EN EDUCACIÓN, SEGUIMOS ESTANDO “MAL PARADOS”.

Hace unos días fue difundido el ranking mundial QS 2012 de las mejores universidades del mundo. Los ingleses se encuentran de manteles largos pues su Universidad de Cambridge ya acumula 3 años consecutivos como la mejor universidad del planeta. En segundo lugar apareció la Universidad de Harvard, seguidos por el MIT, la Universidad de Yale, la Universidad de Oxford, el Imperial College London, la Escuela Universitaria de Londres, la Universidad de Chicago, la Universidad de Pensilvania, y en el décimo lugar, la Universidad de Columbia. Estas 10 universidades son el modelo a seguir por parte de la educación mundial.
Viendo esta lista, podemos entender muy claramente las razones por las cuales Estados Unidos, que si bien ya no es la economía más grande mundo, sigue siendo la gran potencia, pues gracias a sus universidades, sigue teniendo el control de la mayoría de las más importantes patentes que se generan cada año en el mundo.

En Latinoamérica la cuestión educativa aún se encuentra muy lejos de los estándares de calidad de estas universidades. Durante muchos años nuestra máxima casa de estudios mexicana la UNAM ocupó el primer lugar en Latinoamérica en este ranking, pero desde hace dos años fue desbancada por otras universidades de la región. La Universidad de Sao Pablo y la Universidad Católica de Chile están consideradas como las mejores de Iberoamérica, y lo interesante es que en el ranking aparecen dentro de las 10 mejores de la región, 4 instituciones chilenas y tres brasileñas.
Nuestra UNAM aparece en la quinta posición de la región y el Tecnológico de Monterrey en el séptimo lugar.
Comparando nuestras universidades de Latinoamérica con las del mundo entero, encontramos que la mejor universidad de nuestra región, la Universidad de Sao Pablo, está en el lugar 169 del ranking mundial, situación que nos debe llevar a un análisis profundo y a una estrategia de mejora continua de nuestro sistema educativo, ya que la realidad es que nuestra pérdida de competitividad mundial se debe en gran medida a un sistema educativo “obsoleto” que no está formando el recurso humano necesario que el mundo global nos exige.

El especialista en neuromarketing, el danés Martin Lindstrom nos habla de que nuestra generación (los nacidos a finales de los 60´s y los 70´s) éramos capaces de concentrarnos en 1,7 cosas a la vez. Podíamos ver televisión y medianamente estar hablando no nuestros padres, por ejemplo. La generación actual, la de los niños que ahora se encuentran en los colegios, son capaces de concentrarse en 5,7 cosas a la vez. Son capaces de chatear, ver televisión, escuchar música, hablar con sus padres, estudiar y pintar, en un mismo periodo de tiempo corto… increíble.
Quizás allí esté el problema, pues nuestro sistema educativo, a pesar de las reformas y del uso de las competencias en las currículas, sigue siendo impartido en mayormente, por docentes de un sistema de enseñanza tipo tradicional, al cual yo denomino: Tipo manada.
Este sistema educativo que parte de una premisa errónea de que todos los estudiantes aprenden de igual manera, no encaja en una juventud actual con mucha información y diferentes medios para adquirirla, por lo que debemos trabajar desde los gobiernos y la sociedad en estructurar un sistema de educación acorde a las necesidades actuales globales, que le permitan a México y a Latinoamérica entera, sobresalir en estas evaluaciones mundiales que hasta hoy, nos da casi siempre “pena”, revisar los resultados.
rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx

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