los verdaderos dolores de quienes sufren cada día.

Hace unos días conocí a un héroe. Un héroe que sufre… y sufre mucho. Un niño aguascalentense oriundo de Pabellón, que jugando con un cuchillo y unos cables de luz, sufrió quemaduras en más del 30% de su cuerpo. Ayer lo conocí, y la luz de sus ojos, y su hermosa y honesta sonrisa, me llevaron a entender que nuestros problemas son demasiado simples, ante el dolor de muchos otros.

Este niño, a quien los ángeles que lo cuidan, sus enfermeras y médicos lo bautizaron como José; él llegó hace 3 meses al Hospital Hidalgo casi a punto de morir. Fue dejado allí por alguien que dijo ser su familiar… alguien que lleva varios meses que no va a verlo. Hoy José está sólo. Pasa los días y las noches esperando a que alguien en el mundo, cualquiera, a quien siempre denomina tía o tío, lo visite y comparta con él, unos minutos de sonrisas.

José ha sufrido varias operaciones de injertos de piel y muchísimas complicaciones debido a la gravedad de sus quemaduras. Hoy este niño debe más de 300 mil pesos al hospital donde se encuentra, pero lo más grave no es eso, sino que su vida depende de los carísimos medicamentos que día con día hay que proporcionarle para mantenerlo vivo; medicamentos que nadie le puede proveer con regularidad…

Siempre he creído que cuando se es buen ser humano lo demás viene por añadidura, lo que pasa es que casi todo el tiempo estamos tan metidos en nuestros problemas, enojos, y proyectos, que dejamos lo importante de la vida para después; olvidamos ser buenos, olvidamos ayudar, olvidamos que somos bendecidos por lo que tenemos, pero que muy cerca de nosotros viven muchos aguascalentenses que cada día sufren el dolor de esa desigualdad tan alarmante que vivimos en México.

Ojalá que quienes hoy me están leyendo cedieran unos minutos de su día para visitar a José. Él se encuentra en la cama 2 de pediatría del Hospital Hidalgo. Su carita los hará recordar la nobleza de nuestra raza… los hará recordar que aunque tenemos muchos problemas y difíciles, seguramente hay muchos otros que sufren más.
Ojalá que a la visita lleven a sus Hijos, recordemos al gran médico brasileño Augusto Cury cuando nos dice: “Hay una creciente falta de empatía, de ponerse en el lugar del otro. Los padres deberían acompañar a niños y adolescentes y mostrar la vida de las personas menos favorecidas: desempleados, ancianos, personas enfermas… Si no entrenamos a nuestros hijos centenares de veces en ello, produciremos líderes que serán auténticos desastres, que mirarán sólo su propio ombligo”.

Un Estado lo hacen sus habitantes, y hoy uno de nosotros necesita que nos unamos y lo apoyemos para salvarle su existencia y entre todos, estructurarle un plan de vida que le asegure a José, un presente y un futuro diferentes al que hoy tiene.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx

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