MEMORABLE ESCUELA.

Soy un apasionado del tema de Educación, ya que como en repetidas ocasiones lo he expresado, es el principal camino al éxito y desarrollo.

En días pasados, niños y jóvenes de todo el País reactivaron sus actividades escolares; las vacaciones terminaron, y con gran ilusión iniciaron una nueva aventura en el interesante mundo del aprendizaje: unos más contentos que otros (seguramente las amas de casa fueron las más felices) pero lo que es una realidad es que la sensación de novedad, la inquietud de cómo será este nuevo paso, es totalmente gratificante.

Seguramente coincidirá conmigo de que una de las experiencias que más añoramos en nuestras vidas, es sin duda la etapa que vivimos en la escuela: grandes y entrañables amigos que aún siguen siendo parte de nosotros, maestros que más que profesores fueron guías…momentos y personas que nunca olvidaremos.

Todas aquellas travesuras, regaños y castigos “bien merecidos” hoy dibujan en nuestro rostro una sonrisa… de las experiencias vividas aprendemos, son parte de lo que somos y nos hacen sentir humanos.

Estudiar para algunos es una obligación, una necesidad que hay que cubrir para poder crecer y ser “alguien”… pero para otros es todo un sueño, un anhelo que en ocasiones se torna imposible, pues el tema económico es un obstáculo real y determinante.

Hace muchos años, tuve el privilegio de conocer a un alumno que con muchísimo esfuerzo y sacrificio por parte de sus padres se acercó conmigo para otorgarle un apoyo especial, pues su situación monetaria era complicada y desafortunadamente no tuvo la oportunidad de ingresar a una institución pública; su problemática era claramente difícil…Créanme que jamás he visto una expresión de tanto agradecimiento y alegría cuando se accedió a brindarle la ayuda solicitada: por las mañanas trabajaba aportando al gasto familiar y por las tardes estudiaba. Al terminar su licenciatura, me visitó para agradecerme, él junto con sus padres por la ayuda brindada.

Cuál va a ser mi sorpresa cuando la semana pasada me lo encontré en un importante centro comercial, saliendo del cine junto a su esposa; le pregunté que cómo iba y me contestó: de maravilla!!! Comentándome que actualmente ocupa un cargo muy importante a nivel federal!!! Fue para mí una grata noticia, me sentí orgulloso por él, por su esfuerzo y dedicación, pero sobre todo por sus ganas y tenacidad. Efectivamente su vida y entorno cambiaron sustancialmente, pero no fue obra de la suerte o del destino, fue gracias a él mismo y a las oportunidades que supo reconocer y aprovechar.

Esto es una experiencia que quise compartir con ustedes, pues es muestra de que ante los sueños, nada es imposible, sólo hay que tener empeño y tener nuestro objetivo bien claro; sí, los obstáculos y contratiempos pueden ser muchos, muchísimos, pero es una realidad de que para aquel que realmente desea progresar, no habrá quién o qué lo detenga.

Seguramente “mi conocido” pasó momentos muy complicados, que le provocaban querer claudicar, pero hoy dará gracias por no haber desistido de su meta final.

Este caso confirma y afirma que en la Educación podemos encontrar un camino al éxito… inculquemos en nuestros hijos el amor por el estudio, por el compromiso, por el respeto y el compañerismo. Despertemos en ellos el gusto por ir a la escuela, pero mejor aún, el gusto por aprender y conocer más, por no darse por vencido, por mantener siempre una actitud positiva y emprendedora: yo puedo, yo puedo.

Con buena actitud y ganas por aprender, nuestros hoy niños disfrutarán del maravilloso y enriquecedor momento en el que están viviendo: su etapa de formación, su vida escolar.

A todos estos niños y jóvenes les digo: gracias, gracias por día a día despertar con ganas de comerse al mundo y los invito a que siempre en su largo camino, se sientan orgullosos y agradecidos por tener la oportunidad de estudiar y ser así, mejores.

M.D.A Juan Camilo Mesa Jaramillo
rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx

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